Luego de cinco años, condenan a asesinos de juez en Chocó

Luego de cinco años, condenan a asesinos de juez en Chocó

Su despacho tenía el caso de la discoteca Capricornio, una de las más famosas del departamento.

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21 de junio 2013 , 10:24 a.m.

“Nos comentó que tenía un problemita por ahí, pero que no era nada grave, que no nos preocupáramos. Jamás pensé que ese problemita terminara con su vida”, dice Gloria Gallego, esposa del juez asesinado en Quibdó quien fue asesinado hace cinco años.

Por este hecho, el Tribunal Superior de Bogotá condenó a 42 años de prisión a dos de los responsables en la estela de crímenes que rodearon la administración de la discoteca Capricornio, considerada como una de las más famosas de Chocó.

Robín Rafael Ramírez Chalá y su cuñado Jhon Jawer Londoño Puerta fueron condenados por el asesinato en el 2008 del Juez Primero Civil Municipal de Quibdó, Jorge Iván Vásquez Ríos, quien en medio de amenazas y presiones los apartó de la administración del establecimiento nocturno.

Vásquez Ríos murió a los 49 años y quienes lo conocieron dicen que era todo un ejemplo a seguir. “Él ayudaba a quien estaba a su alcance y con mucho esfuerzo salió adelante y estudio derecho. Fue un abogado que entregó su vida al trabajo de la justicia”, cuenta Edilma Vásquez, una de sus hermanas.

“Siempre le decíamos que si era difícil ser juez y él decía que no, que ya todo el mundo lo conocía”, agrega Edilma. Este caso llamado 'Justicia para la Justicia' se convirtió en una prioridad para el departamento, incluso la Sala de Audiencias del Palacio de Justicia de Chocó lleva el nombre del funcionario en honor a su valentía.

El trágico hecho se registró el 14 febrero de 2008, a las 6 y 30 de la tarde en el barrio Huapango (municipio de Quibdó) cuando el juez Vásquez Ríos llegaba al negocio de su esposa. Allí fue atacado por un sicario quien le disparó en la cabeza.

“Ese día él venía a recogerme como era de costumbre, se detuvo a comprar algo y nos subimos en la moto. Eran casi las siete de la noche, él estaba acomodando la moto y yo saque la llave para poder entrar, en esos momentos llego el tipo y le dio un tiro”, cuenta su esposa Gloria.

“No me di cuenta de nada, y cuando voltee a mirar la moto ya estaba la moto encima de él. En esos momentos creí que se había estallado la moto pero no, le habían disparado”, agrega su esposa entre lágrimas.

De acuerdo con el expediente de la condena, todo comenzó cuando a manos del juez civil de Quibdó llegó el proceso de terminación de contrato del establecimiento Capricornio, discoteca en la que cantaron grandes artistas de salsa como el Grupo Niche y el Gran combo de Puerto Rico; el lugar era tan apreciado que fue considerado patrimonio cultural.

La discoteca fue arrendada en el 2003 a Robín Rafael Ramírez Chalá, un exagente de Das y comerciante, quien debía cancelar 1 millón 500 mil pesos mensualmente. Pero Ramírez se atrasó en las cuotas y frente a su negativa a pagar, el dueño del inmueble decide demandarlo y solicitar la restitución del mismo.

Días después en la decisión judicial el juez Vásquez Ríos en el 2007 da por terminado el contrato y ordena a Robín Ramírez devolver el inmueble a favor del dueño.

Y en represalia a este fallo, Ramírez Chalá – sobre quien pesa otra condena de 19 años de prisión por intento de homicidio a Alejo Garcés Díaz- junto con su cuñado John Jawer Londoño Puerta, exagente de la Policía, idearon y ejecutaron el asesinato del Juez.

Sin embargo, tal como registró la Fiscalía, estos dos hombres no actuaron solos y contrataron a Luis Ángel Cárdenas y Olmes Bertulfo Escobar a quienes les ofrecieron 40 millones de pesos para consumar el crimen. Ellos aceptaron cargos y fueron condenados a 24 años de prisión.

En la audiencia, los sicarios confesaron que viajaron de Cali a Quibdó un día después de la orden de restitución del inmueble y se hospedaron en una residencia cerca al negocio de la esposa para espiar a la víctima.

“No más nos dijeron que había que llegar aquí a hacerle la vuelta a un señor que trabajaba como juez”, relató en juicio Luis Ángel Cárdenas, uno de los sicarios.

Los sicarios aportaron la descripción de Jhon Londoño y de Robín Ramírez, quienes pagan pena en la cárcel Bellavista de Medellín y la Modelo de Bogotá. Además dieron la ruta para que la fiscalía encontrara el arma empleada para el homicidio, la cual había sido enterrada. Así como otras pistas que permitieron concluir que actuaron como coautor y determinador del homicidio.

Sin embargo y pese al trágico suceso, según cuenta Gloria Gallego, esta discoteca no solo le trae malos recuerdos ya que en este lugar también se cultivó su amor. “Allí bailamos vallenato y salsa, era lo que más nos gustaba”, dice. Además recalca que nunca olvidara una de las frases comunes del juez que parecía ser un presagio de su muerte: “Que me maten pero no voy a ser corrupto. Muero en mi ley”.

ANGY ALVARADO
REDACCIÓN JUSTICIA

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