Secciones
Síguenos en:
Editorial: Protesta cuestionable

Editorial: Protesta cuestionable

Debe ser motivo de preocupación la frecuencia con la que se vienen registrando en el país casos de minorías que por mejorar su situación laboral pasan por encima de la mayoría, en un proceder que suele incluir la violación de derechos fundamentales.

El último capítulo ocurre porque un sector de empleados administrativos de la Universidad Nacional de Colombia ha optado por las vías de hecho para exigir un aumento salarial del 30 por ciento, más un 2 por ciento sobre lo que cada año decrete el Gobierno. A raíz de la protesta, 30.000 estudiantes no han podido asistir a clases, y, de prolongarse, puede derivar en la cancelación del actual semestre académico. Grave y lamentable. Además de lo que cuesta el cese de actividades al principal centro educativo del país, con la suspensión de clases se afectan sobre todo los alumnos, que deben seguir asumiendo otros gastos ligados a su cotidianidad.

Vale recordar que ya en marzo, y también a través de las vías de hecho, los empleados agremiados en Sintraunal habían logrado, luego de 28 días de cierre del campus, un acuerdo de seis puntos que incluía, entre otros, un bono por 1’350.000 pesos para compensar el rezago salarial y la derogatoria del artículo 4 del acuerdo 011 del 2004, que le otorgaba al rector el manejo de la planta de personal administrativo. Aquí hay que decir que no se trata precisamente de los trabajadores peor remunerados del país, por lo que tiene razón el viceministro de Asuntos Laborales, José Noé Ríos, al calificar de desproporcionada esta aspiración de aumento salarial. Y hay que ser enfáticos en que nada justifica que su exigencia se haga a costillas de los derechos de los estudiantes y los 2.000 profesores de la Universidad, por no mencionar los alumnos del colegio de la sede Bogotá y la interrupción de las actividades ligadas a la investigación que se desarrollan en sus diferentes instalaciones.

No pocos se cuestionan si a la actual directiva le ha faltado mayor firmeza para evitar que el conflicto escale hasta este punto. Los 100 empleados en paro deben saber que de insistir en las vías de hecho solo conseguirán hacer más inadmisible una dudosa causa, de la que ellos son los únicos adeptos.

editorial@eltiempo.com.co

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.