Ay, Maritza, qué vergüenza / Opinión

Ay, Maritza, qué vergüenza / Opinión

26 de junio 2013 , 07:47 p.m.

Al ver por la televisión a la Senadora Maritza Martínez Aristizábal en el Congreso, sentí alegría.

Aportó datos claves. Pero al terminar, la reconocí en su esencia, porque todo se encaminaba a hacerle el favor a las empresas petroleras, al recomendar que el oleoducto rodante pase por los túneles, es decir trasladar el problema a los demás sectores.

Si por la vía antigua protestan, entonces usemos los túneles. Lo peor es que vendió la penosa idea y la galería aplaude.
Para evitar tal oportunismo es urgente construir nuestros indicadores contextuales, para demostrar que las soluciones tienen que ser diferentes, medibles con un instrumento técnico que demuestre lo que es necesario y conveniente.

Algo sensato sería extraer un volumen de petróleo acorde a la capacidad de las vías, algo así como una quinta parte de lo actual, es decir máximo 150 mulas por día.

La decisión tiene que involucrar al ganado y cerdos en pié, a las frutas, a los aceiteros, a los de bebidas.
Evolucionar hacia economías de transformación, es la razón que clama el común.

ALBERTO BAQUERO NARIÑO
Economista
alberto.baquero81@gmail.com

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