Secciones
Síguenos en:
El papel del hombre ha cambiado drásticamente / En consulta con Álex

El papel del hombre ha cambiado drásticamente / En consulta con Álex

Aunque no lo crean, recibo más solicitudes de consejo de hombres que de mujeres. Lo curioso es que la mayoría empiezan diciéndome: “aunque tu columna es para mujeres, tengo esta duda…” Creo que esa simple frase tiene una connotación muy profunda.

Hace unos año, los papás eran personajes lejanos, de muy pocas emociones visibles, que mantenían una distancia considerable con sus hijos. No se esperaba que fueran a la entrega de notas ni a la presentación de Navidad en el colegio. No había ni la más remota posibilidad de que cocinaran o cambiaran un pañal. Ellos eran responsables de proveer económicamente a su familia y la mujer asumía por completo el cuidado de la casa y los hijos.

Pero las cosas han cambiado drásticamente. La mujer ha avanzado en el ámbito laboral, pero en cuestiones de ser mamá y ama de casa, las expectativas se mantienen más o menos iguales. Lo que sí es muy distinto ahora es el papel del hombre.

Ya no es ese señor lejano que manda desde la punta de la mesa. La gran mayoría de los hombres de hoy cambian pañales, se despiertan a media noche a dar tetero; se les exige que vayan a cuanto partido y reunión que el colegio organice sin consideración por sus horarios laborales, al igual que a las mujeres. No solo se meten a la cocina sino que cocinan mejor que muchas mujeres. Es valorado que sean efusivos con sus parejas y en especial con sus hijos.

Lo curioso es que aunque la participación del hombre en la práctica ha cambiado profundamente, las herramientas y el acompañamiento que se les ofrece se quedaron en el esquema de los tiempos anteriores. No existen muchos espacios donde ellos puedan desahogar sus frustraciones, exponer sus insatisfacciones o resolver sus inquietudes, y aprender de los temas que son tan repetidamente expuestos y analizados por y para mujeres. Se botaron al mundo que era considerado exclusivo de ella sin paracaídas.

Por ejemplo, cuando una mujer está embarazada, es el centro de atención y recibe toda la información sobre que “esperar cuando esté esperando”, pero quién educa al hombre que va a ser papá y que tampoco tiene idea de cómo manejar a su mujer convertida en mamá y todas las exigencias de su hijo/a. Hay ayudas para orientarnos a ser buenas mamás y trabajadoras, pero quién cae en cuenta de que los hombres también deben aprender a balancear adecuadamente los dos papeles. Quién les ayuda a entender que no es un golpe al autoestima que la esposa gane más que ellos.

Así que la próxima vez que vea a un hombre tropezándose, tratando de encontrar su camino en este nuevo mundo, no lo voy a tildar de “inútil” sino trataré de ayudarlo.

ALEXANDRA PUMAREJO

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.