Sano y valioso debate

Sano y valioso debate

notitle
21 de junio 2013 , 06:48 p.m.

Recientemente sesionó en la Universidad de Antioquia la Mesa Nacional Estudiantil (Mane) y me aseguran que los participantes tuvieron un comportamiento ejemplar, que el debate resultó profundo y productivo, al ocuparse del devenir de la educación pública y de los contenidos y alcances de la reforma educativa. Este proceso está aglutinando a vastos sectores universitarios y empieza a cosechar un inmenso respaldo ciudadano.

El Gobierno Nacional y las instancias locales y departamentales deben estar atentos a su evolución para garantizar la libre discusión de las ideas, sin reparar en posiciones ideológicas o políticas. Estamos ante un fenómeno estudiantil sin precedentes y debemos estimular su crecimiento y consolidación en favor de la paz y la reconciliación de los colombianos.

Pero resulta muy llamativo que, cuando empieza a abrirse espacios y posibilidades, surgen pequeños grupos que, a partir de prácticas terroristas, pretenden capitalizar esta lucha, pero tergiversan sus objetivos y opacan el sano debate y la clara confrontación de ideas.

En nuestro medio se ha consolidado la Marea (Mesa Amplia Estudiantil Regional de Antioquia) como una expresión de su símil nacional, para ventilar propuestas afines a los objetivos de la comunidad en general; los resultados los comparte en una amplia red social creada para el efecto. Tema central de preocupación son los derechos humanos, a tiempo que busca y adopta las más idóneas plataformas de debate democrático.

Marea es una expresión que se ha ganado su espacio en franca lid, con seriedad en sus iniciativas y análisis. Uno puede discrepar de algunas ideas, pero es válido privilegiar la creación de conocimiento, la investigación social y la generación de interesantes propuestas de reforma educativa.

Por eso, es preciso que las organizaciones estudiantiles y la comunidad universitaria en general rechacen de plano los métodos que utilizan los grupos violentos. La más reciente actuación de militantes de las Farc encapuchados, armados y atemorizando la población en la Universidad de Antioquia se convierte en el principal obstáculo para que los estudiantes hagan valer sus propuestas y su voz de rechazo a las medidas gubernamentales que los puedan afectar. Se debe poner freno a estos desafueros y demandar la solidaridad de todos los antioqueños. Si la guerrilla quiere participar en la reforma estudiantil, que lo haga sin armas y sin menoscabar el libre pensamiento, que libere a la universidad del flagelo del terror y la intimidación, que ya ocasiona un notable sentimiento de rechazo entre el estudiantado. Llegó la hora de poner a estos distractores violentos en el sitio que corresponde.

fajardolan@une.net.co

@jaimefajardolan

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.