¿Quiere viajar barato a Europa? Siga los consejos de este experto

¿Quiere viajar barato a Europa? Siga los consejos de este experto

Alex Egerton, mochilero australiano, ha escrito para publicaciones como 'Lonely Planet'.

08 de noviembre 2013 , 08:13 p.m.

Viajar por Europa con una mochila al hombro es una especie de rito de iniciación para viajeros jóvenes de todo el mundo, pero también puede ser un esfuerzo muy costoso, especialmente para aquellos que están acostumbrados a los precios de Suramérica.

No obstante, con un poco de planeación y algo de conocimiento local es posible experimentar completamente el encanto del viejo continente sin gastar una fortuna.

No causa sorpresa el hecho de que muchos viajeros escojan Europa para su primer viaje internacional de grandes magnitudes. Con ciudades grandiosas, culturas increíblemente diversas y gastronomías sobresalientes, compactadas en un área geográfica, el viejo continente ofrece experiencias ilimitadas a toda clase de visitantes.

Pero con tantas atracciones que compiten por su atención, viajar con un presupuesto limitado supone una propuesta intimidante para quien llega allá por primera vez.

La clave para aprovechar al máximo su viaje es investigar y prepararse a conciencia antes de partir de casa y lograr que la diversidad de Europa juegue a su favor.

Dependiendo de qué tanto se mueva, un ejemplo de presupuesto diario mínimo para viajeros frugales en Europa occidental ronda los 60 euros ($ 154.000 pesos colombianos) y en Europa oriental está alrededor de 30 euros ($ 77.000).

Para organizar un presupuesto antes de salir se puede revisar la página www.priceoftravel.com, que tiene precios de muestra en ciudades de todo el continente.

Escoja su destino con cuidado

Muchos de los destinos más amigables cuando se trata de presupuestos están localizados entre las antiguas naciones comunistas de Europa oriental, donde los precios -y las cantidades de turistas- continúan siendo significativamente más bajos que en sitios turísticos más desarrollados de occidente.

Con una arquitectura suntuosa que parece sacada directamente de un cuento de hadas; con una cultura abundante y precios bajos, la capital húngara de Budapest y la ciudad polaca de Cracovia se están volviendo muy populares entre los viajeros que tienen bajos presupuestos y buscan aventuras que les ofrezcan gran valor.

Sin embargo, hay muchos otros destinos en Europa oriental. La capital checa, Praga, no es tan barata como solía serlo, pero cuenta con muchos buenos hostales y ofrece un gran valor, especialmente para aquellos a quienes les gusta la cerveza. Otros destinos baratos emergentes en los que vale la pena fijarse son Sarajevo, en Bosnia, Macedonia y Bulgaria.

En el borde oriental del continente, la capital turca, Estambul, es una ciudad antigua animada, donde abunda la cultura, con residentes acogedores y una cocina excepcional.

Aunque generalmente es más cara, Europa occidental también tiene destinos apropiados para bajos presupuestos. Un lugar para visitar antes de que los precios suban es Berlín, que a pesar de ser la capital es mucho más barata que otras ciudades alemanas. Berlín cuenta con buenos hostales baratos, museos fascinantes y una vida nocturna vibrante, considerada por muchos la mejor de Europa.

Portugal es uno de los destinos más baratos de Europa occidental y Lisboa es, sin duda, una de las ciudades que ofrecen más por su dinero. Es una de las urbes más viejas del continente y recibe menos visitantes que capitales vecinas, pero sus calles estrechas y románticas, así como esa sensación palpable de gloria desteñida hacen de este un sitio con muy buen ambiente para explorar.

Viaje en temporada baja

Evite viajar por Europa durante la temporada alta (entre junio y agosto), cuando hordas de residentes combinadas con una afluencia de visitantes internacionales ven cómo los precios se disparan.

Durante la temporada baja (de noviembre a marzo) usted puede encontrar con frecuencia excelentes gangas en sitios populares entre viajeros europeos, como Ibiza y la Costa Brava, en España; Croacia y las islas griegas. Incluso las ciudades grandes serán más baratas.

Aunque el clima es más frío, viajar en temporada baja tiene muchas ventajas -hay menos turistas, así que las ciudades grandes no están repletas y usted no tiene que pelear para conseguir una habitación en los lugares más baratos. Es mucho más probable que los dueños de hoteles negocien los precios, especialmente si usted aparece tarde por la noche y les quita de las manos un cuarto.

Sin embargo, tenga en cuenta que algunos recorridos y atracciones turísticas permanecen cerrados durante la temporada baja, y que son comunes las horas de atención más cortas.

Busque atracciones y eventos gratuitos

Otro factor para recordar es que incluso ciudades famosas por ser costosas ofrecen muchas atracciones gratuitas. Tal vez el mejor ejemplo es Londres, donde usted puede gastar una buena porción de su presupuesto en comida y hospedaje, pero donde la mayor parte de museos fantásticos y de galerías son completamente gratis. Otra actividad popular por la que no se cobra es ver el cambio de guardia en el palacio de Buckingham.

En algunas ciudades, museos y otras atracciones a menudo son gratis una vez a la semana o una vez al mes. Entre los destacados están el Louvre, en París (los primeros domingos de cada mes), y el Deutsche Guggenheim, en Berlín, los lunes.

Las siguientes páginas web tienen listados de muchas atracciones gratuitas:

www.timeout.com
www.visitlondon.comwww.iamsterdam.com

Alojamiento: hoteles y hostales

Sin duda, el gasto más grande para los viajeros en Europa es el alojamiento. Mientras hoteles de mediano y alto nivel son extremadamente costosos, hoteles baratos y pensiones están disponibles con frecuencia, especialmente en países del sur, como España, Italia y Portugal.

Sin embargo, la mayor parte de los hoteles de bajo presupuesto no tienen áreas sociales o cocinas para huéspedes, que son la razón por la cual la mayoría de quienes viajan con poco dinero terminan quedándose en hostales.

Los hostales ofrecen alojamiento barato en dormitorios compartidos que, a pesar de no ser muy privados, tienen las camas con los precios más bajos de la ciudad. La mayoría de ellos ofrecen cuartos privados que son a veces más caros que los hoteles más baratos que se puedan encontrar, pero pueden ahorrarle dinero a la larga.

Además de que en ellos se permite cocinar, los hostales constituyen muy buenos sitios para conocer a otros viajeros y conformar grupos, lo cual hace bajar los precios cuando se visitan atracciones, se comparten comidas y se hacen desplazamientos a su próximo destino.

Igualmente, los hostales tienen generalmente acceso a Internet gratuito de alta velocidad, lo cual es importante al planear sus próximos pasos, y frecuentemente ofrecen tiquetes con descuentos en atracciones locales.

Los mejores hostales se llenan rápidamente, así que reserve su cama con anticipación. Indague por hostales en sitios de reserva como Hostelworld (www.hostelworld.com).

Hostales recomendados

Amsterdam: Cocomama (www.cocomama.nl)
Berlín: Inn-Berlin (www.inn-berlin.de)
Barcelona: Gracia City Hostel (www.graciacityhostel.com)
Roma: The Yellow (www.the-yellow.com)
Lisboa: Traveller's House (www.travellershouse.com)
Londres: Palmer's Lodge (www.palmerslodge.com)
París: Le Village (www.villagehostel.fr)

Couchsurfing

Para vivir una mejor experiencia cultural y conseguir una cama aún más barata considere la opción del couchsurfing -una comunidad establecida en Internet que implica el alojamiento con locales en sus casas-. Para los viajeros con poco presupuesto el concepto va más allá del hecho de no tener que pagar por el hospedaje. Muchos de los locales viven en áreas residenciales menos turísticas, con mejor acceso a restaurantes, bares y entretenimiento baratos. Además, es probable que su anfitrión tenga mucho conocimiento sobre cómo ahorrar dinero en la ciudad.

Con el fin de aprovechar al máximo el sistema, inscríbase en una cuenta gratuita en www.couchsurfing.org. Llene su perfil y suba bastantes fotos, de manera que posibles huéspedes lo conozcan. Únase a grupos locales de couchsurfing en su ciudad y asista a actividades. Lo más importante, si le es posible: acoja a algunos viajeros extranjeros en su casa en Colombia antes de viajar, pues las recomendaciones positivas que ellos hagan le servirán para asegurarse una cama en Europa cuando llegue.

La comida

No hay duda: comer en Europa es costoso y los restaurants le harán un agujero a su presupuesto antes de que se dé cuenta.

Preparar sus propias comidas es la mejor manera de economizar en alimentos. Si usted se está quedando en hostales, intente organizar un grupo para que todos contribuyan y cocinen juntos. Lo que funciona mejor es aún más barato.

Muchos hostales también tienen estantes con comida gratis donde otros mochileros dejan productos que no quieren llevar consigo al moverse a su siguiente destino. Revíselos y, con algunos ingredientes fundamentales, usted puede improvisar una comida por casi nada.

También es una buena idea preparar almuerzo para llevar antes de salir a recorrer la ciudad. Un picnic no solo es barato, también es una muy buena forma de absorber el ambiente de muchas atracciones al aire libre.

Si no tiene acceso a una cocina en el sitio donde se esté hospedando, evite restaurantes con mesas y vaya a bares de pasabocas, carritos de comida y otros alimentos de la calle. La mayoría de ellos no son particularmente saludables, pero son baratos (entre 1 y 6 euros - $ 2.500 y $ 15.000-) y usualmente son mucho más sabrosos que un plato en un restaurante barato.

En Italia la pizza por pedazo es barata y deliciosa. En Alemania puede probar las tradicionales salchichas, pero la opción más popular es el llenador doner kebab estilo turco, que también se encuentra en Gran Bretaña junto con las queridas papas con pescado.

En Francia esté pendiente de los puestos baratos de crepes y en España deténgase en cualquier barcito por un bocadillo –no tiene nada que ver con guayaba, sino con un baguette crujiente que tiene queso, carnes frías o tortilla española-.

Cuando vaya a los restaurantes, busque sitios con un letrero afuera en el que se anuncie un menú fijo, que usualmente es más barato que pedir a la carta. Y cuídese de lugares que tienen comidas con precios razonables, pero que se desquitan cobrando cifras exorbitantes por las bebidas. Usted siempre tiene derecho a pedir un vaso de agua de la llave, que es potable casi en todas partes.

Viajando

Tal vez el factor más importante en el presupuesto es la forma de ir de un sitio a otro. El transporte en el continente puede ser extremadamente costoso, pero con un poco de investigación y planeación es posible moverse de una manera sorprendentemente barata.

Aerolíneas de bajo costo

Con vuelos internacionales por precios desde 20 euros ($ 51.000), las aerolíneas de bajo costo de Europa constituyen la mejor manera de viajar. Por supuesto, el servicio al cliente no existe y las demoras son frecuentes; pero por esos precios ¿quién se queja? Reserve con suficiente anticipación y alístese para viajar a medianoche con el fin de obtener las mejores tarifas.

Muchas aerolíneas llegan a aeropuertos pequeños que con frecuencia están lejos de la ciudad, así que asegúrese de dónde llega su vuelo y sepa qué opciones de transporte se ofrecen antes de hacer la reserva.

Ryanair (www.ryanair.com)
Easyjet (www.easyjet.com)
Vueling (www.vueling.com)
Transavia (www.transavia.com)

Tren

Parece extraño, pero los trenes en Europa son frecuentemente más caros que los vuelos, especialmente los servicios de alta velocidad. No obstante, si usted no tiene afán los trenes regionales más lentos pueden tomarse por un buen precio y le permiten ver más del país que si estuviera volando. Montarse en un tren por la noche es una buena forma de ahorrar en alojamiento.

La mayoría de los trenes de larga distancia requieren reservaciones anticipadas, lo que le da la posibilidad de conseguir tiquetes más baratos. Si no quiere planear su viaje con tanta antelación, siempre es posible viajar en una combinación de trenes regionales. Para aquellas personas que planean viajar en tren con frecuencia, un pase es una buena inversión.

Eurail (www.eurail.com). Estos pases están disponibles únicamente para residentes no europeos. Se ofrecen dos tipos: viaje ilimitado por un período definido o un número de días de viaje dentro de un período de tiempo definido. Un día de viaje dura 24 horas, así que tiene sentido usar el pase para cubrir distancias largas y pagar en efectivo si se toma un tren local.

Los precios de los pases comienzan en 37 euros ($ 95.000) para viajar por un solo país –Eslovenia- y van hasta los 1.564 euros ($ 4’000.000) por uno de tres meses, por todos los países. Los viajeros de menos de 26 años pueden adquirir un pase de segunda clase, con descuento. Dos o más pasajeros tienen derecho a comprar un pase ‘Saver’, pero quienes aparecen en ese mismo tiquete deben viajar siempre juntos. Tenga en cuenta que al viajar con un pase muchos trenes nocturnos y de alta velocidad exigen reservas adicionales por las que se paga una tarifa.

Bus

Muchos países europeos tienen líneas de bus basadas en Internet que ofrecen tarifas muy bajas para quienes hacen sus reservas con antelación. La mejor es Megabus (www.megabus.com), que viaja por Gran Bretaña por precios desde 2 euros ($ 5.000) y hace poco introdujo un servicio internacional de gangas que incluye buses a Holanda, Francia y Bélgica. Reserve al menos un mes antes para obtener las mejores tarifas.

Un poco más elegante es Eurolines (www.eurolines.com), un servicio europeo que cuenta con servicio exprés cómodo entre ciudades de todo el continente y ofrece algunas gangas en su sitio de Internet, incluso servicios internacionales entre Alemania y Suiza, por menos de 10 euros. También venden pases para viajar por 15 días, desde 185 euros ($ 474.000).

Echar dedo

Pararse en la carretera a echar dedo es algo que se practica ampliamente. Es socialmente aceptado y tiene bajo riesgo (aunque siempre existe alguno) en muchas partes de Europa.

Muchas personas aún se mueven gracias a este método, especialmente en Europa oriental, pero un nuevo concepto de viajes basado en Internet ha hecho posible encontrar más fácilmente un transporte gratuito y seguro.

Compartir un vehículo implica ponerse en contacto a través de Internet con conductores y unirse a ellos en un viaje planificado. En la mayoría de los casos los viajeros ponen el dinero de la gasolina y los peajes, pero algunas veces se ofrecen viajes gratis. Esta modalidad no solo es económica y rápida, sino que significa una gran manera de conocer a personas de la zona y practicar el idioma en la carretera.

Existen muchos sitios de Internet que se pueden hojear para conocer a sus compañeros de viaje antes de tomar una decisión. Al igual que el couchsurfing, tome tiempo para llenar su perfil y suba fotografías. De esta manera será más fácil conseguir transporte.

www.roadsharing.com
www.blablacar.comwww.carpooling.co.uk

ALEX EGERTON
Especial para VIAJAR

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