'El amor hay que tratarlo como película muda' / En consulta con Álex

'El amor hay que tratarlo como película muda' / En consulta con Álex

18 de junio 2013 , 04:15 p.m.

Hace un tiempo recibí una carta de una mujer de 32 años con dos hijos, de 4 y 5 años; me contaba que su esposo estaba preso hace tres años y se acababa de enterar que este señor, estando detrás de rejas, dejó a otra mujer embarazada. No siendo la historia lo suficientemente angustiante, terminó su escrito así: “Alex, él dice que me ama, que soy el amor de su vida, por favor dime qué hacer. Yo lo amo demasiado”.

Increíblemente, la palabra ‘amor’ fue la más repetida en esta humilde y sincera carta. Esta joven mujer cree auténticamente que su esposo, quien ni siquiera vale la pena mencionar más de lo necesario, la ama a pesar de dejarla sola con dos pequeños hijos, de ser infiel, mentiroso e irresponsable. Sus actos demuestran todo lo contario a un amor sano, pero ella, con una simple frase de cajón, queda confundida y peor aún, ‘enamorada’.

Sin duda este un caso que puede parecer de ficción, pero no creo que sea tan ajeno a lo que tantos viven diariamente en sus relaciones de pareja. Cuantas veces no escuchamos historias de relaciones abusivas, maltratadoras o simplemente ‘malas’ porque hay intercambio de las palabras mágicas: “te amo”.

Tal vez si todos tuviéramos la lucidez y la sabiduría de Kalil Gilbran, quien en su libro El Profeta reconoce y describe elocuentemente el amor ideal, las relaciones serían más fáciles y todo sería más claro. Pero por el contrario, hoy en día basta con leer los muros de los jóvenes en Facebook, Instagram y Twitter para ver que decir “te amo” es algo traqueado.

Ese par de palabras, que deberían ser usadas cuando están atadas a un verdadero sentimiento de compasión, comprensión y compromiso, hoy se le ofrecen a todos como un elixir mágico que transporta a quienes las escuchan a un mundo irreal donde todo es perfecto y feliz sin importar la realidad que estén viviendo o como estén actuando. Son palabras sueltas que juntas ya no dicen mucho.

Tal vez le diría a esta señora, a ustedes y a mí misma que el amor hay que tratarlo como una película muda: sin necesidad de palabras, el mensaje debe ser claro y contundente. Debemos creerles a quienes nos lo demuestran.

ALEXANDRA PUMAREJO

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.