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La última escala del Gaviero

La última escala del Gaviero

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Esa madrugada, al filo del alba, cuando su abuelo materno, José Jaramillo, lo despertó, Álvaro Mutis era ya un adolescente, un genuino fin de raza, de blanca corpulencia, en la que resaltaban la prominencia de su nariz y unos ojos aletargados. Deseaba conocer el bosque de niebla formado por la estruendosa confluencia de los ríos Coello y Cocora en la cara occidental de la cordillera Central entre Anaime, Calarcá y Salento, antiguo hábitat de los combativos indios pijaos. Iba abrazado al torso de su abuelo, quien en aquellas noches, en las que casi se podían tocar las estrellas –en la finca El Paraíso–, narraba las leyendas del Mohán y la Patasola, tradiciones orales del gran Tolima.

En su reposado acento opita le escuchó al viejo la aventura maravillosa en que colonos del Tolima, Cundinamarca, Boyacá y Santander, atraídos por las minas de oro, las guacas indígenas y la cría de cerdos, poblaron las provincias del Quindío y Cartago, y desvirtuaba la excluyente ‘colonización antioqueña’, oleada de refugiados que solo había llegado hasta el norte de Caldas, jurisdicción del Estado soberano del Cauca. Su abuelo había sido fundador de Armenia en 1889, junto al legendario guerrillero liberal e intrépido cazador de tigres Jesús María Ocampo.

Sobrecogido por el fragor de esas masas de agua rebosadas de peces y sedimentos vegetales, alcanzó a ver los vestigios de tierra colorada del Camino Nacional o del Quindío. Entonces, su abuelo pensó en voz alta: era tal la agreste situación del camino que en el siglo XIX muchos viajeros eran cargados en sillas atadas a las espaldas de otros hombres, considerados más seguros que las bestias. Desde ese sitio, el joven descansó la vista sobre la campiña polícroma, donde es más balsámico y transparente el aire y se levanta la gigantesca palma de cera en grupos numerosos parecidos a blancas columnas; “a lo lejos, estas hacen el efecto de mástiles (gavias) de buques anclados en una rada”.

Entonces se enteró de su genealogía ilustre: un bisabuelo-tío suyo, el sacerdote, botánico y médico gaditano José Celestino Mutis, había transitado por ese mismo sitio 120 años atrás. Se trataba ni más ni menos del ‘oráculo’ del Virreinato de la Nueva Granada, que entregó a la posteridad significativos estudios sobre las riquezas minerales y vegetales de la región en su ‘Diario de Observaciones’, iniciado en 1760.

En ese instante, el joven Mutis fue acometido por “un estremecimiento rimbaudiano”, que guiaría su destino por los senderos del arte. En medio de la arboleda tolimense y los aromados bosques quindianos encontró su método de liberación: la poesía y la literatura. ¿Cómo negar que la imagen del principal personaje de su obra, Maqroll el Gaviero, se le presentó asociada a la figura de su abuelo y en la esbelta silueta de la palma de cera, asimilada al mástil de las embarcaciones donde se aposentan las gaviotas?

En la medida en que su prosa creativa, en largas horas de encierro y soledad, fue dando razón de la certeza de su proyecto, la escritura de Álvaro Mutis adquirió una gran eficacia simbólica, la concentración y la belleza de un encadenamiento vasto y riguroso de metáforas con olor a tierra y mar, mezcla de historias reales y ficciones seductoras. Pero, a la postre, su pensamiento se tornó monárquico, y aristocrático su ambiente cultural. Había creado distancias a su alrededor por el temor a ser tocado por las masas, cuando el suelo vibrátil del antiguo Imperio Azteca abrazó su corpachón de navegante erudito.

Libro recomendado: ‘Cambio estructural, crecimiento y (des) industrialización en América Latina 1950-2005’, del investigador Édgard Moncayo Jiménez. La tesis central es que la relación entre industrialización y crecimiento presenta un quiebre estructural a mediados del decenio de los setenta. El trabajo identifica, además, las consecuencias negativas que, en términos de estructura productiva y capacidad de generación de empleo, ha traído consigo la desindustrialización “prematura” que experimentaron las economías latinoamericanas y especialmente el caso colombiano. Universidad Nacional de Colombia, Universidad Central, Centro de Investigaciones para el Desarrollo (CID), 2013. 255 págs.

Alpher Rojas C.
Investigador en ciencias sociales y estudios políticos

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