Los detalles detrás de las citas de Santos con Abbas y Netanyahu

Los detalles detrás de las citas de Santos con Abbas y Netanyahu

El martes, el mandatario concluyó su gira por Londres y Jerusalén.

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11 de junio 2013 , 08:15 p.m.

Después de hablar ayer en privado con el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu y con el líder de la autoridad palestina, Mahmud Abbas, el presidente colombiano Juan Manuel Santos vaticinó el pronto fin del conflicto que las partes sostienen desde hace más de 60 años.

Aunque no entregó mayores detalles de lo que sería una de las noticias más importantes para el mundo, Santos, considerado buen “amigo” de los dos lados, observó desde Jerusalén que la paz en el Medio Oriente puede estar cerca.

“Por lo que escuché hoy, por lo que pude percibir, si se sientan (las partes a negociar) creo que las condiciones pueden estar dadas para que este conflicto que lleva tanto tiempo, pueda resolverse” dijo en tono confiado.

Las palabras de Santos estaban cargadas de especial significado, pues apenas habían pasado unas horas después de hablar con los líderes en cuyas manos reposa la capacidad de poner fin a este conflicto que ha dejado millares de muertos.

Pero Santos debía saber algo más. También acababa de reunirse con el ex primer ministro británico, Tony Blair, quien partió anoche de Jerusalén para Washington con un mensaje para el secretario de Estado de los Estados Unidos, John Kerry, quien lidera el proceso para retornar a las negociaciones entre Israel y Palestina.

Blair, otro “amigo” de Santos, es el enviado del llamado “cuarteto”, grupo conformado por Estados Unidos, Rusia, la Unión Europea y Naciones Unidas, desde 2002, para trabajar por la paz en Oriente Medio.

De hecho, antes de partir para Washington, Blair destacó en medios locales el papel cumplido por Santos ayer, pues en apenas unas horas pudo reunirse con los dos líderes en sus sedes de gobierno para entregarles mensajes de aliento y estímulo para que vuelvan a las negociaciones. No es usual que alguien logre este tipo de confianza de ambas partes.

Santos es un viejo conocido de los protagonistas. Con Netanyahu han hablado desde cuando era ministro de Defensa y solían reunirse para tratar asuntos de seguridad; a Abbas lo recibió en Bogotá hace ya casi dos años y desde entonces hablan con frecuencia con él, y con Blair escribió el libro La Tercera Vía.

Esa cercanía pudo notarse estos días durante la visita de Santos a esta región convulsionada del Medio Oriente. Ayer el líder palestino había engalanado el ya grato palacio presidencial en Ramala para atender la llegada del presidente colombiano a quien recibió de abrazo y con exquisitas viandas.

Abbas ofreció un almuerzo en homenaje a Santos, y además de la charla protocolaria de casi 50 minutos, le pidió reunirse a solas por casi media hora más.

Santos partió directo de la casa de gobierno en Ramala para el ‘súper búnker’ de Netanyahu, en el corazón de Jerusalén. Las atenciones de Abbas hicieron que Santos llegara casi 15 minutos tarde a la cita con el líder israelí.

Netanyahu salió puntual al pequeño salón de protocolo de la casa de gobierno adornado con las banderas de los dos países y apenas caminaba de lado a lado, con una sonrisa a flor de labio, mientras llegaba Santos. Cuando el Presidente colombiano apareció por la escalera, Netanyahu volvió a sonreír, como excusándolo por su retraso, pues sabía perfectamente de donde venía.

Que se echen al agua

Luego, cuando terminaron las reuniones, Santos relató a los periodistas que a ambos les habló de la necesidad de volver a las negociaciones.

Explicó que no tiene interés en asumir ningún papel de “mediador” o “facilitador” para el Medio Oriente, sino que simplemente les expresó “opiniones personales” y les compartió sus experiencias en el proceso de paz que puso en marcha con las Farc.

“El mensaje para ellos (Netanyahu y Abbas) es que no hay un momento ideal para hacer la paz, pero hay un buen momento en que los liderazgos se ejercen. Cuando se asumen riesgos uno se echa al agua”, dijo Santos, como si recordara el momento en que él emprendió el proceso.

Y a juicio de Santos “este es el momento para que los dos (Netanyahu y Abbas) se echen al agua”.

Como alentándolos, pero también advirtiéndolos, o queriendo contar su propia historia, Santos dijo que “después puede ser demasiado tarde y la historia lo condenaría a uno si tuvo la oportunidad y no ensayó. Sobre todo teniendo en cuenta lo que está ocurriendo en el resto del Medio Oriente", concluyó.

Con estas lecciones dadas a los protagonistas de uno de los conflictos que hunde sus raíces en la historia de la humanidad, pero que en las últimas seis décadas se ha intensificado dejando muertos por millares y mucha destrucción, el presidente Juan Manuel Santos regresa hoy a su casa para tomar las riendas de sus propios problemas.

EDULFO PEÑA
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