La polémica que desató en redes el grafiti de Justin Bieber

La polémica que desató en redes el grafiti de Justin Bieber

Aunque grafiteros critican desigualdades en el trato, resaltan cambio de actitud de la Policía.

31 de octubre 2013 , 08:18 p.m.

Lo que comenzó como uno más de los actos de irreverencia del cantante canadiense Justin Bieber terminó en una polémica en redes entre quienes rechazaban o defendían su actuación y la de las autoridades.

La controversia surgió cuando el noctámbulo de Citytv, Carlos Raigoso, grabó la noche del miércoles, y en exclusiva, al intérprete de 19 años en el deprimido del Concejo de Bogotá, pintando grafitis, aprovisionado de un aerosol y en compañía de algunos amigos. (Vea los grafitis que pintó Justin Bieber en las calles de Bogotá).

Algo pasaba, porque nunca se había visto a un joven pintando las paredes de la ciudad, escoltado y además resguardado por la policía de Bogotá. Era Justin Bieber, el ídolo juvenil que horas antes había deleitado en el estadio El Campín a unos 30.000 aficionados. (Lea: El del grafiti es solo uno más de los escándalos).

Por eso, cuando el cuerpo de seguridad se percató de las cámaras no dudo en sacar una linterna para evitar que el periodista filmará todo lo que estaba sucediendo. Hasta el agente de la policía tuvo que explicarles que en el país había libertad de prensa y que no podía retirarlos, como se le exigía. (Vea: Borran los grafitis de Justin Bieber).

Lo que pasó en la mañana siguiente fue una polémica que reventó en las redes, entre quienes defendían el acto publicitario del cantante o rechazaban la actuación de las autoridades.

No se dejó de recordar que por la misma actuación habían muerto Diego Felipe Becerra, de 16 años, el 19 de agosto del 2011, e Israel Hernández en Miami (Estados Unidos), en agosto del 2013, y que en ambos casos cursaban investigaciones por el proceder de la Policía. La única diferencia era que quienes murieron eran grafiteros y no estrellas del pop.

Hasta Gustavo Trejos, padre de Becerra, pidió “más equidad para que a los jóvenes se les permita expresar su arte. En la ciudad hay continuos abusos contra los grafiteros: los ven, los llevan a un CAI, les pintan el pelo, los golpean y a otros, como a nuestro hijo, los asesinan”.

Uno de los primeros que tuvieron que salir a hablar en los medios fue el coronel Camilo Cabana, subcomandante de la Policía Metropolitana de Bogotá, quien sorprendió al afirmar que lo que pintó Bieber en la calle 26 “era simplemente una demostración de arte. Es deber de la Policía acompañarlo y protegerlo”, aseguró.

La postura de la Policía descrestó a grupos de grafiteros e incluso a quienes se han puesto en la tarea de defender el arte urbano. “Aunque Bieber no representa ni es reconocido dentro de la cultura urbana del grafiti, destacamos el reconocimiento público de la Policía de que la práctica representa una expresión artística”, dijo Alejandro Cárdenas, de Vértigo Grafiti.

Agregó que esta declaración pública “indicaría que se descarta que en el futuro se persiga o se hostigue a los artistas cuando pinten paredes dentro de los límites de la regulación distrital”.

También señalaron que les había sorprendido que se escoltara al artista para pintar un grafiti. “Antes, lo normal era la censura de la labor de los artistas locales en las calles”, dijo Camilo López, del mismo colectivo.

Por su parte, Cristina Lleras, gerente de artes plásticas y visuales de Idartes, aclaró que los únicos muros autorizados para ser pintados en la calle 26 fueron algunas paredes de privados en donde ellos habían accedido, voluntariamente, al mural. “En mesas de trabajo quedó prohibido intervenir cualquier infraestructura”, afirmó.

Dijo que si el procedimiento se ajustara a la ley, lo normal sería que Justin Bieber restablezca el muro, pague una multa o impuestos por poner publicidad. “Además, lo que pintó fue muy malo. Aquí sí hay talento de verdad”, dijo.

Hasta el secretario de Gobierno, Guillermo Alfonso Jaramillo, aseguró que lo ocurrido había sido “de mal gusto e ilegal. Es una ofensa contra los grafiteros de la ciudad, que deben pedirle permisos al Distrito para poder pintar los muros”. Y criticó que el Distrito hubiera dado el permiso “sin tener que violentar la ley, como este artista lo hizo”.

Al final de toda esta polémica el único satisfecho con la jornada fue Justin Bieber, que publicó en Twitter: “Larga noche la de anoche. Buenos tiempos. De camino a otro show”.

Fan lloró cuando borraron grafiti

El sueño de Sofía Esther Martínez para sus 15 años era ir al concierto de Justin Bieber. No quiso fiestas ni vestido, solo su boleta y los tiquetes para viajar desde Valledupar hacia Bogotá. Se enteró del grafiti a través de la cuenta en Instagram del cantante y confirmó la noticia gracias a Citytv.

De inmediato le pidió a Gian Carlo, su papá, que la llevara para tomarse una foto junto al autógrafo en una pared de la calle 26. Rompió en llanto cuando vio que los trazos de su ídolo ya no estaban. “Habrán tenido sus razones para hacerlo, pero debieron respetar que él quiso que sus fans supiéramos que le gustó Colombia. Si a ellos no les gustó, hay otra forma de expresarlo”, dijo.

Al tiempo, 15 grafiteros planeaban, desde las 7 a. m., limpiar los muros. “Cuando iba hacia el colegio vi en televisión lo que había pasado, así que tomé la iniciativa y me vine a limpiar el muro, luego otros vinieron a ayudar”, declaró David Bustamante, estudiante que inició la jornada.

Críticas y aplausos en redes sociales

Trinos cruzados entre fans y críticos del grafiti de Justin Bieber y del comportamiento de la Policía Metropolitana no solo se tomaron a Twitter, sino que llevaron la discusión hacia otras redes sociales, como Facebook, en distintos países.

Mientras unos reprocharon la permisividad de las autoridades y el daño que el artista canadiense le hizo al espacio público, otros aseguraron que la situación se sobredimensionó e incluso lamentaron la eliminación de la hoja de marihuana de las paredes en el paso deprimido de la calle 26 con Américas.

En defensa del cantante, hubo comentarios como el de @MarinusMontus, que aseguró no ser seguidor de Bieber, pero consideró que “es un ‘gadejo’ armar un escándalo por un grafiti que les regaló a sus fans en Colombia”.

En Facebook hubo decenas de caricaturas sobre lo sucedido en la noche del miércoles. Con una imagen, la revista colombiana de hip hop Zona 57 comparó los dibujos de Diego Felipe Becerra y de Bieber, y criticó que el del primero se considerara vandalismo y que el otro se valorara en un millón de dólares.

“No es posible que se violenten nuestros derechos y se asesinen personas injustamente por hacer arte, pero que todo cambie radicalmente cuando llega un extranjero mainstream –aceptado por la sociedad–, pasando sobre nuestra integridad moral y haciendo a un lado nuestra identidad”.

EL TIEMPO recolectó los comentarios y la discusión de los cibernautas, así como los videos y noticias sobre el tema a través de Storify, una plataforma virtual.

REDACCIÓN EL TIEMPO

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.