¿Cuál es el futuro de Ahmadinejad en Irán?

¿Cuál es el futuro de Ahmadinejad en Irán?

El actual presidente iraní no puede presentarse a un tercer periodo.

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09 de junio 2013 , 06:05 p.m.

 "¿Dónde está Ahmadinejad?", "¿Cuándo va a decir algo?", "¿Se va ir sin decir nada?", son algunas de las preguntas más frecuentes que se oyen en Teherán desde que Esfandiar Rahim Mashai, quien es considerado el colaborador más cercano del presidente iraní, no recibió el visto bueno del Consejo de Guardianes para para participar en las elecciones presidenciales del próximo viernes 14 de junio.

En el complicado sistema de la República Islámica los candidatos que postulan su nombre tienen que ser evaluados por un comité de 12 clérigos, elegidos o aprobados, en su defecto, por el líder supremo. Este comité, según indica la constitución, da luz verde a los candidatos de acuerdo a sus credenciales revolucionarias e islámicas.

Pero en esta ocasión el Consejo de Guardianes no sólo eliminó a Mashai, que es criticado y acusado de “desviado” desde diferentes frentes de la sociedad, sino también al influyente ex presidente Ayatolá Hashemi Rafsanjani y a 680 candidatos más.

 "Les pido a todos los que me apoyan y apoyan a Mashai que tengan paciencia porque tenemos al líder supremo que va a evitar cualquier problema", aseguró públicamente Ahmadinejad al conocer la descalificación de quien también es su consuegro. Su hijo está casado con una de las hijas de Mashai, a quien conoció en las épocas de la guerra contra Iraq.

La noticia, sin embargo, no fue sorpresa para nadie en Irán. Hace dos años Ahmadinejad y su círculo político, Mashai encabeza la lista, empezaron a caer en desgracia ante el sector más radical de la sociedad como consecuencia de diversos comportamientos que fueron interpretados como un desafío al líder supremo, Ali Jamenei. Bajo este escenario, sólo aquellos leales al presidente esperaban que Mashai recibiera autorización del Consejo de Guardianes.

Pero, al mismo tiempo, nadie se esperaba que Ahmadinejad fuera a quedarse callado ante la descalificación de su aliado. Desde hace años Ahmadinejad se ha defendido de los ataques en su contra con la amenaza de hacer públicos documentos que, según se dice, involucrarían a grandes figuras del régimen islámico en escándalos de corrupción.

Por esta razón, faltando menos de cinco días para las elecciones, hay dos grandes preguntas que permean el ambiente en el país. La primera es inmediata y tiene que ver con qué hará Ahmadinejad en los próximos días. Hasta ahora, según ha dicho, espera que el líder supremo reconsidere la decisión del Consejo de Guardianes y permita la participación de Mashai.

Pero si bien el ayatolá Jamenei podría dar marcha atrás a la descalificación, la realidad es que la máxima figura del régimen ha dejado claro que la lista no se va a cambiar. El 14 de junio sólo podrán participar los 8 candidatos elegidos. Aún bajo esta certeza, algunas sedes de campaña de Mashai seguirían abiertas, a pesar de que es ilegal, y Mashai ha dicho que la posibilidad de participar existirá hasta 48 horas antes de que se abran las votaciones.

En los medios locales, por su parte, se habla de que el Presidente, que se ha dedicado estos últimos días a inaugurar proyectos en diferentes regiones de Irán, estaría preparando un CD rojo con denuncias que repartiría dentro de la población. Ahmadinejad, incluso, recordó que el mes persa de Jordad, que transcurre actualmente, es el mes en que por excelencia pasan cosas en Irán.

En este mes no sólo ocurrió la muerte del Ayatolá Jomeini, creador de la República Islámica, sino también todas las grandes protestas políticas de la historia reciente de Irán. "Prometo que va a llegar la estación de las revelaciones", aseveró.

Pero es que la eliminación de Mashai no sólo significa que el círculo de Ahmadinejad queda eliminado del escenario político iraní. También abre el segundo interrogante y que tiene que ver con el futuro del actual presidente. Una de las hipótesis que se barajan en Irán es que podría terminar en prisión como consecuencia de sus desafíos al régimen y las supuestas arbitrariedades que se llevaron a cabo durante su mandato.

Actualmente Ahmadinejad está enfrentado a enemigos tan poderosos como una gran parte de los clérigos - radicales o moderados-, un sector de la poderosa institución militar de los Guardias Revolucionarios y un número importante de políticos conservadores y radicales.

Esta semana, por ejemplo, el Parlamento abrió una nueva investigación para analizar su último viaje a Nueva York en el marco de Asamblea de las Naciones Unidas. Según se ha conocido, la delegación estaba integrada por 100 personas, incluido su familia y la de Mashai. Según los informes de la prensa local, la delegación iraní habría pagado entre 400 y 700 dólares por habitación.

Pero sea cual sea el futuro que le depare a Ahmadinejad, la realidad es que en Irán existe la creencia de que el presidente no se va ir sin dar la pelea. No hace parte de su personalidad, dicen. "Una posibilidad es que esté negociando por debajo para poder tener un futuro político más adelante. Si acepta quedarse callado le garantizan su libertad y puede empezar a planear su regreso en cuatro años", asegura un analista en Teherán que pidió no dar su nombre.

CATALINA GÓMEZ ÁNGEL
Para EL TIEMPO
TEHERÁN

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