Que Piedad entre al combo

Que Piedad entre al combo

notitle
19 de octubre 2013 , 09:29 a.m.

La posible afinidad de Piedad Córdoba con las Farc, o su relación íntima y visceral con sus cabecillas, no estuvo en ninguno momento en juicio en la Corte Constitucional. Lo único que examinaron sus magistrados fue si era constitucional que el Procurador la sancionara destituyéndola e inhabilitándola políticamente.

La Corte dijo que sí. Mediante una mayoría poco usual, de 7 magistrados contra 2, conceptuó que resultaba clarísimo que el Procurador tenía tal atribución, por el artículo 277 de la Constitución, para imponer sanciones disciplinarias a los servidores públicos, “inclusive a los de elección popular”.

Otra cosa es que exista el debate, hasta cierto punto válido, de si la Constitución debe permitir que una sola persona, que ni siquiera pertenece al edificio del Poder Judicial, sino que es una autoridad disciplinaria, como el Procurador, en cuya designación intervienen incluso los senadores a los que vigila disciplinariamente, destituya a personas elegidas por cientos o miles de votos populares, porque eso puede desconceptuar la democracia.

También es relativo. Muy grave resulta que, por su investidura, un senador tenga patente de corso para hacer lo que le dé la gana, incluyendo orquestar con fines propagandísticos y con cuentagotas la forma como las Farc debían ir liberando a sus secuestrados, para sacarle a ello el mayor aprovechamiento político. Y que la Corte Suprema lo hubiera permitido, alegando que los computadores que contenían las andanzas de Teodora Bolívar habían sido sacados ilegalmente del lugar donde acababa de ocurrir el bombardeo al campamento de ‘Raúl Reyes’, porque no consiguieron algún juez que se hiciera presente en medio de la balacera.

Aunque la información de los computadores de ‘Reyes’ no era legalmente una prueba, según la Corte, la Procuraduría cotejó los desplazamientos de Teodora Bolívar con los de Piedad Córdoba de carne y hueso. Válidamente encontró varias y graves coincidencias, que describí así en su momento: “Tanto Teodora Bolívar como Piedad Córdoba llegan el 16 de septiembre del 2007, a la poco habitual hora de las cuatro de la madrugada, a Caracas. Las dos, Teodora y Piedad, vuelven a encontrarse el 27 de octubre, a la misma hora, en Venezuela. Teodora y Piedad coinciden al mismo tiempo el 30 de octubre siguiente con ‘Simón Trinidad’ en Washington. Y el 4 de noviembre, tanto Teodora como Piedad cancelan un viaje a España que tenían programado, ambas invitadas al mismo foro humanitario, porque a las dos las llaman sus deberes humanitarios a Venezuela”.

¿Por qué era tan grave que Piedad y Teodora resultaran siendo la misma persona? Porque Teodora asesoraba a las Farc en la explotación política y publicitaria de los secuestrados, mientras a Piedad le habían encomendado ayuda humanitaria para su liberación. Teodora llegó a aconsejar que no entregaran pruebas de supervivencia en video sino en audio, para que la opinión no se indignara con imágenes de su desgaste físico. Al fin y al cabo, decía Teodora, “Íngrid está flaca pero siempre ha sido flaca, y no se va a morir de eso”. Y hasta llegó a recomendarles a las Farc que soltaran a alguno de los secuestrados porque, en medio de una campaña política para ganar la reforma constitucional, Chávez se estaba cansando y “se les quiere bajar del tren”, pero “que no sea Íngrid, porque el resto les importa un carajo”.

A Piedad no la destituyeron ni por negra, ni por liberal, ni por contestataria, como dice Ramiro Bejarano. Sino porque fue indigna de la confianza de la democracia. Lo que debería hacer ahora Piedad es correr para que la incluyan en el combo del marco jurídico para la paz, al lado de ‘Iván Márquez’ y de ‘Timochenko’. A lo mejor por esa ruta de la reconciliación y del perdón la dejan regresar alguno de estos días al Congreso.

Cuando el río suena… ¿Ya se posesionaron los ministros de Minas y de Agricultura?

María Isabel Rueda

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.