Haiyan: un tifón que golpeó como un 'tsunami' a Filipinas

Haiyan: un tifón que golpeó como un 'tsunami' a Filipinas

El ciclón más potente del año habría causado 10.000 muertes en su paso por ese país.

notitle
10 de noviembre 2013 , 10:52 p.m.

Unas 10.000 personas podrían haber muerto en Filipinas tras el paso del supertifón Haiyan, lo que lo convertiría en el desastre natural más mortífero en la historia de este país, informaron las autoridades.

El balance anterior, proporcionado por la Cruz Roja el sábado, daba cuenta de 1.200 muertos, tras el paso de Haiyan por el centro del archipiélago. El ciclón llegó acompañado de olas de varios metros de altura y de vientos de hasta 315 kilómetros por hora.

El presidente, Benigno Aquino, dijo que el Gobierno desplegó soldados y policías para restablecer el orden y declaró el estado de emergencia en la zona afectada para restaurar la seguridad. (Vea imágenes de la devastación del súpertifón Haiyan).

Ayer domingo en la mañana, el paisaje en la zona afectada era de completa desolación: casas arrasadas, postes eléctricos derrumbados, coches volcados y supervivientes aturdidos recorriendo las calles, en donde comenzaban a ser ubicados los primeros cuerpos recuperados. La escena recordaba a la destrucción causada por el tsunami del 2004 en Asia.

“El agua era tan alta como una palmera. Mientras éramos arrastrados por el agua, vi entre los escombros a mucha gente levantando sus manos y gritando por ayuda”, señaló al diario Inquirer uno de los sobrevivientes de la tragedia.

“Se trata de destrucciones masivas (...) La última vez que vi algo parecido fue durante la tragedia del 2004 en el océano Índico –que dejó más de 220.000 muertos–”, afirmó Sebastian Rhodes Stampa, jefe del equipo de la ONU encargado de la gestión de desastres, que se encuentra en Tacloban.  (Lea también: Colombia expresa su solidaridad y ofrece ayuda a Filipinas tras tifón).

El ministro de Defensa de Filipinas, Voltaire Gazmin, describió escenas de caos en declaraciones a The New York Times: “No hay electricidad ni agua ni nada. La gente está desesperada y han comenzado los saqueos”.

‘Todo está destruido’

Palo y Tacloban figuran entre las ciudades más castigadas por el supertifón Haiyan. Entre un 70 y un 80 por ciento de las construcciones y las estructuras en la trayectoria del tifón fueron arrasadas. “La destrucción es enorme”, dijo el ministro filipino de Asuntos Interiores, Manuel Roxas.

“Imaginen una franja de un kilómetro a lo largo de toda la costa: todas las casas, todo está destruido. Fueron arrasadas como cerillas”, agregó. (Lea acá: Papa Francisco lamentó tragedia que azota a Filipinas).

Leyte, una isla de 1,7 millones de habitantes situada en la parte oriental del archipiélago, es una de las regiones más afectadas por el tifón, aunque otras zonas del centro de Filipinas también sufrieron el paso de Haiyan.

Una docena de muertes se confirmaron en algunas de estas áreas, pero las autoridades admitieron que están sobrepasadas y que no han logrado establecer contacto con numerosas localidades.

Entre las comunidades con las que todavía no se pudo contactar está Guiuan, una comunidad portuaria de 40.000 habitantes, en la isla de Samar, lugar donde el tifón tocó tierra el viernes al amanecer.

A unos 130 km al oeste de Tacloban, la famosa isla turística Mala Pascua parecía estar en ruinas, según imágenes aéreas, y sus habitantes en paradero desconocido.

Cada año Filipinas sufre una veintena de tormentas y tifones entre los meses de junio y octubre, ya que el archipiélago es la primera tierra con la que se encuentran estos fenómenos meteorológicos formados en el Pacífico. Además de los tifones, Filipinas padece regularmente la ira de la naturaleza, en forma de sismos o erupciones volcánicas, con un balance de víctimas mortales cada vez más elevado. Sin embargo, si la cifra de 10.000 muertos se confirma, Haiyan será la peor catástrofe natural registrada en la historia de Filipinas.

Riesgo para los niños

La tragedia y devastación por el tifón Haiyán aumenta el riesgo de que los niños filipinos caigan en manos de redes de tráfico de menores, advirtió Unicef España. Las primeras horas tras el desastre son cruciales para evitar este tipo de peligro, dijo la directora de emergencias de la agencia de la ONU para la infancia y la juventud, Carmen Molina. Subrayó la necesidad de “localizar, identificar y mantener en espacios seguros” a los 1,7 millones de menores que habitan las zonas más afectadas por el tifón. (Lea además: Al menos 4 millones de niños pueden estar afectados por tifón: Unicef).

La ayuda internacional

Frente a la magnitud de la catástrofe, varios países ofrecieron ayuda. EE. UU. proporcionará helicópteros, aviones, barcos y equipos destinados a la búsqueda y el rescate, tras una petición realizada por Manila, dijo el secretario de Defensa, Chuck Hagel. Australia y Nueva Zelanda dieron ayer casi medio millón de dólares a la Cruz Roja de Filipinas e indicaron que podrían proporcionar una ayuda adicional.

El Programa Mundial de Alimentos (PAM), una agencia de la ONU, está organizando el traslado de 40 toneladas de comida y Unicef, la agencia de la ONU para la infancia, prepara 60 toneladas de material sanitario y de supervivencia que debería llegar a Filipinas mañana.

La Comisión Europea envió un equipo para asistir a las autoridades. “Estamos dispuestos a contribuir a actividades de rescate con una ayuda de emergencia”, dijo su presidente, José Manuel Barroso.

Mucho peor que Sandy o Katrina

Huracanes como Sandy (2012) o Katrina (2005) han llegado a definir lo que es un ciclón devastador. Pero ambas tormentas palidecen en comparación con la fuerza de Haiyan, que expertos consideran uno de los ciclones más potentes jamás registrados en el mundo.

Jeff Masters, director de meteorología del Weather Underground, basado en Estados Unidos, va incluso más allá y dice que “se trata del ciclón más fuerte que haya tocado tierra en la Historia registrada”.

En el mar, como un supertifón de categoría 5, Haiyan arrastraba vientos sostenidos de 315 km/h, con ráfagas ocasionales de 380. Como lo hacen todos los ciclones, Haiyan vio disminuida su velocidad al tocar tierra.

Pero no lo suficiente. Cuando entró al territorio filipino, en la isla de Guiuan (una localidad de pescadores de unos 40.000 habitantes), sus vientos todavía alcanzaban velocidades sostenidas de 265 km/h. En comparación, Sandy impactó la ciudad de Nueva York con vientos de 150 km/h. Ni siquiera Katrina, también una tormenta de categoría 5, mantuvo semejante poder destructivo al tocar tierra. Cuando llegó a la costa de EE. UU., sus vientos eran de unos 200 km/h.

Por eso, Masters predice que los daños en Guiuan sean catastróficos. “Será quizás el mayor daño causado por el viento que cualquier ciudad de la Tierra haya sufrido por un ciclón tropical en un siglo”, dijo.

AFP y EFE

Empodera tu conocimiento

Sal de la rutina

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.