De periodista de guerra a promotora de cine en N.Y.

De periodista de guerra a promotora de cine en N.Y.

Esta mujer, que batalló cubriendo el conflicto armado, ahora se la juega por los inmigrantes.

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06 de julio 2013 , 09:40 p.m.

En el 2004, el conflicto armado obligó a Adriana Aristizábal a dejar su exitosa carrera de comunicadora. Ella era una de las aguerridas periodistas que reportaba la guerra desde las mismas trincheras de soldados o guerrilleros. Pero el oscuro panorama que dejó para el periodismo el fracasado proceso de paz con las Farc, la llevó a buscar otra vida fuera de Colombia, y así llegó al consulado en Nueva York.

Allí creció profesional mente, terminó como cónsul e implementó todo un modelo de atención y ayuda para sus compatriotas. Ahora, después de ocho años, decidió dejar el trabajo diplomático y darle algo del país a miles de colombianos que, como ella, tuvieron que dejar su tierra.

Esta semana visitó Colombia para acabar de materializar su sueño, que ya vio la luz: el festival de cine colombiano en la gran manzana.

“La prosperidad de una nación se reconoce en la medida en que se apoyen la educación y la cultura para los ciudadanos, y cuando se está tan lejos de las raíces es necesario reencontrarse, por eso quiero seguir trabajando en eso para los colombianos inmigrantes”, señala Adriana, quien aplica en su día a día las estrategias periodísticas que en el pasado la llevaban a tener noticias exclusivas.

Así logró asociarse con Juan Carvajal, director del festival de cine; consiguió una alianza con Tribeca, la ‘casa’ de Robert de Niro en Nueva York y desde el primero de junio es la productora ejecutiva del festival.

La primera entrega se hizo en marzo del 2012 y el éxito que tuvo, pero sobre todo la motivación que lograron despertar en los colombianos, fue un punto definitivo para dejar el consulado. “Hubo más de 3.000 espectadores y muchas lágrimas de colombianos que hace más de 30 años no visitan su país y sintieron un pedacito de él en las películas que les proyectamos”, agrega.

Esa es una de las razones de su visita: hablar con directores de cine interesados en participar el próximo año en el festival, mirar películas y hacerles curaduría. “Queremos promocionar la Ley de cine de Colombia en Estados Unidos para que su industria venga a filmar aquí y seamos una ventana para nuestros talentos”, añade.

Ese es el futuro, pero lo que acaba de dejar en el presente para los inmigrantes colombianos es muy importante y pocos lo conocen. Su trabajo, apoyado por la cónsul general, Elsa Cifuentes, le permitió gestionar un ambicioso programa social que busca proteger a los inmigrantes colombianos. A él se vincularon 250 agencias federales, estatales, públicas y privadas de EE. UU.

“Esa oficina es un pedazo de patria al que pueden acudir y su función es protegerlos como ciudadanos y ayudarlos con sus derechos. Pero también logramos implementar un plan de negocios que puede apoyar a los inmigrantes para generar trabajo y autosostenerse. Es un gran apoyo que no genera costos para el consulado ni para la comunidad”, dice.

Mañana Adriana regresa a Nueva York cargada de proyectos y sueños, todos realizables. Ella recalca que hay mucha melancolía, desarraigo y dolor en los compatriotas que viven allá y que es necesario decirles que aún pertenecen aquí.

jinbed@eltiempo.com

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