Secciones
Síguenos en:
Industria en la sabana de Bogotá está en auge

Industria en la sabana de Bogotá está en auge

Cundinamarca alberga 16 de las 104 zonas francas que hay en el país. La inversión sigue creciendo.

notitle

La mirada que inversionistas nacionales y extranjeros han puesto en Cundinamarca –especialmente desde el año pasado– es el resultado del acelerado crecimiento industrial de la región.

El auge empresarial, que se concentra en 19 de los 116 municipios, ha activado el crecimiento de las industrias. “Este movimiento empresarial dinamiza la economía, genera nuevas oportunidades de empleo locales y permite un crecimiento no solo para las empresas, también para los municipios donde se encuentran”, aseguró Nydia Corredor, secretaria de competitividad y desarrollo económico de Cundinamarca.

Una de las razones por las que se habría comenzado a generar este ambiente de confianza en el departamento es el bajonazo –en materia de producción industrial– que presenta Bogotá, en particular desde el año pasado.

“Bogotá está saturada. Es más barato ubicarse en la Sabana. Además, la infraestructura está permitiendo que las empresas lleguen a los municipios. Las vías están soportando la entrada y salida de los carros de carga, y ya se encuentra mano de obra en la región”, explicó Edilberto Afanador Sastre, experto en planificación del desarrollo regional.

Las zonas de Sabana Centro, Sabana Occidental y Soacha cuentan con proyectos que van desde centros comerciales hasta nuevas plantas de producción.

El municipio de Mosquera es un ejemplo. Cuenta con 16 parques industriales, en los que se localizan unas 450 empresas, y la zona franca de Occidente.

“Nuestra zona industrial no tiene qué envidiarles a otras del país. Aunque las zonas industriales que son cercanas a los puertos del norte y el sur, que hacen transporte marítimo, se ahorran costos logísticos, los municipios de Cundinamarca cuentan con buenos servicios públicos y apta infraestructura vial”, agregó Corredor.

El costo del suelo, así como los incentivos que reciben las empresas por parte de los gobiernos municipales, son otros elementos que pesan para elegir dónde ubicarlas.

Cota también marca el boom industrial. Allí, el costo del suelo le ha apretado el acelerador a la industria.

“Cota vende el metro cuadrado en 600.000 pesos (...) Si un empresario requiere un terreno de 10.000 metros cuadrados para hacer su planta, en Bogotá debe invertir 35.000 millones de pesos en el terreno. En cercanías a Bogotá puede encontrar un lote atractivo que le brinda todos los servicios a más bajo costo: en $ 6.000 millones”, dijo Luis Eduardo Castro, exalcalde de ese municipio.

Para Eduardo Sanz, desarrollador y gestor del parque industrial de Cota, “el municipio goza de cerca de 30.000 empleos directos; cerca del 60 por ciento de los ingresos que tiene son producidos por la zona industrial”.

Un proyecto que comenzó este año y que refleja el comportamiento de la industria en el departamento es el parque industrial de Tocancipá. Cuenta con oficinas y bodegas. Los empresarios invirtieron 75.000 millones de pesos en este complejo.

Otros dos grandes proyectos que se avecinan también están liderados por industrias extranjeras que encontraron en Cundinamarca el mejor lugar para invertir.

Uno estará ubicado en Chía. Costanera podría ser el centro comercial más grande de Latinoamérica. Otro estará en Tocancipá, donde se pondrá en marcha una planta de la compañía Coca Cola, con una inversión de 200 millones de dólares.

El 2007, un buen año para las zonas francas

Cundinamarca es un departamento en el que se facilita la creación de zonas francas debido a la cercanía con Bogotá, además de los incentivos que proporcionan los municipios.

Una de las primeras zonas francas del departamento fuera de la capital fue creada en el municipio de Sopó en el 2000, con el objetivo de concentrar en un solo lugar, durante 30 años prorrogables, la industria del sector salud.

Sin embargo, en el 2007 los decretos nacionales 383 y 4051 generaron beneficios del Gobierno para la creación de más zonas francas, con la exención del pago de impuestos de remesas, de IVA para materias primas, así como también proporcionaron la opción de los contratos de estabilidad jurídica, que aseguraran la no modificación de normas mientras estén vigentes los contratos de las empresas usuarias de estas zonas.

De hecho, 13 de las zonas francas de Cundinamarca fueron creadas después de dicho año.

En el 2012 hubo un aumento del 16,2 por ciento en la entrada de mercancías a las zonas francas de Colombia, que cada vez resultan más atractivas para los inversionistas.

Incentivos que ofrecen los municipios a la industria

Actualmente, el 25,3 por ciento de las zonas francas del país están localizadas en Cundinamarca y existen determinados incentivos que cambian en cada municipio.

Según la disposición de cada concejo, en el Plan de Ordenamiento Territorial se define qué tanta ayuda le pueden proporcionar al sector industrial.

Tocancipá, Gachancipá, Cota y Mosquera son los municipios que registran mayor actividad industrial en el departamento. Sin embargo, Funza, Cajicá, Soacha, Sopó y Facatativá tienen zonas francas que han generado más de 15.000 empleos directos desde el boom registrado en 2007.

Mosquera

En este municipio exoneran a los usuarios de zonas francas del 50 por ciento del impuesto de industria y comercio durante 5 años, y en algunos casos los eximen de pagar impuestos municipales hasta por 10 años. Las 15 empresas que están en la zona franca de este municipio trabajan con autopartes, pinturas, construcción, equipos petroleros y fibra óptica.

Tocancipá

Las zonas francas del municipio han creado más de 10.000 empleos directos.
En Tocancipá hacen exención parcial del impuesto de industria y comercio durante cinco años. Este municipio tiene dos zonas francas.

Cota

El municipio hace una exención del impuesto de industria y comercio por ocho años, y también una exoneración de gravámenes aduaneros.
Las empresas beneficiadas pertenecen a los sectores automotor, constructor, comercial y textil.

Gachancipá

Hay dos zonas francas (una permanente y otra permanente especial (uniempresariales). El Concejo exonera por cinco años el pago de impuestos de industria y comercio, y de su complementario de avisos y tableros. Las empresas que allí operan se dedican a la fabricación de pastas celulósicas, cerámica y papel.

REDACCIÓN CUNDINAMARCA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.