Hasta en baños se ocultaban fajos de billetes del 'carrusel' en Bogotá

Hasta en baños se ocultaban fajos de billetes del 'carrusel' en Bogotá

EL TIEMPO revela en exclusiva la confesión del exsecretario de Salud Héctor Zambrano a la Fiscalía.

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18 de noviembre 2013 , 09:11 p.m.

Los fajos de billetes que se pagaron en el ‘carrusel’ de la contratación fueron dejados incluso por el exsecretario de Salud Héctor Zambrano en el baño privado de su despacho. Hasta ese sitio llegaba el exsubsecretario de esa cartera Juan Varela a recoger las comisiones que le correspondieron del saqueo a Bogotá.

Así lo confesó el propio Zambrano en una explosiva y extensa declaración ante la Fiscalía, conocida en exclusiva por EL TIEMPO. El alto exfuncionario -preso en La Picota- relató que le entregó 150 millones de pesos a Varela por instrucciones del entonces alcalde, Samuel Moreno, y su hermano, el exsenador Iván Moreno.

Esos dineros salieron del polémico contrato de las ambulancias, adjudicado en el 2009 por 67.000 millones de pesos, reveló el exsecretario.

“Ellos (los Moreno) me dijeron que ayudara a Varela, amigo de infancia de ellos (…). A él le di 150 millones como en siete entregas directamente en mi oficina; recuerdo que dejaba los paquetes del dinero en el baño privado del despacho y le decía que en el baño le había dejado algo y él ya entendía”, le relató a la Fiscalía.

Zambrano contó, además, que conoció al polémico contratista Emilio Tapia en la casa materna de los Moreno, en Teusaquillo, durante el segundo semestre del 2008, cuando Samuel ya estaba en el palacio Liévano.

“Fui convocado a una reunión por el entonces Alcalde en su casa materna (…). Me dijo que hablara con Iván y con Tapia y les diera todo el apoyo. (En esa ocasión) el senador Iván me presentó a Tapia y me dijo que le ayudara en varios temas, en especial para que una IPS, que era de unos amigos de Tapia, contratara servicios con la Secretaría, en especial para atender a población con VIH sida”, afirmó Zambrano.

Así se cuadraron las comisiones

El exsecretario -un hombre cercano a los Moreno en el Gobierno y a quien dejaron en varias ocasiones como alcalde encargado de Bogotá- confesó los detalles de la entrega de la comisión del contrato de las ambulancias, un negocio que terminó en manos de la Unión Temporal Transporte Ambulatorio Bogotá y al que le sacaron una mordida del 9 por ciento (unos 6.000 millones de pesos).

“Me reuní con el senador Iván Moreno, quien me dijo que buscara una reunión con el representante de la Unión Temporal porque allí se iban a dar unos beneficios económicos por haber sido los ganadores y que la entrega del dinero se coordinara con Emilio Tapia y que había que ayudar también al contralor Miguel Ángel Moralesrussi, al personero Francisco Rojas Birry y a varios concejales”, le contó Zambrano a la Fiscalía.

“Fui a la oficina de (José Antonio) Bonnet (representante de la Unión Temporal), cerca del parque de la 93, y allí estaba presente Federico Gaviria (cercano al exconcejal Hipólito Moreno). Ellos me expresaron que había una comisión del 9 por ciento y que una parte me la iban a entregar directamente a mí para servir de garante en el sentido de que le llegaran las comisiones al alcalde Samuel Moreno, al senador Iván Moreno, al Contralor, Personero y otros concejales”.

"También me dijeron que la otra parte la recibiría Hipólito Moreno, quien también ayudaría a algunos concejales", añadió Zambrano.

Luego, afirmó que habló con Samuel Moreno sobre este asunto. “Me dijo que muy bien así porque al parecer había problemas y peleas entre los interesados. Le expresé lo que me había dicho Iván Moreno, que el señor Tapia fuese quien me recibiese la plata de ellos, y yo le hice ver mi desconfianza, pues no lo conocía muy bien. El señor alcalde me dijo que, tranquilo, que él era de absoluta confianza de su hermano”, dijo

"Fue así como empecé a recibir desde el 21 de septiembre de 2009 recursos por dicha comisión para ser distribuidos entre los que tanto el Alcalde como su hermano Iván Moreno me habían mencionado. Yo recibí un total de 5.180 millones de pesos, durante todo un año, en diferentes entregas directamente de Federico Gaviria y de Bonnet, en su oficina cerca al parque de la 93", confesó Zambrano.

Añadió que luego le entregó 2.790 millones de pesos a Tapia en varias entregas. "El señor Tapia era insaciable pidiendo esos recursos (...) le conté al Alcalde Samuel Moreno y a su hermano Iván Moreno que Tapia era muy intenso escribiéndome al PIN del Blackberry. Ellos me dijeron que estaban urgidos de recursos para muchos gastos, entre ellos asegurar la financiación de la campaña política al Senado", dijo el exfuncionario.

Apartes de la declaración

Los concejales enredados

En el caso de los concejales, Zambrano agregó que le dio una comisión de las ambulancias al concejal Jorge Ernesto Salamanca (liberal). “Pidió que se la hicieran llegar a su casa en La Calera. Como me era muy difícil ir, le pedí el favor a Roberto Baquero (amigo de Zambrano). Esos dineros al concejal Salamanca sumaron 500 millones de pesos y se los llevó (Roberto Baquero) en cerca de cuatro entregas”, aseguró Zambrano.

Igualmente, añadió que le entregó plata al concejal Ómar Mejía (conservador), citado a audiencia de imputación de cargos por la Fiscalía. “Le entregué 120 millones de pesos directamente en su sede (Park Way) en una entrega de 40 millones, dos de 30 millones y una de 20 millones de pesos, respectivamente”, dijo. “Al concejal Wilson Duarte (Polo) le entregué 80 millones, como en 4 o 5 entregas directamente en mi oficina”, manifestó Zambrano. Los concejales han negado haber recibido comisiones.

El exsecretario fue contundente: “De toda esta distribución, siempre mantenía al tanto al alcalde Samuel Moreno y a su hermano, el senador Iván Moreno, y atendía sus instrucciones de distribución de las comisiones”.

‘El poder de Iván Moreno’

“Lo que percibía es que él (el exsenador Iván Moreno) tenía un gran poder de opinión y decisión a la sombra del Alcalde, en diferentes temas de la ciudad, en especial la contratación. En una ocasión, a mediados del 2008, nos reunimos cerca de seis miembros del gabinete (nombra a Clara López, secretaria de Gobierno; Catalina Velasco, secretaria de Hábitat; Catalina Ramírez, secretaria de Cultura; Abel Rodríguez, secretario de Educación; y al secretario de Planeación de ese entonces, que era Óscar Molina) (...) uno de los temas que más nos preocupaban (...) que se sentía el gran poder de Iván Moreno en decisiones de proyectos para ejecutar y de contratación en las diferentes entidades. Yo hablé con el Alcalde y él no le vio importancia, que eso era gente dolida porque habían perdido las elecciones”.

Exigencias de comisiones

“Recuerdo que en el tema de vacunas de neumococo, el senador Iván Moreno me exigía dinero diciéndome que ahí tuvo que haber habido comisión; igual lo hizo el senador Jaime Dussán, a lo cual yo le informé al alcalde Samuel Moreno y a estas dos personas que estas vacunas las había adquirido a través de la Organización Panamericana de la Salud y que su representante en Colombia era la doctora Sandra Suárez, del laboratorio Wyeth, y no había habido comisión. Una vez en Medellín Sandra Suárez me comentó que Dussán estaba muy cansón pidiendo beneficios económicos.”

La presión de Andrés Camacho Casado

“Hipólito Moreno y Emilio Tapia me preguntaron cómo iba a ser el proceso de contratación de ambulancias (...). Ellos me contaron que había algún interés de algunas empresas en obtener ese contrato (...). Estando en Estados Unidos, recibí una llamada del director jurídico de Salud, Alberto Donoso, quien me expresó que estaba recibiendo presiones para no realizar la adjudicación a la posible firma ganadora (...). Donoso me dijo que el concejal Andrés Camacho Casado lo había buscado y le expresaba que se no podía adjudicar a quien iba a ganar. Me desplacé a la Alcaldía y hablé con Samuel Moreno y le conté la presión del concejal. El Alcalde me expresó que la adjudicara (...). En esos días tuve la visita a mi despacho de Camacho Casado, quien me amenazaba con que me iba a hacer un debate de control político, pues manifestaba que le estaban incumpliendo el compromiso que el Alcalde, Iván Moreno y Emilio Tapia habían hecho con él, que yo tenía que hablar con la Unión Temporal ganadora y que ellos tenían que ceder el contrato o al menos ceder el 50 por ciento de dicho contrato a Macromed. Yo le respondí que desconocía ese compromiso y no tenía por qué presionar dicha cesión. La reunión terminó con palabras de grueso calibre de parte y parte. De eso enteré al Alcalde, quien me dijo que hablara con Iván Moreno, que eso tenía solución (...) Tapia era insistente que aún faltaban 200 millones de pesos y yo le reiteraba por el chat del teléfono que no había más y también me insistía que tenía darle 500 millones de pesos que reclamaba Camacho o mínimo 300 millones. Sobre esto le hice ver a Samuel Moreno el referido acoso y él me dijo que todo estaba bien y que para el tema de Camacho él tenía destinado el Hospital de Fontibón y que él se encargaría directamente de la obra de la construcción de la UPA Zona Franca por valor cercano a los 4.000 millones de pesos".

Contó personalmente el dinero

“Durante el mes de abril del 2010 le llevé directamente 90 millones de pesos al senador Iván Moreno en su casa materna del barrio Teusaquillo, y allí, en una sala, se los entregué y me dijo que estaba urgido con recursos para la campaña. El senador contó personalmente este dinero. Recuerdo que esto fue en una salita enseguida de la entrada de esa casa. De paso me pedía cuentas sobre los dineros que le estaba dando al señor Emilio Tapia. Sobre esta distribución yo también tenía que mantener enterado al señor alcalde Samuel Moreno (...). También me dijeron que el señor Emilio Tapia coordinaba varias cosas, entre ellas temas de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado para financiar a varios concejales y políticos; que él hacía una especie de ‘vaca’ o bolsa común e iba distribuyendo esos gastos o recursos (...). A Iván Moreno le decían el Gordo (...). Me enteré por voz directa de Juan Varela (entonces subsecretario de Salud). Me dijo que el Gordo le pedía muchos datos de la Secretaría, sobre presupuesto y de los hospitales.”

Plata para Rojas Birry y Moralesrussi

“El otro beneficiado con esta distribución de las comisiones del contrato de ambulancias fue el entonces contralor Miguel Ángel Moralesrussi, a quien yo le entregué 350 millones de pesos en dos entregas. Una en su apartamento, por 250 millones de pesos, y otra, por 100 millones, un día sábado en la sede alterna que tuvo la Contraloría en el norte de Bogotá, directamente en su despacho. De igual manera, al señor personero Francisco Rojas Birry yo personalmente le entrego también 350 millones de pesos en cuatro entregas, una inicial, por 200 millones de pesos, y otras tres, cada una por 50 millones de pesos, en su despacho. Recuerdo que en las dos últimas entregas de dinero el señor Rojas Birry me dijo que se las entregara a un exsecretario general del Concejo, porque él se encontraba fuera del país. Después aporto su nombre porque ahora no lo recuerdo. Al concejal Hipólito Moreno le entregué personalmente 600 millones de pesos en tres entregas en su apartamento.”

YESID LANCHEROS
REDACTOR DE EL TIEMPO
yeslan@eltiempo.com
En Twitter: @yesidlancheros

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