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Hasta 37 años de cárcel pagarían quienes causen accidentes fatales

Hasta 37 años de cárcel pagarían quienes causen accidentes fatales

Gobierno propone duras penas para irresponsables al volante. No se trata solo de conductores ebrios.

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En la que podría ser la propuesta más radical para frenar la accidentalidad generada por la irresponsabilidad y la imprudencia, el Gobierno planteó al Congreso castigos de hasta 37 años de cárcel para los ‘conductores temerarios’ que causen muertes.

No es un proyecto de ley, sino una propuesta que será unida a las cuatro iniciativas de origen parlamentario que endurecen las penas para los borrachos al volante. La tesis del Ejecutivo es que no solo los ebrios deben ser metidos en cintura, sino los responsables de otras conductas que este año ya dejan casi 4 mil muertos en las calles y carreteras. (Lea aquí: Congreso teme que se exagere con sanciones a conductores)

Según estadísticas de la Policía, este año han ocurrido 21.808 accidentes de tránsito graves en los que han muerto 3.933 personas, y han resultado lesionadas 28.458. La mayoría de ellos son motociclistas.

Manejar con exceso de velocidad, en contravía, saltarse una señal de pare o un semáforo, conducir bajo efecto de las drogas, sin licencia de conducción o hacer ‘piques’ tendrían las mismas consecuencias.

Según las estadísticas, el trago aparece en 7 de cada 100 accidentes mortales. El exceso de velocidad y desobedecer las señales de tránsito generan uno de cada cuatro casos con muertos.

Y aunque la iniciativa parte de la base de que lo más efectivo es endurecer las sanciones administrativas y las multas, incluye una fórmula para evitar la excarcelación de los conductores homicidas que, sin duda, generará debate. Hoy, la mayoría de los ebrios que generan accidentes mortales recuperan su libertad al poco tiempo, porque se considera que su delito fue culposo (sin intención).

El Ejecutivo plantea modificar el Código Penal y crear el delito de ‘homicidio por conducción temeraria’, equiparable al homicidio simple, que hoy tiene una pena mínima de 208 meses (17 años) y una máxima de 450 (37,5 años). Así las cuentas, si el que provoca el accidente de manera temeraria decide acogerse a sentencia anticipada y recibe rebaja de la mitad de la condena, en el mejor de los casos (con la pena mínima de 17 años) pagaría al menos 8 años de cárcel

De la misma manera, las lesiones permanentes podrían dejar a su responsable hasta 13 años en una cárcel. Las multas en esos casos podrían llegar a los tres millones de pesos, los carros quedarían inmovilizados hasta un año y la suspensión del pase podría llegar hasta los 15 años.

El debate en este punto será intenso, porque el Fiscal y el Defensor del Pueblo han manifestado su oposición a las políticas de aumento de penas, que consideran casi inocuas frente a un problema de hondas raíces sociales. Pero la iniciativa –que fue elaborada por los ministerios de Justicia, Salud, Educación, Transporte y Defensa y por la Consejería para la Seguridad– también plantea duras sanciones económicas para los irresponsables.

Un cambio radical incluido en la propuesta es la política de ‘tolerancia cero’ frente al alcohol: las multas y penas se aplicarían a todo aquel que registre 0,20 miligramos de alcohol por 100 mililitros de sangre (el actual grado uno, el más leve).

Así, la iniciativa plantea multas de hasta 1,2 millones de pesos, inmovilización del carro hasta un mes y suspensión de la licencia hasta por cinco años por el solo hecho de ser sorprendido manejando en las condiciones tipificadas como irresponsables y potencialmente peligrosas.

La propuesta al Congreso, presentada por el consejero presidencial para la Seguridad y la Convivencia, Francisco José Lloreda, incrementa los castigos de acuerdo con la gravedad del accidente: si se ocasionan daños a bienes de terceros (en la práctica, un choque simple), la multa se elevará hasta 1,8 millones de pesos y la inmovilización llegaría a los tres meses.

‘Accidentes no son solo cosa de los tragos’

Lloreda señala que el Congreso ha recibido una propuesta que fue trabajada en profundidad por 5 ministerios y su propia oficina y que pone sobre la mesa medidas de choque contra los principales generadores de accidentalidad.

“Los accidentes no son solo cosa de los tragos, sin desconocer su peso en la problemática –dice el Consejero–. Por eso se plantea una conducta (la conducción temeraria) que agrupa a todos los factores que están generando muertes en las calles y carreteras”.

En todo caso, uno de los ejes de la iniciativa es la ‘tolerancia cero’ frente al trago, pues se eliminaría la gradualidad (de uno a tres) que existe hoy.

Lloreda asegura que si bien se plantea una fórmula severa para aumentar las penas a los que causen muertes y lesiones graves al conducir de manera irresponsable, se incluyen medidas administrativas (multas e inmovilizaciones) que deben generar un efecto disuasivo, pues empiezan a aplicarse sin que haya accidentes de por medio. A medida que el caso se agrava (accidente con daños materiales a terceros, con lesionados o con muertos), aumentan las sanciones.

REDACCIÓN JUSTICIA

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