Tensión entre rector de la Universidad de Cundinamarca y contralor

Tensión entre rector de la Universidad de Cundinamarca y contralor

Al parecer, el malestar empezó en 2012 cuando la hermana del controlador no fue nombra vicerrectora.

notitle
25 de septiembre 2013 , 09:28 p. m.

El control fiscal que las contralorías hacen a las entidades del Estado se habría convertido en una persecución personal en el caso de la Universidad de Cundinamarca, según denunció su rector, Adolfo Polo Solano.

Una recusación suya contr el contralor departamental, Néstor Leonardo Rico Rico, es el último capítulo de un conflicto que comenzó apenas este asumió tal cargo.

El malestar del contralor con Polo habría empezado en enero del 2012, cuando su hermana Ruth Patricia Rico Rico, jefe de control disciplinario de la Universidad de Cundinamarca, no logró su pretensión de ser nombrada vicerrectora administrativa y financiera.

Después, el cuestionado expresidente del Concejo de Bogotá Hipólito Moreno (condenado a seis años por recibir dádivas en la compra de ambulancias) apareció ante el rector Polo como supuesto enviado del contralor y le exigió 2.000 millones de pesos para frenar las auditorías en la universidad.

En dos grabaciones, en poder de la Fiscalía y publicadas en mayo por EL TIEMPO, Moreno exigió el dinero y, además, la dirección de convenios de la alma máter y uno que tenía la institución en el Meta. Sin embargo, al ser interrogado, Moreno le dijo a la Fiscalía que actuó por su cuenta.

En ese momento, una comisión de la contraloría había viajado a Villavicencio a auditar las interventorías que la universidad ejecutaba, mediante un convenio, en obras contratadas por la Gobernación del Meta con recursos de regalías. Esa auditoría, según el rector, era competencia de la Contraloría General.

“El contralor tiene una animadversión contra mí y la universidad, que nace de la denuncia ante la Fiscalía sobre las presiones que recibí del concejal Hipólito Moreno y de la forma como su hermana se desvinculó de la universidad. Esa enemistad personal es una de las causas de inhabilidad y él, por ética, debía declararse impedido hasta que se aclaren las cosas”, afirmó Polo.

Rico, quien antes de llegar a la contraloría fue secretario de una comisión del Concejo de Bogotá –en la época en que Moreno era su presidente–, rechazó la recusación y aseguró que ninguna de las causales esgrimidas “es aceptable”.

El rector insistió en que la contraloría lo está presionando. Afirmó que lo último es la apertura de cuatro procesos fiscales –uno de ellos cuando Polo no había llegado a la alma máter– por presuntos hallazgos en auditorías del 2004, el 2005, el 2007 y el 2008.

Según un alto funcionario de la universidad que pidió no revelar su nombre, esas investigaciones las abrió la contraloría pese a que ya habían vencido los términos.

Al tiempo que se abrían, la contraloría ordenaba igual número de embargos de bienes y cuentas bancarias de Polo, quien sostuvo que eso lo hizo Rico sin que previamente se “hubieran practicado pruebas”.

Ante la negativa de Rico a la recusación, será la Procuraduría Regional, la segunda instancia en este caso, la que decida si la “enemistad” y la supuesta mediación del concejal Hipólito Moreno que argumenta Polo inhabilitan al contralor para realizar auditorías en la Universidad de Cundinamarca.

Rico le dijo a EL TIEMPO que no tiene ninguna “enemistad” con Polo y que lo que hace la contraloría es “cumplir con su plan general de auditoría”.

REDACCIÓN CUNDINAMARCA
guirei@eltiempo.com

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.