¿Qué tiene el Grupo Nule para pagar todas sus deudas?

¿Qué tiene el Grupo Nule para pagar todas sus deudas?

Según informe de liquidación, acreencias suman casi un billón de pesos. Ellos reducen la cifra.

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18 de junio 2013 , 09:24 p.m.

Las deudas totales del Grupo Nule ascienden a 944.689 millones de pesos (casi un billón), pero los activos para responder suman apenas 11.858 millones de pesos. Esto indicaría que no hay recursos suficientes para pagarles a todas las personas y empresas víctimas de la mayor quiebra empresarial del país.

Las cifras están consignadas en un documento de la Superintendencia de Sociedades y forman parte de la liquidación de las compañías de los primos Manuel, Miguel y Guido Nule, en prisión por el ‘carrusel’ de la contratación en Bogotá.

En septiembre del 2010, la Supersociedades ordenó liquidar el conglomerado en medio del descalabro de los Nule con la calle 26, una obra por la que pagan siete años y medio de prisión por el delito de peculado.

No obstante, la información en poder de los Nule –conocida por este diario– indica que el pasivo se podría reducir a 488.000 millones de pesos. ¿La razón? Presuntamente, se estarían contabilizando deudas entre las propias compañías y habría acreencias que aparecen “triplicadas” en diferentes firmas del Grupo.

Esta misma discrepancia ocurre frente a los activos de las firmas de los Nule. Según las cifras de la defensa, suman 57.100 millones de pesos, pues ellos incluyen a la firma Aguas Kpital S.A.

Además, a eso habría que sumarle la participación empresarial del Grupo en negocios como Enertolima, Aguas Kpital Cúcuta y en la concesión Bogotá-Girardot. En este capítulo, sin embargo, los números también difieren: por ejemplo, mientras un liquidador de los Nule calcula que el negocio de Enertolima podría aportar unos 100.000 millones de pesos a las cuentas, los Nule avalúan esa participación en 220.000 millones de pesos.

El reporte de la Supersociedades advierte que las deudas pueden ser aún mayores si se incluyen los llamados créditos postergados, que suman 359.437 millones de pesos, y que corresponden, entre otras, a obligaciones que no fueron presentadas al liquidador dentro de los términos de la ley, y a pagos de intereses. Los Nule calculan este monto en 399.719 millones de pesos.

Por otra parte, tampoco están incluidos los denominados créditos contingentes que suman 589.443 millones de pesos y que, básicamente, son deudas de los Nule que dependen de pleitos que afrontan con la justicia, como reclamaciones de la Contraloría General en procesos de responsabilidad fiscal. La defensa de los polémicos empresarios señala que esta cifra es superior y podría ser de 1,1 billón de pesos.

Así fue la reconstrucción

En el informe de la Supersociedades, tanto las cuentas por pagar como los activos están repartidos entre las firmas MNV, Gas Kpital, Ponce de León, Bitácora y Translogistic, con las que los Nule obtuvieron miles de contratos en todo el país desde octubre de 1994, cuando entraron al negocio de la contratación desde Sincelejo.

Dentro de los activos se incluyeron cuentas bancarias, pagos por obras, lotes, maquinarias, equipos de oficina y cómputo, flotas, equipos de transporte, materiales y repuestos, encontrados durante la liquidación.

Todo esto formó parte de la reconstrucción de la caótica y monumental contabilidad de los Nule. Debido a su volumen, los documentos fueron trasladados en camiones a la Supersociedades.

Tal como lo ordena el Código Civil, Pablo Muñoz, uno de los liquidadores del Grupo Nule, pagó inicialmente a los exempleados del Grupo. Ahora se alista, dentro de dos meses, para hacerle un giro a la Dian por 15.000 millones de pesos (por deudas con impuestos).

Con la abismal diferencia de las cifras, la pregunta es si los activos de los Nule serán suficientes para pagarles a todos sus acreedores, que sufren la debacle y reclaman justicia con sus pagos.

Una liquidación compleja

La liquidación del Grupo Nule, en manos de varias personas nombradas por la Superintendencia de Sociedades desde el 2010, no ha sido una tarea fácil. Los encargados se han enfrentado a la ausencia de documentos y a un evidente desorden en el manejo de la contabilidad de las empresas.

Para reclamar recursos, se han presentado centenares de personas naturales, reconocidas entidades financieras, abogados, instituciones del Estado, firmas aseguradoras, cajas de compensación, organismos multilaterales, compañías de construcción, proveedoras de materiales, firmas de vigilancia, etc.

Cada una ha acudido a una de las ocho firmas que conformaron el Grupo: MNV S.A., Aguas Kpital Macondo, Aguas Kpital, Ponce de León, Aguas Kpital Bogotá, Gas Kpital, Translogistic y Bitácora.

Los acreedores han tenido que presentar toda clase de pruebas que certifiquen las deudas con alguna de las empresas, y estos documentos han sido sometidos no solo a la revisión del liquidador, sino también de la Superintendencia de Sociedades.

A través de sus autos, esta entidad ha resuelto centenares de objeciones y ha calificado y graduado las acreencias, según el Código Civil. Se trata de una valoración que se tiene en cuenta a la hora de definir el orden de los pagos.

De acuerdo con la ley, los primeros pagos son los de tipo laboral (a exempleados), fiscales y parafiscales. Luego, en ese orden, vienen las deudas de impuestos con la Dian y las entidades territoriales, los créditos amparados con prendas, las hipotecas y las deudas soportadas con letras o pagarés.

En la evaluación de los acreedores se han encontrado casos de personas que se presentaron reclamando recursos por deudas del Grupo Nule, pero fueron rechazados por “no aportar prueba idónea de la existencia de la obligación”. También está el caso de los que se presentaron a la liquidación de manera extemporánea, es decir por fuera de los términos de la ley, y que entraron en la categoría de postergados (se les paga de último).

‘Soy conductor y aún me deben 3 millones’

Luis Carlos* comenzó trabajando como conductor con el Grupo Nule en la concesión Bogotá-Girardot, donde afirma que sus pagos siempre fueron cumplidos.

Luego, lo trasladaron a la firma MNV S.A., una de las más importantes en el esquema de los polémicos empresarios. Allí fue designado conductor de uno de los gerentes.

Este hombre afirma que trabajó durante cuatro meses y le quedaron debiendo tres millones de pesos.

“No me han pagado y yo ya pasé todos los papeles a la liquidación, tengo las copias de todo, pero no me han vuelto a llamar”, se queja el conductor, una de las víctimas del desplome del Grupo Nule.

En su momento, los empresarios no pagaron salarios. Por ese motivo, de hecho, a uno de los Nule le interpusieron más de 1.000 acciones de tutela.

*Pidió reserva de identidad

YESID LANCHEROS
Redactor de EL TIEMPO
yeslan@eltiempo.com

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