Secciones
Síguenos en:
Juan Luis, el hijo de Piedad Córdoba que ahora aspira al Senado

Juan Luis, el hijo de Piedad Córdoba que ahora aspira al Senado

A diferencia de su madre, que se centra en la paz, él basa su agenda en la salud y la educación.

notitle

Cuando le dicen que será el Obama colombiano, Juan Luis Castro Córdoba, el hijo de Piedad Córdoba, que aspirará al Senado, apenas sonríe. “¡Nooo, son dos países muy distintos!, me veo más bien como una persona que si hace las cosas bien le puede dar muchísimo a Colombia”, dice.

Castro Córdoba es el mayor de los cuatro hijos de la excongresista. Por sus opiniones y su pensamiento, se concluye que no podría ser más diferente a la líder de Colombianos por la Paz. Mientras ella es aguerrida y combativa con el tema de la paz, él centra su agenda en dos áreas: la salud y la educación.

Aunque desde pequeño acompañó a Piedad en sus campañas políticas, fue solo en el 2009 cuando la exsenadora le propuso que pusiera su nombre a consideración de los electores. “En ese momento consideré que sería imposible aspirar a cualquier cosa, porque percibía mucha persecución en contra de mi madre y de su familia”, afirma Castro, quien hoy tiene 37 años.

Casado con una pediatra y padre de un niño de 4 años, Castro Córdoba estudió Medicina General en la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín e hizo su año de internado en la Universidad de Caldas.

Posteriormente, desarrolló sus estudios, incluida su especialización en Psiquiatría Infantil, en universidades de Estados Unidos. Monte Sinaí y Yale fueron algunas de ellas. Desde marzo pasado se estableció en Colombia y le envió una carta al director del Partido Liberal, Simón Gaviria, en la que le pidió el aval para estar en la lista al Senado de esa colectividad, lo cual es prácticamente un hecho.

Uno de los acontecimientos que más ha marcado su vida fue haber padecido una neuropatía generalizada, es decir, una especie de parálisis sensorial que lo atacó durante al menos un año. “Después de que me pasó eso me puse a pensar qué iba a hacer con mi vida. De golpe uno sí se puede morir, y qué pereza morirse lejos de la familia”, dice.

Pero el hecho que lo impulsó definitivamente a buscar un cupo en el próximo Congreso fue la muerte de un tío, que lo puso a reflexionar sobre la huella que dejaría en el mundo.

Por su formación académica, el tema de la salud es el que más lo preocupa y, en este campo, el costo de los medicamentos y la falta de acceso de los pacientes a especialistas. “No es que no me importe la reforma de la salud que se está tramitando actualmente en el Congreso, sino que dudo de que venga de una política seria. Me parece que no aporta nada. Lo que se va a cambiar es quién maneja los recursos, pero no soluciona los problemas de base”, afirma.

Y sobre la educación, su otro tema de interés, propone que esta sea gratis o que al menos se imponga la gratuidad en los estratos 1, 2 y 3.

Cundo le preguntan por las diferencias con su madre, afirma que estas se pueden deber a que él ha tenido “oportunidades distintas”.

“Coincido en que la paz se puede lograr de muchas maneras. Estoy totalmente convencido de que las personas son el producto de las oportunidades”, concluye.

REDACCIÓN POLÍTICA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.