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Represamiento social / Opinión

Represamiento social / Opinión

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Los paros son como las ganas de darse en la jeta. Una ira contenida es lo que antecede, producto del represamiento de una política social que estuvo ausente bajo los dos períodos presidenciales anteriores. Basta una chispa para que el fuego se desate.

La postergación de ayudas, la promesa segura de un TLC que puede arruinarlos, caldearon y templaron los ánimos en el sector de los agricultores, que ven a su alrededor regímenes proteccionistas del campo. El efecto de comparación es palmario y el asunto explotó, mezclándose con el descontento de otros sectores que se resisten a la modernización, la reconversión o la cedida de paso a nuevos y más modernos sistemas de transporte.

Igual, la falta de cuidado, la subvaloración de las potencialidades de un paro, incrementó las llamas que hoy amenazan extenderse. Lo que hace ocho días se negó, en boca del mismo presidente, hoy se reconoce como una tormenta. ¿Hace falta más torpeza?

Queda por ahora, pagar la deuda en materia social en el campo. Acudir a su cuidado y protección y separar del paro algunas malas yerbas que se han mezclado.

OTTO GERARDO SALAZAR
Docente Unillanos
ottogerardo@gmail.com

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