Maestros del país son de baja calidad, dice Harvard

Maestros del país son de baja calidad, dice Harvard

Alumnos con el menor promedio en pruebas Saber 11 son los que ingresan a estudiar una licenciatura.

15 de junio 2013 , 05:15 p.m.

Ser educador no es una profesión que goce de prestigio en Colombia. Lamentablemente. De hecho, quienes aspiran a ser maestros de educación básica y media son los estudiantes de secundaria con menor nivel de preparación académica.

Así lo afirma un reciente estudio de las universidades de Harvard, los Andes y Rosario, que analiza la calidad de la educación colombiana y que muestra que los alumnos con el menor puntaje promedio en las pruebas Saber 11 –el mismo examen de Estado– son los que están ingresando a estudiar una licenciatura.

Este bajo nivel con el que entran se refleja en los pobres desempeños que obtienen en las pruebas Saber Pro, examen que presentan los universitarios al final de su carrera. Para la muestra, un botón: de los resultados mostrados en las pruebas del 2009 por estudiantes de 43 carreras y programas en el área de comprensión de lectura, siete especialidades docentes se ubicaron en los últimos diez lugares.

Los aprendices de educadores también logran pobres resultados en inglés (solo el 17 por ciento alcanza niveles aceptables) y en la capacidad para resolver problemas sencillos con números.

Y qué decir de los salarios. Según el estudio, aun cuando el sueldo de enganche de los maestros puede ser apropiado, los aumentos son la debilidad. Muchas veces este crecimiento es casi plano.

Ante este panorama, y a fin de atraer a la carrera docente a los mejores bachilleres del país –como lo propone el estudio–, el Ministerio de Educación decidió, desde el 2012, destinar recursos para ofrecer becas-crédito a los estudiantes con los puntajes más altos en las pruebas Saber 11. A través del Icetex, el Gobierno destinó $ 130.000 millones para financiar la educación superior de 6.000 bachilleres destacados, que estén en los primeros 200 puestos de las pruebas Saber 11 y que deseen estudiar una licenciatura en cualquier área del conocimiento. El programa que escojan debe estar entre los 56 que tienen acreditación de alta calidad. Este crédito, que cubre el valor total de los estudios, será condonado en un 100 por ciento cuando el joven termine su formación. El año pasado, según la ministra de Educación, María Fernanda Campo, se beneficiaron 1.000 bachilleres; en el 2013 se sumarán 2.500 más, y en el 2014, otros 2.500. Para inscribirse, se puede consultar: www.icetex.gov.co.

Germán Vargas Guillén, profesor de la Universidad Pedagógica Nacional y doctor en Educación, considera que lo fundamental es querer, realmente, ser un educador. Y, además de eso, se deben tener fortalezas en un área del conocimiento y estar dispuesto a convertirse en un experto. Mezcladas ambas condiciones –dice–, seguro será un maestro bueno y feliz.

Quienes quieran ser educadores –explica Rosa Julia Guzmán, directora de la maestría en Pedagogía de la U. de La Sabana– tienen que saber que este es un trabajo pesado, porque enseñar no es solamente dar clase: “Tienen que ser estudiantes toda la vida. El docente que no estudia decae en su trabajo y en la calidad del mismo. También debe aprender a identificar los afectos, angustias y demás emociones de sus estudiantes, y comprender que el aprendizaje no solo es un proceso intelectual”.

Claves para futuros docentes

Ser maestro es una vocación, un llamado a acompañar a los otros en la gran aventura de convertirse en personas plenas y competentes. Piense bien si la tiene.

Es un modelo de vida para seguir por sus estudiantes e implica ir más allá de los conocimientos que se aprenden en la universidad. Hay que hacer del oficio una misión personal.

Hay que asumir el siglo, ubicarse en su contexto, en el tiempo, el espacio, la cultura y los avances de la ciencia y la tecnología. Y estar en constante actualización.

Personaje

Una maestra muy brillante
Sandra Cecilia Suárez Premio Compartir

En medio de la llamada crisis de los docentes, hay muchos que se destacan. Sandra Cecilia Suárez es una de ellas. Acaba de ganar el Premio Compartir al Maestro 2013, entregado hace un par de semanas. “Creo que los docentes debemos tener un amor visceral por lo que hacemos”, asegura esta bogotana de 39 años.

Suárez, quien inicialmente obtuvo una licenciatura en Informática, ganó el premio por su trabajo como profesora de danza en el colegio oficial Magdalena Ortega de Nariño, de Bogotá. “Me presenté a una convocatoria para enseñar sistemas, que era lo que había estudiado, pero en ese momento necesitaban profesores de danza y me dieron la posibilidad de aprender y enseñar”, señala.

Suárez es consciente de las dificultades y de las disyuntivas que plantea la labor docente, pero cree que parte de la solución son estímulos como el Premio Compartir. “Los maestros nos preguntamos si lo que estamos haciendo vale la pena. Este premio significó un sí rotundo para mí y un impulso para seguir”, dijo.

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