La verdadera definición del éxito/ En consulta con Álex

La verdadera definición del éxito/ En consulta con Álex

Hace poco leí unas cuantas historias interesantes que les quiero compartir.

11 de junio 2013 , 06:42 p.m.

Cuando era joven, a Walt Disney lo despidió el editor de un periódico por falta de ideas y curiosamente se quebró varias veces antes de finalmente construir Disneylandia.

Abraham Lincoln, uno de los presidentes más emblemáticos de la historia de Estados Unidos, nació en la pobreza, perdió ocho elecciones y se quebró dos veces en los negocios.

Winston Churchill era pésimo estudiante en el colegio y solo después de toda una vida de fracasos logró ser uno de los Primer Ministros más importantes de Inglaterra, cuando ya estaba en la tercera edad.

Resalto las historias de estos tres hombres porque los admiro mucho, pero la lista de personajes quienes han logrado cambiar la historia a pesar de haber fracasado innumerables veces es larguísima.

Cuando una persona triunfa nos concentramos en sus logros y por lo general ignoramos todo lo que tuvo que luchar o sacrificar antes de lograr el éxito o el reconocimiento público. Por eso me encanta cuando mujeres como Sofía Vergara, ahora en la cima de su carrera, nos recuerdan una y otra vez que este no fue un logro de un día para otro. Ella dice con orgullo que lleva 20 años trabajando muy duro para llegar donde está ahora.

Sin duda es más fácil especular que los que logran el éxito de algún tipo tuvieron palancas o simplemente contaron con suerte. Pero como dice la icónica Oprah Winfrey, “suerte es cuando la preparación se encuentra con la oportunidad”.

Muchas veces criticamos a los que tienen o saben más, pero pocas veces nos preguntamos qué tenemos que hacer nosotros para lograr nuestra propia definición de éxito. Nos quejamos por no tener las oportunidades, pero no tenemos la tenacidad de crearlas. Nos entristecemos y nos dejamos vencer por las críticas negativas, pero no nos ponemos en la tarea de volverlas constructivas.

Fielmente creo que quienes no se han tropezado o no han caído en la vida es porque no han tratado de brincar lo suficientemente alto. Ojalá que cuando admiremos a las personas, nos inspiremos no solo en el victorioso resultado final sino en el camino recorrido, ahí es donde están las lecciones valiosas, la verdadera definición del éxito.

ALEXANDRA PUMAREJO

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.