Los colombianos no saben endeudarse y optan por créditos más costosos

Los colombianos no saben endeudarse y optan por créditos más costosos

De las modalidades de préstamo las tarjetas registran los intereses más caros, 28,7 % en promedio.

notitle
02 de noviembre 2013 , 06:35 p. m.

Endeudarse o no endeudarse, ese es el gran dilema al que miles de colombianos se enfrentan cada día, muchas veces por una dificultad económica, porque quieren darse un gusto (cambiar de carro o comprar un electrodoméstico o ropa, o viajar), necesitan invertir en un pequeño negocio o, incluso, pagar sus estudios.

El problema está en que la mayoría de las veces no se toma el tiempo suficiente para averiguar cuáles de las alternativas de crédito que ofrece la banca resultan más económicas y favorables a las finanzas del hogar, por lo que se termina aceptando la primera oferta que llega a las manos o recurriendo a la tarjeta de crédito, quizás en la última opción que se debería pensar por sus elevados costos.

Y es que de todas las modalidades de crédito de consumo existentes, la que se otorga a través de las tarjetas de crédito es la más costosa. Hasta mediados de octubre, la tasa promedio cobrada por los bancos era del 28,7 por ciento efectivo anual, muy cercana al máximo nivel permitido por la autoridad, que es del 29,7.

Este costo es bastante elevado si se tiene en cuenta que en el mercado otros créditos de consumo, como los personales, tienen tasas promedio del 19 por ciento, o las libranzas, que están en niveles del 14,7 por ciento, según la Superintendencia Financiera.

Daniel Castellanos, vicepresidente de la Asociación Bancaria y de Entidades Financieras (Asobancaria), reconoce que, si bien las tasas de interés de los préstamos bancarios se encuentran en uno de los niveles más bajos de los últimos años, en las tarjetas de crédito se mantienen muy elevadas, razón por la cual aconseja utilizarlas con mucho cuidado, más ahora que se inicia la temporada de fin de año, en la que el consumo de los hogares suele financiarse por la vía del crédito bancario.

“Hay oportunidades de financiación del consumo con líneas de crédito tradicional, libranzas o vehículos que son más baratas que las tarjetas, las cuales deben ser tenidas como un recurso de liquidez de última instancia”, dijo.

Pero las estadísticas muestran lo contrario. En lo corrido del año hasta agosto, unas 251.000 personas estrenaron tarjetas, contra unas 81.000 que optaron por préstamos de libranzas y otras 85.000 que lo hicieron mediante libre inversión.

Según los banqueros, la gente desconoce que, debido a que la cuota mensual del crédito de libranza se descuenta directamente del sueldo del trabajador, previo convenio entre el banco y la empresa donde labora la persona, lo hace muy económico y fácil de aprobar.

Gerardo Hernández, superintendente financiero, dijo que hoy en día las personas cuentan con distintas herramientas virtuales por medio de las cuales pueden obtener información del sistema relacionada no solo con el costo del crédito, sino con las condiciones que cada entidad exige para la aprobación de un préstamo.

Sostuvo que el crédito en sí no es malo ni negativo, pero hay que saberlo usar y manejar, cuidando siempre de no exceder la capacidad de pago del hogar.

Quizás por eso los expertos en finanzas personales advierten que una de las reglas de oro que deben aplicar las personas para evitar dolores de cabeza en el futuro es abstenerse de tomar un crédito si en verdad este no se necesita con urgencia.

Afirman que hay quienes ceden a la tentación de algunas entidades que envían tarjetas de crédito a las casas u oficinas de clientes potenciales sin que estos las hayan solicitado.

La estrategia de otras consiste en contactar a esos posibles clientes para decirles que tienen un crédito preaprobado con un cupo muy tentador.

Quienes lo toman lo hacen, la mayoría de las veces, sin analizar su costo ni condiciones, con el argumento de tenerlo “por si se presenta una emergencia”.

La Navidad suele ser la época en la que siempre hay una emergencia que atender y se termina cediendo a la tentación de tomar más crédito del que se puede pagar, lo que convierte el Año Nuevo en una pesada carga de obligaciones financieras.

Señal de alarma

Una de las señales claras de que la capacidad de pago se desbordó y, en consecuencia, se debe evitar tomar nuevos créditos, es cuando se tiene que destinar más del 30 por ciento de los ingresos al pago de las actuales obligaciones, dijo Daniel Castellanos.

Antes de tomar un préstamo...

1. Analice a conciencia si en verdad lo necesita.

2. Revise sus finanzas y establezca si tiene suficiente capacidad de pago para endeudarse.

3. Si toma uno, evite que las cuotas le queden demasiado altas, más si se deben comenzar a cancelar después de la Navidad.

4. En lo posible, no tenga más de una tarjeta de crédito en su billetera.

5. Si tiene una o más, evite a toda costa utilizar la totalidad del cupo de estas.

6. Procure no diferir las compras con tarjeta a varias cuotas.

REDACCIÓN ECONOMÍA Y NEGOCIOS

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.