Ejército reconoce errores en ataque del Eln en Norte de Santander

Ejército reconoce errores en ataque del Eln en Norte de Santander

La ofensiva, el 22 de mayo, dejó ocho militares muertos y uno más fue secuestrado.

21 de junio 2013 , 04:53 p.m.

La más sangrienta emboscada que el Eln ha realizado en los últimos cinco años, que dejó once militares muertos y al cabo Carlos Fabián Huertas secuestrado en Chitagá (Norte de Santander), se propició en parte, según un documento del Ejército conocido por EL TIEMPO, por la "indisciplina táctica" en que incurrió el grupo de uniformados que fue fuertemente atacado por la guerrilla.

Según el informe, el 22 de mayo una columna móvil del Eln sorprendió a las 12:30 de la noche a un pelotón de la Quinta Brigada lanzándole granadas y otros explosivos, seguido del fuego cruzado de ametralladoras.

Según el Ministerio de Defensa, los 10 soldados campesinos y un subteniente fueron ultimados en la vereda Presidente, en límites con Santander, con tiros de gracia cuando ya estaban indefensos.

Pese a la denuncia, el Ejército reconoce que los militares que lideraban el grupo fallaron desde el momento en que escogieron el área de resguardo. "El pelotón se encontraba dividido en dos secciones con un obstáculo natural entre sí, en terreno agreste, quebrado, condiciones climáticas adversas tipo páramo, sin fortificación y sin sistemas de alertas tempranas", advierte.

De hecho, dos fotografías que adjunta el documento muestran que en la zona de la emboscada los militares no construyeron zanjas ni barricadas, errores que los convirtieron en un blanco fácil para la guerrilla. También acamparon al lado de una vivienda y casi todos los pobladores conocían sus movimientos.

Sin embargo, el informe es aún más crítico. "El grupo desconoce las pretensiones del enemigo, dura mes y medio en el mismo sitio expuesto a la vista de transeúntes y del enemigo, realiza patrullaje por radio y reporta coordenadas falsas", agrega el informe, dejando claro que los militares les mintieron a sus superiores sobre el lugar donde estaban y del que debían moverse.

Este ataque del Eln fue considerado por los analistas que le siguen el pulso al conflicto, como una estrategia de la guerrilla para presionar al Gobierno a que inicie una mesa de diálogos con ese grupo irregular. Hace diez días, la opinión pública y el Ministerio de Defensa condenaron la crueldad de otra ofensiva de esa guerrilla en Sipí (Chocó), donde murió un bebé y dos más perdieron partes de sus cuerpos en medio del atentado.

Iglesia trabaja por liberación

La acción armada de hace casi un mes en el municipio de Chitagá también se caracterizó por la incertidumbre en el número de desaparecidos o secuestrados que dejó. Finalmente, luego de una búsqueda de un día, el Ejército confirmó que el cabo Carlos Fabián Huertas había sido retenido por la guerrilla.

Desde Neiva (Huila), donde este fin de semana participó en un acto litúrgico, el cardenal primado de Colombia, monseñor Rubén Salazar, aseguró que la Iglesia está cerca de lograr la liberación del cabo Huertas. "Nosotros estamos intercediendo hace mucho rato, estamos tratando de hacer lo que podemos hacer", afirmó monseñor Salazar.

En esa ciudad del sur del país se encuentran los familiares del militar que logró sobrevivir al ataque. Su madre, Aydé Huertas, ha realizado varias caminatas y plegarias por la liberación del joven de 22 años, que está a punto de ser padre.

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