¿Cuándo paramos el chorro?

¿Cuándo paramos el chorro?

notitle
22 de noviembre 2013 , 06:56 p.m.

¿Dónde se pierde la virginidad? No me refiero al “gustico”, a la primera vez, al debut horizontal, sino más bien a cuando se dejó de ser vertical. Esto es, cuando alguien entregó el sagrado himen de la honestidad. Que, por lo general, es un acto consentido. Y, por lo que dijo el exsecretario de Salud de Bogotá Héctor Zambrano, no solo consentido sino con sentado... en el baño.

La corrupción es un cáncer, en 1510 y en el 2000 también, dice el tango Cambalache. Pero lo que contó el exsecretario me removió la úlcera gástrica. Yo tenía fe en Zambrano, pues es un hombre venido de abajo, que surgió con esfuerzo propio; un hombre producto de la tierrita, como se dice, con olor a campo boyacense. No pensé que se dejara manosear las papas. Este personaje, sencillo, con gran futuro, llegó a ser alcalde encargado. Pero también encargado de repartir las millonarias comisiones, al mejor estilo de las mafias.

¿Dónde se pierde la virginidad ética? Todo indica que donde muchas veces se pierde la otra, cuando es a la carrera, como polvo de gallo: “En una salita”, en las oficinas y en el baño. No nos consta, como dicen las geniales Tola y Maruja, pero dijo el exsecretario que él dejaba en el baño de su despacho los fajos de billetes para el exsubsecretario Juan Varela, por instrucciones del exalcalde Samuel Moreno y su hermano Iván Moreno. La justicia dirá.

Dijo que allí llegaba el señor Varela a desaguar el erario. Dice que le entregó 150 millones en cuatro chorros. Cuatro veces se hizo pis en la platica de los bogotanos. Pero en estas miaditas solo se le vio la puntica del iceberg, porque del desfalco del contrato de las ambulancias por 67.000 millones fueron muchos más los que entraron al baño, según Zambrano, donde también dejaban jugar al Moreno.

Es una vergüenza lo que confesó sobre el ‘carrusel’ de la contratación en Bogotá, en el que parece que el chorro alcanzó para el contralor, el personero y varios concejales. Todo era un festín, mientras la salud agonizaba en ambulancia. Aquí otra vez es oportuno el eterno tango Cambalache: “Qué falta de respeto / qué atropello a la razón./ Cualquiera es un señor / cualquiera es un ladrón. “Hoy resulta que es lo mismo / ser derecho que traidor. Los inmorales nos han igualao. (...) Da lo mismo que sea cura / colchonero, rey de bastos / caradura o polizón”.

Y uno piensa en cómo sería Bogotá si a los corruptos no les hubiera dado diarrea, si unos 2,2 billones de pesos los inmorales no se los hubieran tumbao... Dale, no más.

Cómo estarían los hospitales públicos si hubiera atención más digna, mejor transporte público. O si evitaría que la gente se fuera por las alcantarillas o se la llevaran robando los ríos crecidos. ¡La salud, por Dios!, que también otros invirtieron en palacinos, o en equipos de fútbol, y se dieron paseos millonarios. Qué horror, qué pena. Dale, no más.

¿Y dónde se pierde la virginidad moral? Los corruptos son como esos conquistadores que, con halagos y regalos, van deslizando la mano. Pero en esta cultura del poder del dinero, del lujo, de la ambición, del vivo, del ‘cómo voy yo’, donde el que no roba es un gil, donde los inmorales nos han igualado, un congresista o un magistrado, el impoluto es mal mirado.

¿Qué hacer si la sal se corrompe? Exaltar valores. No los económicos, sino en la conciencia. Castigar ejemplarmente. Enseñar, desde el hogar y el colegio, que dejarse corromper es vender el alma detrás de la puerta. Que uno debe hacer respetar su dignidad. Y que el honor, como la virginidad, no se recupera jamás. Y dar ejemplo, que nuestros hijos nos miren con orgullo... Pero en todo caso, los dineros son de todos, de nuestros impuestos, y es urgente defenderlos, parar el chorro... Pisssss.

luioch@eltiempo.com

Luis Noé Ochoa

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.