Final de fútbol que va del toro al peluquero

Final de fútbol que va del toro al peluquero

Este lunes (7:45 p.m.), duelo en Barranquilla de la Primera B entre Unión y Uniautónoma.

30 de junio 2013 , 05:26 p.m.

En peluquería, Unión se siente en casa

Santa Marta. Un niño de aproximadamente 10 años se sienta en la silla. “Quiero el corte siete”, dice, mientras mira a su padre Jorge Betancourt, exjugador del Unión Magdalena, quien le da su aprobación con la cabeza.

Meifer Durán Parejo –moreno, delgado y con varios tatuajes, a quien se conoce como ‘El Meke’– lleva nueve años cortando cabello en la terraza de la casa de su abuela materna, ubicada en la calle 32 con carrera 13 del barrio Las Américas, en el sur de Santa Marta.

Allí hay un mural con el escudo del Unión Magdalena, su equipo del alma, y un dibujo de Homero Simpson con la camiseta azulgrana y una botella de cerveza Águila en la mano. Allí, tiene un espejo rectangular y una repisa de vidrio sobre la que pone las tijeras, brochas, peines y un tarro de talco. En la pared están colgadas otras dos maquinitas.

Meifer es seguidor del ‘Ciclón Bananero’ desde los 13 años, cuando se escapaba del colegio para ir a verse los partidos en el estadio Eduardo Santos. “Yo saltaba en el Unión desde que estaba en la A y hace ocho años está en la B”, dice este samario, de 23 años, que tiene tatuado el amor por el equipo de su tierra en la parte alta de la espalda: una telaraña con el escudo del Unión en el centro y encima el nombre de su mamá.

Esta pasión hizo que desde hace dos años se convirtiera en el peluquero de varios de los jugadores del equipo. Su amigo Miguel Molina, a quien le cortaba el pelo, jugaba como volante en el Unión y lo llevó a una concentración del equipo en un hotel de El Rodadero.

Iba vestido con una camiseta del Boyacá Chicó que le regaló el futbolista Charles Monsalvo y los jugadores empezaron a molestarlo. “Me estaban azarando porque fui torcido”, recuerda Meifer, quien ese día motiló a Erwin ‘Alpinito’ Carrillo, Oliver Fula, Didier Roa y Wilman Aguirre.

Hoy, los jugadores van hasta su peluquería o lo mandan a llamar para que les corte el pelo a domicilio. Su cliente más frecuente es el volante Armando Vargas, a quien le hace distintos estilos: ‘La Perra’, ‘La Sombra’, ‘El Siete’ y ‘El Shaarawi’, este último inspirado en el delantero del Milán, Stephan El Shaarawy.

“Acá el Unión se siente en casa” asegura Alfonso Orozco Andrade, preparador de arqueros del equipo samario, quien utiliza sus servicios desde hace cuatro años. Y es cierto. Cuando hay partidos, Meifer saca un televisor hasta la terraza para que sus clientes puedan verlo y gritar los goles del ‘Ciclón Bananero’.

Sin embargo, a él lo que más le gusta es acompañarlos en el estadio y sentir la euforia del triunfo. Por eso, hace unos días se fue en la moto de un amigo para verlos jugar contra Rionegro en el estadio Federico Serrano Soto de Riohacha, sede del equipo desde marzo pasado debido al cierre del Eduardo Santos por su avanzado deterioro.

“Así quiero yo a ese equipo que me fui para Riohacha a perseguirlos”, dice Meifer, quien sueña con que los ‘bananeros’ regresen a la categoría A del fútbol profesional colombiano, ahora que las posibilidades están más cerca tras vencer a la Uniautónoma en el partido de ida de la final del semestre, en Riohacha.

El ‘no más’ a la parranda del goleador M. Arzuaga

Barranquilla. Martín Arzuaga trata de aquietar a sus dos hijos en el balcón del apartamento de su suegra, al norte de la ciudad, antes de iniciar la entrevista, pero es casi imposible, no lo dejan. “Goleador, goleador, es el ‘Toro’ goleador…”, corean Luciano, de 3 años, y Martín Jr., de 5.

Ellos, su inspiración y energía, también están orgullosos de su padre, el artillero de moda, el de 26 goles en el semestre (un récord), el que llevó a Uniautónoma hacia la final, el que entendió que la disciplina es fundamental para el éxito.

“Cambié algunas cosas, mi comportamiento, más que nada. Para eso fue importante mi familia y mis verdaderos amigos. He mejorado mucho y eso me ha permitido entrenarme mejor, estar 100 % dedicado al fútbol. Por eso se ven los resultados”, dice Arzuaga.

El delantero, que nació en Becerril el 21 de julio de 1981, siempre derrochó potencia, movilidad, capacidad anotadora, calidad. Desde que irrumpió en el Junior, con el que jugó tres finales y alcanzó dos títulos (2004 y 2010), ‘El Toro’ demostró su casta, pero deslices extrafutbolísticos empañaban su imagen.

Arzuaga aclara que no era Satanás, pero admite que tampoco fue un santo. “Yo no he fumado marihuana ni consumo drogas, ni siquiera cigarrillo. Tomaba otra cosa (licor) y no lo manejaba bien. Pero las cosas han mejorado gracias a mi mujer, mis papás, hermanos, hijos. Estoy metido en mi profesión. Sé que tengo mucho fútbol para dar”.

Arzuaga habla irradiando madurez, relajado, humilde, despojado de poses de vedette y sin olvidarse de sus compañeros de equipo. “Gracias a ellos he marcado tantos goles y hemos llegado a la final”.

Una kilométrica parranda en los primeros días de diciembre pasado puso a reflexionar a Martín Arzuaga en que necesitaba urgentemente un cambio en su vida. “Me fui con unos amigos para una finca en Becerril, matamos chivo, cerdo, la fiesta fue larga, me da hasta pena decir cuánto duró”, relata sonrojado.

Ese festín gastronómico y etílico, con vallenato a todo volumen, lo sacudieron. “Desde entonces no he vuelto a tomar. Ni siquiera 24 y 31 de diciembre. Dejé los excesos”, asegura.

El atacante asume sus errores y no achaca responsabilidades a ‘malas compañías’. “No puedo culpar a los demás porque fui yo quien cometió los errores, a veces incitan, pero está en uno aceptar o no. Nadie se tira del Empire State porque le digan, si me tiro es porque yo quiero. He aprendido a controlar las emociones y la euforia, a estar tranquilo. Cuando uno se deja llevar por las emociones es cuando comete errores. La mesura, el amor por mi familia y querer a esta profesión me han ayudado”, remata.

La boletería

Boletas a $12.000 en el estadio roberto Meléndez. Uniautónoma (que perdió 2-1 el juego de ida) permitirá el ingreso gratis a los estudiantes y exalumnos de su plantel (con carné). Se abrirán las gradas de oriental y occidental, con precio de $12.000. Las boletas están a la venta en: Estancos Fiesta de la calle Murillo con 2F y con la 14. Y mañana, en el velódromo.

PAOLA BENJUMEA BRITO Y RAFAEL CASTILLO VIZCAÍNO
CORRESPONSALES DE EL TIEMPO
SANTA MARTA Y BARRANQUILLA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.