No deje que las peleas de pareja se alarguen

No deje que las peleas de pareja se alarguen

Culpar o desvalorizar al otro, hablar con ironía y sarcasmo son motivos para generar peleas.

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24 de septiembre 2013 , 03:14 p.m.

La dificultad para manejar los conflictos es uno de los talones de Aquiles de las parejas. Muchos desacuerdos se convierten en una confrontación de gran magnitud y larga duración, que de no ser corregida a tiempo puede terminar en una escalada de agresión sicológica y/o física mutua, que lleva a acumular sentimientos de rabia, rencor y resentimiento. Esto perjudica la comunicación, debilita la confianza y transforma la relación en un campo de batalla.

Las peleas pueden reflejar tensiones menores, como aquellos desacuerdos por la diferencia de hábitos, por quién hace cierta labor o por malos entendidos. Sin embargo, existen otras más graves, como la falta de comunicación o de afecto, las demandas o reclamos de eventos pasados, la ausencia de objetivos comunes, la agresión o la desvalorización del otro, de sus sentimientos y expectativas.

Tanto las pequeñas peleas, que se convierten en un hábito del día a día, como las más grandes y difíciles, llevan al deterioro de la vida en pareja y al trastorno del equilibrio de la familia.

¿Qué hace que las peleas se vuelvan eternas? Muchas actitudes provocan una reacción defensiva, dejan al otro sin ninguna opción y se convierten en argumentos para prolongar las peleas.

Culpar a la pareja, hacer críticas y acusaciones de manera unilateral, hablar con ironía y sarcasmo y desvalorizar al otro, hieren la estima de la otra persona y dificultan la solución efectiva y duradera de los problemas.

Usar frases como “Tú nunca...”, “tú siempre...”, “me vas a enloquecer”, “yo no he dicho absolutamente nada”, “lo hace solo por molestarme” frenan la comunicación y generan más desencuentros. También producen enfrentamientos el mal humor, los gritos, o el maltrato, intensificar las discusiones y salirse de control, pronunciando amenazas o insultos.

Pero además de los malos tratos, lo que lleva a algunas parejas a vivir en un eterno conflicto es la falta de empatía o de ponerse en los zapatos del otro, el no aceptar las propias fallas y no enfrentar las dificultades con madurez para buscar su solución.

¿Cómo interrumpir las escaladas? Es importante poner un pare al conflicto y no permitir que este se alargue y se reviva constantemente. Para ello tenga en cuenta:

* Identificar los motivos que dan lugar a que se inicie una discusión y se enciendan los ánimos.

* Evaluar qué es lo que provocan las reacciones violentas y, a partir de esto, generar cambios significativos en esta conducta.

* Asumir las consecuencias de nuestro comportamiento y a aceptar las propias debilidades y errores.

* Evitar condenar de antemano a la otra persona.

* Escoger palabras cariñosas y respetuosas para hacer una crítica, reclamar o pedir ser tenido en cuenta.

* Hacer un compromiso conjunto para ‘parar’ antes de que las discusiones se intensifiquen.

* Dialogar abiertamente para exponer las inconformidades respecto al tema y determinar cuáles van a ser las pautas a seguir.

* No evitar los problemas o alejarse por temor a enfrentarlos.

MARÍA ELENA LÓPEZ
PSICÓLOGA DE FAMILIA www.inteligenciafamiliar.com
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