Pagó un rescate de 200 millones de pesos, pero su hijo fue asesinado

Pagó un rescate de 200 millones de pesos, pero su hijo fue asesinado

Silvia Serna pasó dos años preguntando a las Farc por Edson, que fue sepultado en una casa.

notitle
07 de septiembre 2013 , 07:16 p.m.

Dos años después de que la familia de Edson Páez Serna pagó 200 millones de pesos para que la guerrilla lo dejara en libertad, sus restos aparecieron en el patio de una casa del barrio Portales del Llano, uno de los más azotados por el microtráfico de estupefacientes, la pobreza y la extorsión en la capital del Meta.

El estudiante de administración de empresas fue secuestrado en Villavicencio, el primero de septiembre del 2011, cuando salía de la U. San Martín. Tenía 19 años.

Ese fue el último día que Silvia Serna, su madre, habló con él. Desde entonces solo supo de su hijo, el único que tuvo, por una carta que le entregaron guerrilleros del frente 26 de las Farc –quienes se identificaron como los captores–, escrita con la letra de Edson. “Mamá, ayúdame, no me dejen aquí. Me siento enfermo”, dice el texto que le fue entregado cuando el muchacho llevaba cuatro meses retenido.

Silvia cree que al joven jamás le contaron que la familia ya había pagado por su libertad con el dinero que reunió luego de vender un negocio de licores, empresa familiar que había iniciado con la ayuda de su esposo, y de pedirles plata prestada a sus amigos cercanos.

Fue tanto el desespero de Silvia que viajó hasta la zona rural de Mesetas (Meta) creyendo que a su hijo lo tenían en el monte. Luego de caminar nueve horas y con la ayuda de “un guía”, llegó hasta el campamento de ‘Aldinever’, el comandante del frente 26: “Me dijo que ya había recibido el dinero, pero que no era suficiente. En lugar de entregarme a mi hijo me exigió 300 millones de pesos más”.

La búsqueda de Silvia terminó el pasado 27 de agosto, cuando un fiscal le confirmó que un examen forense de Medicina Legal arrojó que los restos que la Policía encontró en la casa de Portales del Llano eran los de su único hijo. “Todavía no me hago a la idea de que está muerto. Yo quisiera creer que no es él, que el examen se equivocó, porque siempre creí que lo iba a recuperar. A veces entraba a su cuarto, sacaba su ropa y la lavaba. Le tenía todo listo, como lo había dejado, por si algún día volvía”.

Pero el drama de esta familia terminó en tragedia. Ahora, tras encontrar y enterrar a su hijo, Silvia cree que el paso más difícil será perdonar, por lo que está segura de que las víctimas deben ser el centro del proceso con las Farc.

“Todos queremos la paz, pero con verdad. Necesitamos que digan dónde tienen a los secuestrados, y si los mataron, como a mi hijo, que digan dónde están sus restos”.

Cuando la Policía entrevistó a desmovilizados del frente 26, ninguno recordaba haber visto a Edson Páez en los campamentos de las Farc. Esto dio pistas de que seguía en Villavicencio.

La muerte del líder de una banda en la casa del barrio Portales del Llano y el testimonio de varias personas que señalaban que allí habían tenido a un secuestrado llevó al Gaula a buscar los restos de Edson en ese barrio, hace un mes. La Policía cree que las Farc contrataron a la banda para el secuestro, el mismo grupo que lo tuvo cautivo en esa casa hasta el día de su muerte.

La vivienda fue vendida hace un mes a una familia que, dicen las autoridades, no tenía idea del macabro secreto de la casa. Cuando la Policía llegó al sitio y entró al patio trasero encontró tierra removida. Allí estaban los restos de Edson. “Medicina Legal dice que a mi hijo lo torturaron. Tenía varias costillas rotas, lo apuñalaron y murió desangrado. Para rematarlo, le cortaron el cuello”, denuncia Silvia.

Dos delincuentes infiltraron a la familia del joven

Según fuentes de la Policía, dos personas serían claves en el secuestro: una mujer que habría engañado al joven y un guerrillero que se infiltró en la empresa de la familia para ‘hacer inteligencia’ sobre su capacidad económica,

Sobre las razones para asesinarlo, aunque la familia pagó por su liberación, la Policía maneja dos hipótesis: una, que los secuestradores tuvieron dificultades para mantenerlo cautivo y, dos, que Edson habría reconocido a sus secuestradores.

MILENA SARRALDE DUQUE
Enviada especial de EL TIEMPO
Villavicencio

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.