El ciudadano vigilado

El ciudadano vigilado

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19 de junio 2013 , 04:13 p.m.

El escritor británico George Orwell nunca imaginó que su novela de ciencia ficción titulada ‘1984’, con la figura vigilante y opresiva del Gran Hermano, se iba a convertir en una realidad que hoy vivimos a diario.

En la famosa novela, Orwell imaginó una sociedad totalitaria que era vigilada por la presencia omnipresente de un ojo, llamado el ‘Big Brother’, que ve y controla todo. Cincuenta años después, esta presencia inquietante la sufrimos a diario cuando paseamos por la ciudad, cuando caminamos por un centro comercial, cuando estamos en un aeropuerto, e incluso, cuando entramos al mundo virtual.

Después del ataque terrorista a las Torres Gemelas de Nueva York, la obsesión por la seguridad se convirtió en un tema de Estado; con la ayuda de las cámaras y los dispositivos más sofisticados, esta especie de paranoia colectiva se globalizó hasta el punto de que ya no podemos dar un paso sin ser vigilados por ese gran ojo que todo lo ve y que todo lo escruta.

Sin minimizar la seguridad que debe brindar el Estado a sus ciudadanos, los distintos gobiernos, desde Bush hasta Obama, vienen abusando de los medios, creando paradójicamente, una situación de inseguridad y paranoia entre sus ciudadanos.

Ya no solo nos vigilan las cámaras ocultas de un edificio, de un parque o de un baño público, sino que la CIA, que representa al Gran Hermano cruel y voyerista, se nos mete en nuestros correos electrónicos, rastrea nuestra llamadas telefónicas y vigila los comentarios que hacemos en las redes sociales.

El crimen y la violencia son inherentes a una sociedad global, que ha sido rapaz e inequitativa; pero esto no puede justificar que el ciudadano, en nombre de la seguridad, pierda su libertad y su intimidad.

Cuando alguien te toma una foto sin autorización, ‘chuza’ tu celular o lee tus correos a través de un ciberespía, está violando tu libertad, y por lo tanto, tu privacidad.

¿Dónde quedó el concepto del ciudadano? ¿El transeúnte que en otro tiempo caminaba con tranquilidad por la ciudad? ¿Dónde quedó el derecho a la privacidad y la intimidad? ¿O es que en la sociedad ciberglobalizada todo vale, como en la selva ominosa que visitó Dante guiado por Virgilio?

Una amiga paranoica me contó que cuando entra a los baños públicos de un cine o de un centro comercial, siempre acostumbra a hacer el ‘finger’ porque piensa que una cámara escondida la está grabando.

Como en la novela futurista de George Orwell, un día no muy lejano estaremos acostados con nuestra mujer viendo un programa de televisión, sin saber que una cámara oculta está grabando nuestras vidas.

fabiomartinez2002@yahoo.com

http://fabiomartinezescritor.blogspot.com/

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