La movida de la cerveza artesanal en Colombia

La movida de la cerveza artesanal en Colombia

Aunque apenas llega al 1 por ciento del consumo nacional, la pola casera va cogiendo fuerza. ¡Salud!

notitle
28 de septiembre 2013 , 04:14 p.m.

Más allá de ser la bebida más vendida a lo largo y ancho del país, la cerveza es arte. Esa es la premisa con la que un puñado de jóvenes emprendedores han coincidido en una aventura empresarial que en el caso más antiguo ya completa siete años: hacer cerveza artesanal en una parte del globo con todas las condiciones adversas para ello. En efecto, aquí no tenemos estaciones, y por ende tampoco cebada, lúpulo o levaduras, las tres materias primas que, junto con el agua, son esenciales para la fabricación de la bebida. Y a eso habría que sumar el monopolio de las ‘agrias’ en Colombia: el 99 por ciento del mercado es controlado por Bavaria, según un informe reciente de la firma mundial de mercado Euromonitor International. (Vea el doble página publicado hoy en EL TIEMPO)

Pero, a pesar de todo, ahí están. Y las cifras hablan de un mercado creciente que no para de florecer. Según datos del sector, el volumen de negocio de la cerveza artesanal crece entre un 30 y un 40 por ciento cada año. En el 2011 se vendieron 3 millones de botellas, mientras que en el 2012 fueron 4 millones.

A la hora de pedir una pola hecha en casa, el número de marcas supera ya tres decenas y las alternativas, el medio centenar. Un mundo tan vasto como el de los vinos o el de los quesos. Desde Bogotá Beer Company (BBC) –la cervecería pequeña más grande de Bogotá– hasta marcas que inicialmente se consiguen por Facebook o en sitios muy específicos como Estatua Rota o Chelarte marcan la pauta.

El informe Euromonitor refleja bien lo que se ve cada vez más en pubs y restaurantes. “Crece una generación de empresarios que desarrollan el mercado con sus cervezas artesanales (...), creando una nueva cultura cervecera”. Jorge López, bloguero y crítico cervecero (su sitio manzapivo.com es uno de los más leídos en América Latina), dice que la cerveza artesanal que se está haciendo en Colombia es de altísima calidad y una experiencia sensorial a la altura de la que podría tenerse en países como Holanda o Argentina.

“La cerveza puede proporcionar una gama de sabores y sensaciones en la nariz y la boca bastante amplia. Aquí, en Colombia, podemos hablar de las ligeras hasta las que son sumamente robustas en alcohol”, dice mientras muestra algunos envases vacíos de cervezas como Tres Cordilleras o Colón. En efecto, se trata de un mercado que, nunca mejor dicho, crece como la espuma: en el 2011 existían en el país 21 cervecerías artesanales. Y cada vez más el público se decanta por este tipo de bebida. Aquí, un recorrido por algunas de las que se hacen en ciudades como Cali, Medellín y Bogotá. –

Edelweiss, pequeña Alemania

Aunque se trata de un restaurante, Edelweiss se ha especializado en hacer cerveza de la forma más primitiva posible, sin usar otra materia prima que levadura, lúpulo, malta y agua. Se trata de una pequeña ‘Alemania’ en las afueras de Bogotá, en Cajicá (Cundinamarca), en donde se puede vivir a fondo la cultura de Baviera, según sus dueños. Además de la preparación de una cerveza tipo Múnich rubia o de una Hamburgo morena con pureza extrema y sin químico alguno, que se hace en ese mismo lugar, los clientes pueden disfrutar de diversos platos diseñados para maridar con esas bebidas. Desde el vestuario de quienes atienden hasta la música y la decoración recrean las tradiciones de los maestros cerveceros. Una experiencia muy grata y noble que usted puede disfrutar en una copa, vaso o jarro y que va desde 6 mil hasta 14.000 pesos. edelweisscajica.com/

Tres Cordilleras, ícono paisa

3 Cordilleras nació en Medellín con el firme propósito de hacer variedades de cervezas tipo ‘ale’, es decir, de fermentación alta –de ahí el eslogan ‘cerveza que sabe’–, un tipo de cerveza que generalmente garantiza sabores más complejos. Por eso, desde sus inicios la firma le apostó a “un pequeño nicho compuesto por personas amantes de la cerveza y con deseos de desarrollar el conocimiento y paladar cerveceros”. Además de sus tres productos residentes, 3 Cordilleras es reconocida por sorprender con cervezas de temporada, que denominan la línea 6,47 –por los grados de alcohol– y por el ‘tour’ cervecero que organizan cada jueves por la llamada ‘casa cervecera de 3 Cordilleras’, en Medellín. Se trata de una experiencia en la que se aprende sobre el proceso de elaboración, pasando por la molienda, el remolino y la fermentación. Y, al final, por la sala de cata. La cerveza se consigue en grandes superficies.

Chelarte, una fémina familia

Chelarte, la unión de ‘Chela’ y ‘Arte’, es una iniciativa de dos jóvenes empresarios, Camilo Rojas y Andrés Correal seguros de tener la receta para enseñarles a sus clientes que la cerveza artesanal es mucho más que los tradicionales cuatro colores. Por eso bautizaron sus cervezas con nombres de mujer –Pamela (‘ale’ de verano), Raquel (‘pale ale’), Carmela (‘brown ale’) y Zenaida (‘stout’ de avena)– y montaron un bar en Bogotá del mismo nombre que no se parece en nada a los ‘pub’ estilo inglés que abundan.

Si quiere empezar por la más suave, debe pedir una Pamela (su contenido alcohólico es 4,8 grados), de color dorada -rojiza, de sabor frutal cítrico y un delicado toque picante. Como parte del secreto, se trata de una bebida a la que le han adicionado semillas de cilantro y raíz de jengibre, que completan su sabor amargo. Si decide probar algo más fuerte, pida a Raquel, cuyo aroma recuerda las maltas, lúpulos y toques a caramelo, con 5 grados de alcohol. Chelarte Bar está en la Cra 14 No 93 B-45, Bogotá.

Statua Rota, estilo único

Para obtener el sabor ideal, y asegurar el rigor de la receta, esta cervecería debió fabricar unos 1.800 litros de pruebas y errores. Sus creadores, tres jóvenes idealistas, y el padre de uno de ellos, insisten en que su norte es hacer cerveza de carácter, con la firme convicción de quien hace arte. No en vano crearon, en 2012, el concepto de cervezas únicas. “Ninguna de nuestras botellas (de 750 centímetros cúbicos) es igual a la otra”, dice Andrés Muñoz ‘Kiro’, quien diseñó la imagen de Statua Rota. “Creamos tapas que son diferentes y le dan un aspecto único a cada botella”, enfatiza. El nombre viene de la gran estatua de Nabucodonosor, que cae y permite de los escombros descubrir nuevas opciones. “Eso es lo que queremos con Mirla, Lymantria y Datura. Que la gente vea que, aunque hay un gigante cervecero, hay otras opciones”, concluye Muñoz. Por ahora se puede conseguir en el mercado virtual Beer Street.

Bogotá Beer Company, un referente

Bogotá Beer Company es sin duda el referente cuando se habla de cerveza artesanal. De ahí que la marca se autodenomine como la cerveza pequeña más grande del país. Lo dicen las cifras: al menos 13 tipos de cervezas, desde la de mayor contenido de alcohol–la Policarpa es una rubia brillante y espumosa de 8 por ciento de alcohol– hasta la BBC Premium tipo ‘lager’, una cerveza rubia de origen alemán, espumosa y suave (5 por ciento de alcohol). Todas se hacen según estilos clásicos europeos, y “siguiendo la ley de la pureza alemana Reinheitsgebot”, lo que significa no usar maíz, arroz o preservativos.

Apóstol, ‘una bebida viva’

Apóstol nació hace tres años y medio bajo Inducerv S. A. S., una firma de origen ciento por ciento antioqueño. Se trata de una bebida viva, según sus creadores. “En la botella continúa un pequeño proceso de fermentación y maduración, lo que es beneficioso para el desarrollo de las características del producto”, dice José Manuel Vargas, de esa firma. De ahí que las cinco clases de cerveza que ofrece la marca resulten ligeramente turbias. Aunque es difícil decidirse, la recomendada es la Apóstol Tipo Dubbel, una cerveza tipo ‘ale’ de abadía belga, color café, con aroma a especias, sabor semidulce, espuma cremosa y amargo moderado. Es hecha con un mínimo de 28 días de elaboración y tiene unos 6,3 grados de alcohol en volumen.

Pijao, cremosa y aromática

Montar una planta cervecera en un municipio como Espinal (Tolima), donde el calor y la arraigada costumbre de beber cerveza tradicional convierten esa idea en algo casi imposible, es el gran mérito de Pijao. “Es algo heroico”, dice el experto cervecero y bloguero Jorge López. Se trata de una bebida con un contenido alcohólico de 4 por ciento, muy aromática. “En apariencia, al verter el líquido en el vaso hace presencia una espuma blanca, algo cremosa, de sabor astringente y frutal con una retención que dura algunos minutos. Su sabor es realmente interesante”, agrega López.

¿Cómo maridar la cerveza?

Carne. A la hora de escoger la cerveza que acompañará un buen corte de carne, hay que pensar en los condimentos o la salsa. Cuanto más fuerte sea la sazón, más oscura y de mayor cuerpo debe ser la cerveza.

Ensaladas. La cerveza va muy bien con la acidez del vinagre, por lo que combina con los escabeches y las ensaladas. Los platos con tomate y las verduras de sabores amargos como la alcachofa también ofrecen excelentes armonías con esta bebida.

Pescados y mariscos. Los pescados azules, ahumados, los pescados en salazón, los marinados y los mariscos armonizan muy bien con las cervezas porque refrescan el intenso sabor a mar.

Fuente: ‘Cervezas perfectas, guía para profesionales’. Madrid (España).

ANDRÉS ROSALES
Redacción Domingo

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.