Editorial: El costo de manejar con tragos

Editorial: El costo de manejar con tragos

22 de noviembre 2013 , 07:08 p.m.

Que independientemente de la hora, 1 de cada 11 conductores de Cali y 1 de cada 250 de Bogotá conduzcan embriagados es una razón de peso para preocuparse, más ahora cuando se avecinan las fiestas de fin de año.

Estos datos están contenidos en una investigación sobre accidentalidad vial y alcohol, llevada a cabo por el Fondo de Prevención Vial, con el apoyo de algunas universidades, de Colciencias y algunos hospitales.

Es significativo que el estudio, presentado esta semana, demuestre que dicho problema le cuesta cada año al país un punto del PIB y que la mayoría de estos hechos catastróficos son resultado de la irresponsabilidad de conductores que incurren en este comportamiento criminal.

Atender a una persona que se accidenta embriagada le cuesta al sistema de salud 1,7 veces más que asistir a alguien que no lo está. Pero si se relacionan los costos totales de un accidente causado por un borracho, incluidas las lesiones ocasionadas a terceros, tal gasto se multiplica por dos.

Aunque estos montos están calculados a partir de variables económicas, las pérdidas que dejan las incapacidades y las muertes son, además de irrecuperables, sensiblemente elevadas.

La investigación demostró que solo en Bogotá por cada 1.000 personas se pierden cada año por muertes prematuras asociadas a accidentes viales 721 años de vida saludable de hombres y 221 años de mujeres, indicadores nada despreciables, más si se tiene en cuenta que todo esto puede prevenirse.

Algo está fallando en una sociedad sembrada de vehículos y en la cual el 58 por ciento de los conductores cree que es seguro tomar y manejar. Un porcentaje tan alto se explica con otro inquietante resultado: 2 de cada 3 personas piensan que el riesgo de ser detenidas o sancionadas por tal motivo es bajo.

Esto demuestra que, a pesar de las restricciones, de las campañas y las sanciones, la gente está convencida de que las autoridades son laxas e incapaces de hacer cumplir las normas.

Por eso no es raro que un significativo número de accidentes en las vías involucre a conductores borrachos, un lamentable fenómeno que se acrecienta en época decembrina.

Pese a que las muertes por accidentes de tránsito pasaron del 16,5 por 100.000 habitantes en el 2000 al 12,7 por ciento en el 2012, el 8 por ciento de todos los fallecimientos del país son causados por la mezcla de alcohol y conducción. Con el agravante de que uno de cada cuatro lesionados en estos eventos sufre daños gravísimos, que suelen dejar discapacidades permanentes.

Estas cifras muestran que todavía hay mucho por hacer, sobre todo si se tiene en cuenta el nivel de motorización en Colombia, que crece a la par del consumo de alcohol.

Que quede claro que el aporte de los estudios consiste, como en este caso, en evidenciar una realidad. De nada sirven si no son tomados en serio por todos los involucrados. Ese es el primer paso hacia la búsqueda de soluciones integrales, fundadas en una auténtica toma de conciencia, que cruza necesariamente por la ejecución de acciones educativas, controles efectivos y sanciones ejemplares.

El país está cansado de contar heridos y muertos en las carreteras, y los hospitales, de atenderlos a altos costos, pero esa seguirá siendo la dinámica si la propia gente no incorpora a su vida, de una vez por todas, la premisa de que manejar con tragos o permitir que un borracho conduzca es un atentado contra la propia sociedad.

EDITORIAL

Empodera tu conocimiento

Sal de la rutina

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.