Con Isco y Modric como figuras, Real Madrid volvió a triunfar en casa

Con Isco y Modric como figuras, Real Madrid volvió a triunfar en casa

Con la victoria 3-1 contra Bilbao, los 'Merengues' se mantienen en la parte alta de la tabla.

01 de septiembre 2013 , 10:48 a.m.

La magia de Isco Alarcón, autor de un doblete, y la entrega del croata Luka Modric, quien dirigió con maestría el tercer triunfo liguero madridista, tumbaron a un Athletic Bilbao que pagó caros sus errores defensivos.

Pocos fichajes han enamorado con tanta velocidad a la afición del Santiago Bernabéu. La magia de Isco les ha embrujado desde el inicio. Desde su primer día ya coreaban su nombre y la admiración se siente en cada acción en la que entra en contacto con el balón.

No es para menos. Le sobra personalidad para saltar a un estadio donde otros se hicieron pequeños y pedir el balón para inventar. Solidario en la presión y arquitecto de jugadas para el recuerdo. Lo tiene todo para marcar una época.

Su aparición en el partido destruyó un buen planteamiento de Ernesto Valverde con su Athletic. Sin Ander Herrera, pendiente de la opción de marcharse a Manchester United, pero con Beñat al mando y Mikel Rico estrenando titularidad en el equipo de su corazón. Sabedor del cambio de mentalidad de Rea Madrid, salió a robarle el balón. Y lo consiguió.

En esos momentos en los que el conjunto madridista no encontraba fisuras en el planteamiento del rival para generar peligro, Athletic dominó pero no inquietó a Diego López, quien de nuevo fue el arquero titular. Vio cómo Mikel Rico enganchaba una volea desviada, cómo Aduriz le intentaba sorprender sin éxito desde el centro del campo y cómo un centro de Iraola aumentaba el nerviosismo de la grada.

Duró poco porque apareció Luka Modric, otro futbolista que ha sabido dar con la tecla de lo que le gusta a la afición madridista. El croata generó el primer aviso blanco con Di María, quien rompió con un desmarque la línea defensiva de Athletic, pero se precipitó con un mal disparo cuando se iba a plantar mano a mano contra Iago Herrerín.

Había un futbolista en el campo que esperaba su momento. Cristiano Ronaldo llevaba dos jornadas sin marcar y eso ya es noticia para un devorador como el portugués. En Granada, hasta tuvo inicios de los gestos de ansiedad de otra época. Dsiparó arriba una falta, hizo lucirse a Herrerín con un derechazo desde la frontal y se desesperó con el egoísmo de Di María en una acción en la que estaba solo para marcar.

La igualdad del duelo la desequilibró Isco. El cambio de modelo de juego pasa en gran parte por él. Lanza paredes en reducidos espacios y los aprovecha. Uno de sus desmarques lo vio Benzema, quien envió un pase al área para que malagueño rematara cruzado con la zurda. Otra vez el Bernabéu rendido a él.

Athletic pidió penalti en una mano de Khedira, quien cortó un lanzamiento de falta de Beñat. En el rebote, volvió a rematar y el balón rozó el arco de López.

El duro castigo al esfuerzo vasco llegó con un error grave defensivo al borde del descanso. Di María cobró la falta desde el lateral y Cristiano, de cabeza, definió. El primer tanto oficial del portugués esta temporada mataba el partido.

En la segunda mitad, Athletic adelantó su defensa, ganó metros y Real Madrid recordó su pasado cómodo, en su papel de contragolpeador.

El peso del resultado era difícil de levantar para el conjunto rojiblanco, que no encontró la forma de hacer daño a su rival. Un tímido disparo de Iraola a manos de Diego López fue su único remate hasta que los de Valverde marcaron el tanto del descuento, un gol que maquilló el resultado.

Antes, Cristiano buscó más y hasta pecó de egoísmo. Se llenó de balón en una brillante carrera, con caño incluido a Gurpegui, quien tuvo una mañana de sufrimiento. Su disparo lo detuvo Herrerín, cuando Di María estaba en disposición de marcar.

Con el triunfo en el bolsillo, la grada mostraba sus gustos. A las ovaciones a Isco y Modric, quien estaba en todos lados, se sumó una nueva queja a Benzema. Khedira lanzó un buen paso al hueco que le dejaba solo, pero el francés dudó en su carrera y desperdició su mejor ocasión. Los silbidos no tardaron en aparecer. Los silenció Isco con un nuevo gol a pase de Karim, enganchando con la derecha un disparo inalcanzable para Herrerín.

Carlo Ancelotti dio paso a la ilusión de Jesé. La estrella de la cantera no se cansó de intentarlo en sus primeros minutos oficiales de la temporada. Se ganó la ovación por el esfuerzo que se pide a Benzema, pero no encontró el gol. Sí lo marcó Ibai para dejar el definitivo 3-1.

EFE

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