Hacer ejercicio, terapia después de los 40 años

Hacer ejercicio, terapia después de los 40 años

Muchas mujeres quieren comenzar una rutina que las haga ver bellas y saludables.

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18 de junio 2013 , 04:14 p.m.

“Es hora de tener tiempo para mí misma”. Este es el motivo que impulsa a muchas mujeres a hacer algún tipo de ejercicio en ese rato en el que se quieren olvidar de sus hijos, de su trabajo, de su casa, de sus obligaciones.

“Muchas mujeres, cuando llegan a los 35, 40 ó 45 años, cuando sus hijos ya van al jardín o al colegio, se preguntan sobre su vida y lo que quieren para ellas”, comenta la sicóloga de familia María Elena López.

En esa búsqueda, se preocupan por su figura, por su salud y por reducir el estrés. Y ahí entra el ejercicio. Pero hay que ser conscientes de que ya no se tiene 20 años y que probablemtne se lleva mucho tiempo sin moverse más de lo necesario. “No hay que lanzarse de una al gimnasio y a jornadas exigentes de ejercicio. Se puede empezar con usar las escaleras o caminar un poco más: ir al banco a pie, por ejemplo”, aconseja el doctor Carlos Francisco Fernández, asesor médico de EL TIEMPO.

Realmente hay muchas opciones para empezar: caminar, trotar, montar bicicleta, hacer aeróbicos, tomar clases de danza o de yoga.

“El yoga lo encuentro muy completo: es bueno para el cuerpo, para el estrés, es hasta antiedad. Además, uno a los 40 no se puede exigir de más, hay que reconocer que ya no tienes 25 años”, dijo Tara Stiles, una reconocida instructora de yoga y embajadora de la marca Reebok, al preguntarle sobre qué les recomienda a las mujeres mayores de 40 para comenzar a hacer ejercicio. (Lea también: Tecnología, comodidad y diseño en las prendas)

Esta exmodelo y bailarina, que tiene su serie de videos sobre yoga, asistió al Reebok Women’s Fitness & Lifestyle Event en Nueva York, en el que la marca presentó sus más recientes colecciones en las categorías de fitness y estilo de vida enfocadas a mujeres. “El yoga es perfecto para mantenerse saludable, es buenísimo para el interior, ayuda a prevenir enfermedades de la edad. Uno se vuelve muy fuerte y muy resistente”, agregó.

Otra opción es caminar o correr, cosas que hacemos a diario, pero tomarlo como un ejercicio resulta, no solo saludable, sino también desestresante.

“Lo único que se necesita es salir a la calle y ya está. Todo el mundo puede correr, no se requiere ser atleta; es para lo que estamos diseñados los humanos: caminar y correr”, comenta por su parte Zika Rea, otra embajadora de la marca, quien participa en maratones.

Y recomienda: “Lo mejor es empezar lentamente y luego combinar: correr, caminar, correr, caminar. Puede empezar con un minuto de carrera, luego caminar cinco, y así por 20 minutos. Y hacerlo por lo menos tres veces a la semana; se necesita ser constante”.

Si solo quiere caminar, Amy Dixon, entrenadora y otra embajadora de la marca, aconseja hacerlo a buen ritmo y fijarse en la postura: “relajar los hombros, siempre los tememos alzados por el estrés”, dice; y pisar comenzando por el talón, pasar a la parte media del pie y terminar en la punta. “Puedes parar en el camino y hacer unas sentadillas, y seguir”.

Las tres expertas en su campo coindicen en un punto: “el ejercicio, en general, te hace más fuerte, te da confianza de que puedes lograrlo y así ayudas a nutrir tu autoestima”.

Lo saludable de moverse más

Según el médico Carlos Francisco Fernández, el objetivo del ejercicio después de cierta edad es mantener en buen estado el sistema osteomuscular (articulaciones, músculos, huesos). Una vez se va cogiendo ritmo, capacidad y gusto, viene el beneficio cadiovascular y luego el tercer objetivo: perder peso. “Puede ser lento porque la grasa está acumulada y hay que cambiar hábitos alimenticios”, dice y comenta que con el ejercicio, se previene la osteoporosis, mejora el sueño y hasta los síntomas de la menopausia.

El calentamiento es clave para evitar molestias posteriores

- Para cualquier tipo de ejercicio que vaya a realizar, recuerde hacer estiramientos antes de comenzar y al finalizar la actividad.

- Al caminar o correr, relaje los hombros y ponga los brazos en ángulo recto. Muévalos como remos de tal forma que las manos casi que rocen las caderas.

REDACCIÓN EL TIEMPO
natdia@eltiempo.com

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