Secciones
Síguenos en:
Editorial: Muerte a alta velocidad

Editorial: Muerte a alta velocidad

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
25 de julio 2013 , 07:14 p. m.

Cuando el transporte ferroviario renace con mayor vigor que nunca –más veloz, más cómodo, más seguro–, un país que es líder en esta materia, España, acaba de afrontar una de las mayores catástrofes de un tren de pasajeros de los últimos tiempos. El miércoles, a las 8:40 p.m., cuando estaba a pocos minutos de detenerse en Santiago de Compostela, se volcó y destrozó un tren de ocho vagones que viajaba entre Madrid y El Ferrol (Galicia) con 224 personas a bordo, incluidos azafatas y maquinistas. El viaje había empezado a las 3 p.m. y debería terminar a las 10 p.m.

El accidente, primero que ocurre en la red de trenes españoles de alta velocidad (AVE), dejó 77 muertos, 140 heridos y casi todos los vagones destruidos. El diario El País describió así lo que vieron algunos testigos cuando se produjo el descarrilamiento: “Los residentes hablan de un gran estruendo, de un torpedo de ruido y polvo y de unas vías sembradas de cuerpos en apariencia sin vida.”

Las primeras investigaciones indican que fue la velocidad, ese atributo que ha revolucionado la industria ferroviaria, la culpable del accidente. Una curva cerrada a 190 kph, cuando debería haberse tomado a 80 kph, condenó al convoy al descarrilamiento y brutal destrucción. Aparte de la enorme tragedia que significa, el accidente provoca masivos trastornos en los itinerarios de ferrocarril del noroeste del país y en los planes de miles de personas, pues los europeos se encuentran en plenas vacaciones estivales.

España, con 3.100 kilómetros habilitados para alta velocidad, es primero en Europa en esta industria y solo China la supera en el mundo. Sus trenes AVE se desplazan a un promedio de 222 kph y en algunos tramos superan los 300 kph. El desastre afectará el prestigio de su tecnología, que se exporta a Arabia Saudí, Suecia, China, India, Brasil, Inglaterra y otros países, e impulsará, sin duda, la automatización informática en la conducción de trenes.

Se produce la calamidad en víspera de las famosas fiestas anuales del apóstol Santiago, el 25 de julio, cuando acuden miles de peregrinos a la legendaria catedral compostelana. Todas las celebraciones están canceladas. Solo habrá una misa por las víctimas.

editorial@eltiempo.com.co

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.