A buen ritmo, el esperado puente Pasacaballo-Barú

A buen ritmo, el esperado puente Pasacaballo-Barú

Desde ya es visto como la vía que servirá de redención social para la zona insular de Cartagena.

30 de junio 2013 , 05:20 p.m.

Durante décadas en Cartagena se ha hablado de dos puentes que le cambiarían la cara a la zona insular de la ciudad: el que uniría a Bocagrande con Tierrabomba y el que pasaría por encima del Canal del Dique, entre Pasacaballo y la isla de Barú.

El último de ellos es casi una realidad y su construcción está en un 20 por ciento, acorde al cronograma prestablecido entre el distrito y los contratistas de la obra, cuyo valor es de 21.000 millones, incluyendo los 2.000 millones de la interventoría.

El Puente de la Conectividad (algunos nativos quieren que se llame Campo Elías Terán), como se le ha llamado a este proyecto, unirá a los corregimientos y veredas de Ararca, Santa Ana y Barú con Pasacaballo y Cartagena. Tendrá 558 metros de longitud, 13 metros de ancho, dos cazadas de 3,65 metros cada una y un sendero peatonal de 1,50 metros, y tendrá 38 pilotes.

Desde el 22 de enero de 2013, cuando se firmó el acta de inicio de construcción, los trabajos se han concentrado en realizar todo el proceso de pilotaje o cimentación, que tienen un avance superior al 70 por ciento, según lo manifestado por Luis Alberto Vélez, ingeniero de Valorización Distrital y coordinador del proyecto.

Los cálculos de ingeniería revelan que para construir los 38 pilotes de este puente (1,5 y 2 metros de diámetro), se necesitan 255 toneladas de hierro y 2.900 metros cúbicos de concreto. Estos cimientos quedan instalados a 44 metros de profundidad promedio.

Beneficio general

El puente necesitará para su construcción 9.295 metros cúbicos de concreto y 1.261 toneladas de hierro. Está ubicado sobre el Canal del Dique en el sitio conocido como puerto Bajaire en Pasacaballo.

Clara Calderón, directora de Valorización, manifestó que el beneficio de la obra no será solamente para los cerca de 15.000 habitantes que hay en Ararca, Santa Ana y Barú, y los 30.000 de Pasacaballo. “Es para los 40 millones de colombianos”, dice.

“Para ir a Barú había que pasar el Canal del Dique por un ferry y en temporadas altas el número de vehículos es tan grande que muchos se quedaban con las ganas, con el puente todo esto cambiará, sobre todo para los turistas”, indicó la funcionaria.

En la actualidad, el ferry tiene capacidad en tiempo para el paso de unos 600 vehículos diarios, cifra que se quintuplicaría con la habilitación del puente.

La financiación del proyecto corre por cuenta de la empresa Puerto Bahía, la misma compañía que construye en la zona un puerto para el transporte de gas y petróleo y que también busca conectar a este puerto con un nuevo oleoducto que vendrá desde Coveñas, pero que la Corte Constitucional ordenó parar hasta tanto no se surtiera el paso de la consulta previa con la comunidad de la zona de influencia.

La interventoría de la obra, a cargo de la Universidad de Cartagena, señaló que en términos generales la construcción del puente a Barú se está desarrollando acorde con el cronograma previsto.

“Hasta el momento se han hecho cuatro cortes, en los dos primeros hubo ligeros retrasos, en el tercero sobrepasaron las metas y en el cuarto estuvieron muy cerca del cronograma, pero en términos generales no han habido contratiempos serios”, dijo.

Quejas de la comunidad

El puente a Barú servirá de empalme con la transversal Barú, que tiene 31 kilómetros, de los cuales solamente hay 22 construidos, debido a que el sector Playetas no se ha podido intervenir porque hace parte de Parques Nacionales y aún no han dado la licencia para su construcción.

Precisamente, la no culminación de este tramo de la vía, ha generado inconformismo entre la comunidad.

Donaldo Barrios, representante del Consejo Comunitario de Barú, le dijo a EL TIEMPO que si bien el puente será un gran paso, para los 5.000 pobladores de su corregimiento, dará igual para ellos su construcción, porque están paradas las obras de la carretera en el tramo de carreteras de Playetas.

“Como están las cosas el puente solo le serviría a Ararca y Santana. Para Barú es urgente que se termine ese tramo de carretera, van a dejar la isla dividida, nos van a dejar más excluidos. Hace falta voluntad política”, aseguró.

Sobre la zona protegida, el líder dijo que aún sin carretera el sector se ha estado deteriorando. “No sé qué es lo que pretenden, eso viene acabándose hace años sin que nadie intervenga, pero tampoco dejan que hagan la carretera que si nos ayudaría”, concluyó el líder.

Otras de las quejas que se han escuchado en la zona es por el incumplimiento de algunos compromisos que se hicieron cuando se realizó la consulta previa con la comunidad.

Álvaro Canabal, representante del Consejo Comunitario de Ararca, señaló que está preocupado que la obra solo sirva “a los intereses de los grandes grupos económicos” y termine marginando más a su comunidad. Esto, dice, porque la alcaldía no ha cumplido la promesa de poner en marcha un Ceres –programa para llevar educación superior a comunidades pobres– en el corregimiento.

“Con el puente seguro llegarán personas preparadas en el campo profesional y nuestros jóvenes nativos están en desventaja porque no están listos para competir con los foráneos. El Ceres iba a iniciar en enero pero no nos han cumplido”, aseguró el líder.

En lo que sí están de acuerdo, tanto nativos como visitantes, es que con la construcción del nuevo puente, el número de turistas crecerá.

Aprueban fuente de recursos

Una vez concluido el puente se podría poner en marcha el llamado ‘peaje social’, petición de la misma comunidad durante las consultas previas.

El recaudo de este peaje, cuyo valor aún no se ha establecido, se repartirá en un 50 por ciento para el mantenimiento de la vía y el otro 50 por ciento iría a un fondo de desarrollo social de la zona.

También por unanimidad en las cuatro comunidades, se acordó realizar un estudio integral de seguridad y de movilidad que determine las acciones a desarrollar para estos centros poblados.

Pasacaballo pidió intervenir la Calle del Campo y la adecuación de un parque. La comunidad de Ararca solicitó la construcción del un Cai y la pavimentación de la Calle de La Cancha que tiene una longitud de 350 metros.

Santa Ana solicitó el mejoramiento del Centro Comunitario, la construcción de un parque recreativo y gestionar ante la alcaldía y la empresa Aguas de Cartagena, la construcción del sistema de alcantarillado.

Barú pidió construir un centro cultural en un lote de la comunidad.

JUAN CARLOS DÍAZ MARTINEZ
CORRESPONSAL DE EL TIEMPO
CARTAGENA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.