Los jóvenes que dan vida a prendas que iban a la basura

Los jóvenes que dan vida a prendas que iban a la basura

Esa es la labor de 65 estudiantes del Sena, practicantes en Banco de la Corporación Minuto de Dios.

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20 de junio 2013 , 08:11 p.m.

Richard aprendió a hacer de retazos muñecas. Dice que nunca se había sentido tan motivado como cuando piensa que su obra de arte va a terminar por sacarle la sonrisa a un niño con un juguete de trapo.

Él hace parte de un grupo de 65 estudiantes de diseño para la industria de la moda del Sena que desde hace unos meses realizan sus prácticas en el Banco de Ropa de la Corporación Minuto de Dios, un proyecto que le ha dado la oportunidad a personas de los estratos más bajos de vestirse de forma digna desde el 2005.

La idea, gestada por el padre Diego Jaramillo y apoyada por varias empresas privadas en sus primeros años, logró crear el Banco de Ropa más grande del país y además 11 roperos a nivel nacional, tres de los cuales quedan en Bogotá.

A una inmensa bodega llegan hasta 500 prendas diarias producto de las donaciones de ropa que personas de todo el país depositan en canastas ubicadas en una empresa de mensajería.

Andrés Felipe González, coordinador administrativo del banco, dice que la parte dura de la tarea es entrar a clasificar la ropa que realmente sirve, porque el 80 por ciento llega en muy mal estado y es prácticamente inservible, solo el 20 por ciento es óptima para reusar. “Nosotros le decimos siempre a la gente que cuando done piense en cosas que podría ponerse, porque es un problema después buscar qué hacer”.

Sin embargo, muchas prendas se salvan y estas son las que un equipo de seis mujeres y un hombre clasifican, lavan, planchan y doblan durante todo el día para luego mandarlas a los roperos, una especie de boutiques en donde personas de estratos 1 y 2 tienen la posibilidad de encontrar un pantalón a 2.000, una chaqueta a 3.000 o una falda a 1.500 pesos.

“La experiencia es increíble porque un padre de familia puede comprarse una muda y de paso llevarles algo a sus hijos o a sus familiares”.

La Corporación solo recupera parte de la inversión mensual, que puede ser de hasta 16 millones de pesos, el resto tiene que gestionarse con otras estrategias.

Llegan cosas tan curiosas como abrigos de peluche, prendas extravagantes de colores vivos que tienen que enviar a Cali en donde consiguieron clientes gracias a una escuela de actores de teatro que la visitan con regularidad. “Llegan vestidos de lentejuelas y muchos trajes de paño de marcas reconocidas que curiosamente no tienen salida porque son de otra época o no entran dentro de las tendencias de la moda, que también se sienten en los roperos”, dijo Patricia Arévalo, una de las trabajadoras del lugar.

Por esa causa es que se creó el convenio con el Sena para que diseñadores en formación les dieran una nueva vida a prendas pasadas de moda o imposibles de reparar.

Los jóvenes talentos están tan motivados con sus prácticas que Violeta Cano, una de las estudiantes, participó en un concurso en redes sociales organizado por Falabella y ganó una máquina de coser por su labor en el proyecto. “La sociedad es muy consumista. Darle uso a ropa que era un desecho reparándola o rediseñándola es satisfactorio”.

Además de reparar, poner botones y cremalleras los jóvenes hacen chalecos, bolsos, muñecas y faldas entre otros objetos para devolverles la vida a las prendas.

Camilo Cajales, otro estudiante, dice que la práctica es “una manera de explorar con materiales y fibras que las personas consideraban basura. Yo trabajo con retazos para hacer accesorios”.

El banco también recibe electrodomésticos, muebles, pañales, juguetes pero en buen estado que puedan devolverle la felicidad a una familia. “Esto es un gana-gana. Nosotros aprendemos y ellos pueden usar ropa y accesorios dignos”, dijo Juan Correa, otros de los estudiantes.

Cómo donar

La donaciones de ropa, electrodomésticos, muebles, juguetes, entre otros, en buen estado, se pueden realizar directamente en el Banco de Ropa que está ubicado en la transversal 73A No. 82-61 en el barrio Minuto de Dios o en los puntos de Servientrega: Avenida Caracas No. 34-10, local 101; calle 100 No. 19-73, local 03; CAN en la calle 44 No. 57A-56; Chapinero en la calle 60 No. 13-25 o en el Siete de Agosto en la carrera 24 No. 60-74. También se puede pedir información en los teléfonos 587-4441 o 587-4444.

CAROL MALAVER
Redactora de EL TIEMPO

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