Valerie Steele: 'El corsé aún lo llevamos dentro'

Valerie Steele: 'El corsé aún lo llevamos dentro'

La reconocida historiadora explica por qué la moda es parte de la vida diaria.

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22 de agosto 2013 , 02:56 p.m.

Valerie Steele es un nombre asociado a la moda, pero no hay que buscarla en el directorio de los diseñadores ni en el de las modelos, ni el de editores de revista. Ella se encuentra en uno ubicado al otro lado de la pasarela, en uno poco común para este tema: la academia.

Del tema se enamoró en el salón de clases cuando estudiaba su doctorado en la Universidad de Yale, en historia cultural e intelectual de la Europa moderna y le pusieron a leer un par de artículos acerca del corsé victoriano, tan opresiva prenda para las mujeres, y cómo se habían liberado de él. En ese momento entendió que la moda es parte de la cultura y pensó que podía escribir sobre la historia de la moda.

Y así lo ha hecho de diferentes formas en los últimos 25 años. Ha escrito 'Gothic: Dark Glamour, The Corset: A Cultural History'; 'Paris Fashion', y 'Fetish, Sex and Power', entre otros libros; es editora en jefe del 'Fashion Theory: The Journal of Dress, Body and Culture', y directora del Fashion Institute of Technology de Nueva York y su respectivo museo, que cuenta con más de 50.000 prendas y accesorios del siglo XVIII hasta el presente, y en el cual ha curado más de 20 exposiciones.

Así, esta estadounidense se ha convertido en una eminencia en historia de la moda, pero no como un tema de museo, donde se exhibe un pasado muerto, sino como algo que hace parte del diario vivir de todas las personas, que tiene un contexto y que da contexto a variedad de aspectos.

De esto vino a hablar a Cartagena, en el marco del Sexto Congreso Latinoamericano Ixel Moda. Vestida con camiseta y pantalón negros, su color favorito, “porque tiene mucho poder”, según dice, le puso un poco de color con una liviana chaqueta verde oliva en satín del diseñador colombo-francés Haider Ackermann. Esta es su conversación con EL TIEMPO.

Usted llegó al tema de la moda a través del corsé y su historia, ¿esta imagen de las modelos delgadas, con cuerpos considerados esculturales, no puede ser el corsé de esta era?

Mis alumnos me preguntan por qué había desaparecido el corsé y yo les digo que no es que haya desaparecido sino que solo lo interiorizamos. Ahora existen las dietas, la liposucción; el corsé está dentro de nosotros.

¿Qué es la moda?

Es la abstracción física de la identidad. Es el cuerpo, la postura, lo que te pones, el pelo, las ideas.

¿Es algo frívolo como muchos piensan?

No, la moda es el poder que gobierna al mundo, porque la moda influencia todo. A través del tiempo, la música, las ideas, la filosofía y la moda es como vemos al mundo y lo entendemos. Todo esto es moda.

¿La moda refleja el mundo o es el mundo el que influye en la moda?

No creo que la moda refleje al mundo, más bien es una parte del mundo, y como es parte de él, lo influye.

¿Cómo es la relación moda-estilo, moda-elegancia, moda-ropa?

Los términos de moda y estilo pueden ser utilizados como sinónimos. Sin embargo, el estilo también puede reflejar esta cuestión personal que consiste en elegir lo que nos ponemos, más allá de lo que son las tendencias que se utilizan en un tiempo determinado.

En esta época, la moda y la elegancia tienen muy poco que ver, son muy distintas. Ahora la elegancia es periférica a la moda y, aunque hay algunos diseñadores que trabajan con elegancia, no es una parte esencial de esta disciplina.

¿Qué le han aportado al mundo de la moda ciudades tan importantes como París, Nueva York, Londres y Milán?

París es el centro de la moda desde hace 400 años y ellos son la representación física de la misma. Italia ha aportado la idea de lujo, pero en ropa que puede ser utilizada en la realidad, que te puedes poner, que es cómoda pero lujosa. Londres se autodefine como un centro creativo y en consecuencia tiene muy buenas escuelas de moda. Y Nueva York es la ciudad de donde sale la modernidad, pero Shanghái le está haciendo competencia; es más moderna.

Temas como la tecnología y la sostenibilidad ambiental, ¿cómo están influenciando al mundo de la moda?

La tecnología e Internet lo han transformado en la forma de creación, con estas tecnologías o sistemas para diseñar. También en la forma en que se compra y se vende la ropa, a través de todas estas tiendas electrónica, e incluso influye en la percepción del mundo por la forma en la que la gente entra en contacto con la moda.

En cuanto a la sostenibilidad, este tema está creciendo lentamente, un poco como con el movimiento en contra de la comida rápida. Ya hay un sentimiento de que la pronta moda explota a comunidades vulnerables al tiempo que daña al medioambiente, una idea que ha tomado tiempo en evolucionar y en tener un impacto grande.

Durante esta crisis económica, el sector del lujo no la sintió, ¿qué hace que se mantenga intacto?

Durante la recesión, el uno por ciento de la población se hizo todavía más rica y ellos no tienen problema en seguir comprando como antes. Incluso pagas 36.000 dólares por un bolso como si fuera un precio común para este tipo de mercado.

¿Se justifican esto altos precios de la alta costura y de las prendas de diseñador que la hace asequible solo para unos pocos?

La alta costura siempre ha estado fuera del alcance de la mayoría de las personas. El problema es que el prêt-à-porter se ha vuelto tan caro, que hay pocas personas que tienen acceso a él, y tampoco tienen el trabajo manual para justificar que puedan ser alta costura y cobrar como tal.

Una cosa es la moda de la alta costura, otra la de las pasarelas, otra la de la calle, otra la que imponen las redes sociales, ¿a quién seguir?

El mundo de la moda se ha vuelto cada vez más complejo y se puede comparar con un imperio que se ha separado en diferentes tribus. Todos conviven ahí.

La gente cree que la moda no le toca, que es un mundo aparte, ¿es así?

Muchos niegan que la moda sea parte de sus vidas, pero yo les pregunto: ¿Quién te compró la ropa, tu madre? Todas las personas crean su propia imagen cada día al elegir que se ponen y cómo se presentan en el mundo; y es responsabilidad suya crear esa presencia en el mundo.

¿Cómo romper esa imagen de que la moda es algo femenino, superfluo y materialista?

Muchos años atrás escribí un artículo que se llamó F, en el que decía que si la moda era algo burgués y que si era femenina eso no tenía importancia ni la hacía menos importante. Pero es una cuestión de que uno mismo la considere importante y esto se va transmitiendo.

¿Al mirar una vitrina se puede pensar esta como una foto que retrata un momento social, económico de un país?

No todas las vitrinas, ni todo el tiempo pueden hacer eso, pero son parte de la comunicación visual de la moda. Le da tanta importancia al tema como los desfiles o las fotografías de la moda callejera. Es un trabajo del diseñador de la vitrina que tiene su propio bagaje cultural y sus propias ideas que quiere transmitir.

¿Qué piensa del ‘fast fashion’ (moda rápida y de rápido consumo)?

Es inevitable que la gente quiera estar a la moda, pero para mí es preocupante pensar que si compras un vestido por seis dólares, cuánto se le pagó a la persona que lo hizo. Es algo para tener en mente.

Las semanas de la moda de París, de Nueva York, de Milán muestran lo que se va a usar en el siguiente año, pero la gente quiere salir a comprar lo que vio. ¿Cómo cerrar esa brecha?

Cierto, algo no está funcionando, porque la espera es muy larga. El sistema de la moda tiene que cambiar pronto y tal vez pueda funcionar si hacen pequeñas producciones frecuentemente y no dos grandes temporadas al año (primavera-verano y otoño-invierno).

Viste una chaqueta de Haider Ackermann, ¿qué opina de él?

Lo adoro, es grandioso. Es muy sensual, trabaja mucho el tema del movimiento, las telas, los colores, con esta influencia japonesa. Es uno de los diseñadores más interesantes del momento.

Para usted, un diseñador importante o interesante no es el que más fama o ventas tiene, sino el más puede influir en la moda, ¿cómo es eso?

Como directora del Fashion Museum estoy buscando diseñadores que influyan a otros diseñadores y normalmente no es el que mayor cantidad de prendas venda, porque estas tienen que ser simplificadas para llegar a un mercado más amplio. Los diseñadores que influyen en otros diseñadores tienen un gusto más particular, que trasciende.

Muchos consideran la moda como arte, ¿qué dice usted?

No hay un consenso aún, pero parece que comienza a tomar ese camino, el cual toma tiempo, como les pasó disciplinas como el cine o la fotografía.

¿Qué le falta a Latinoamérica?

Para esta estudiosa de la moda, América Latina aún no es un referente en la industria. Sin embargo, tiene posibilidades si encuentra su sello. “Podrían poner su énfasis en algo que tenga que ver con la belleza femenina, que es muy fuerte y con características particulares en la región”, dice.

También podría alimentarse de sus propias tradiciones para presentar “una autenticidad exótica; pero lo que hay es una apropiación de las tradiciones y la gente no quiere ponerse prendas o trajes que son de otras personas o culturas, lo que quiere es algo auténtico, que traiga algo nuevo. Así que deben buscar el equilibro y saber manejar lo tradicional, como lo hicieron diseñadores japoneses como Issey Miyake o Yohji Yamamoto”.

Según Steele, Brasil con la Semana de la Moda de Sao Paulo, y Colombia, con Colombiamoda, están jugando un papel importante al mostrar lo que pasa en moda en este lado del mundo, pero todavía no están metidos en el mapa mundial.

“Hay dos aspectos influyentes de la región: la exportación de diseñadores, que luego de un tiempo se vuelven famosos como Carolina Herrera, Ángel Sánchez, Óscar de la Renta y el colombiano Esteban Cortázar. Y la idea de Latinoamérica, que es atractiva e inspiradora para muchos. Hay bastantes diseñadores que hacen referencia a ella en sus colecciones. Lo que todavía no ha sucedió es que crezcan centros de moda (Brasil y Colombia) que se vuelvan líderes, y que después influyan en el mercado global”.

NATALIA DÍAZ BROCHET
Editora de EL TIEMPO
Cartagena

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