Los secretos de la pirámide de Suba

Los secretos de la pirámide de Suba

La estructura, que ya completa 20 años desde su construcción, es un ícono de la localidad.

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27 de junio 2013 , 08:41 p.m.

Así como las históricas pirámides de Egipto causan emoción a quienes las conocen, y expectativa en los que aún no las han visitado, de igual manera los habitantes de Suba tienen su propio atractivo ‘histórico’ y arquitectónico. Ubicada en la avenida Suba con calle 114 A, la pirámide –que actualmente pertenece a Telefónica– ha sido un referente desde hace 20 años de la localidad.

Escudriñando en la historia

Hacia 1994, en lugar de pirámide había un club deportivo y de entrenamiento para los funcionarios de Telecom (una de las más grandes empresas de telecomunicaciones que tuvo el país); en cabeza del Ingeniero Aldo Forero nace la idea de instalar el primer ‘Centro de gestión de la red de telecomunicaciones’ para mejorar el tráfico en el servicio de llamadas.

“Después de venderles la idea a los directivos, de que la tecnología en la que iban a invertir era necesaria para la compañía, nos surge la pregunta, con Carlos Justo Ortiz (y el arquitecto de eso entonces), ¿y dónde vamos a meter todo eso tan grande?”, recuerda, entre risas, Aldo Forero, gerente del proyecto.

El reto era definir la forma de la estructura y es ahí donde, basados en una filosofía de la UIT (Unión Internacional de Telecomunicaciones), deciden hacerla en forma de pirámide.

Dicha filosofía sostiene que la gestión en las telecomunicaciones se debe a un modelo piramidal dividido en cuatro partes (donde la primera parte de la pirámide es para la gestión de elementos técnicos, en la segunda era la gestión de la red, la tercera se basaba en el servicio, y la cuarta y punta, para el negocio), y es así como deciden hacer la ‘casa’ donde iba a habitar el nuevo dueño (centro de monitoreo) en forma de pirámide.

En diciembre de 1995, con un costo total de 10 millones de dólares (equipos técnicos y construcción de la estructura), se entrega la pirámide hecha toda en concreto con los equipos dentro, donde alrededor de 50 personas trabajaban para vigilar la red.

Hacia el 2006, con la entrada al mercado de la telefonía móvil, la pirámide cambió su color inicial que era rojo, para convertirse en azul y ser parte de Telefónica Telecom, y solo seis años después (2012) se pintó de blanco –como en la actualidad se conoce– para ser únicamente de Telefónica con el logotipo de Movistar.

“Para la marca ha sido muy positivo, pues hace parte de Telefónica Movistar, pues es un fuerte referente en la localidad”, aseguró Jorge Ríos, director de marca de Movistar.

Aunque en la actualidad la pirámide vive un periodo de transición hacia otro uso, pues los equipos que hacían parte del centro de monitoreo que estaban en ella tuvieron que ser trasladados por tema de expansión.

Sin embargo, aún al recorrerla por dentro se pueden observar viejas fotografías de sus inicios, acompañadas de oficinas y de rastros de una fuente de agua que tuvo lugar en el primer piso, en los noventa.

No obstante, la magia para quienes pasan fuera de ella persiste, pues en la incógnita de saber qué guarda dentro esa enorme estructura, sacan sus conclusiones. “Cuando yo paso por ahí, siento que la señal al celular me entra mejor. Debe ser la energía de la pirámide”, cuenta con gracia David Correa, gerente de Ingeniería de Telefónica, al asegurar que ese es el comentario constante de los taxistas que lo transportan.

La pirámide está acompañada de dos cubos de vidrio (cada uno de cuatro pisos) a los lados, simulando el paso de la red: el primer edificio en cubo, el emisor, la pirámide es el canal de comunicación, para que el edificio en cubo que queda sea el receptor de los mensajes telefónicos.

“Es un conjunto geométrico muy armonioso, pero es tanta la fuerza visual de la pirámide, que son imperceptibles para la gente los dos cubos que tiene a los lados”, señaló Ríos.

La pirámide sufrió accidente

Del clima nadie se salva, y la pirámide de Telefónica no fue la excepción.

En 1996, cuando un grupo de obreros trabajaba en el mantenimiento de unas de las persianas que estaba ubicada en el último piso de la estructura, debido a una gran tormenta, cayó un rayó justo en el lugar donde se estaba haciendo dicho arreglo; y aunque el hecho no dejó lesionados, sí ocasionó que se partiera un pedazo de la punta de la pirámide, la cual fue reparada después.

REDACCIÓN EL TIEMPO / ZONA

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