Una modelo y el fútbol hicieron caer al 'Indio'

Una modelo y el fútbol hicieron caer al 'Indio'

Así fueron los tres años de cacería que tienen al narcotraficante tras las rejas.

notitle
08 de junio 2013 , 08:25 p.m.

Una factura de un lujoso almacén español hallada en una finca en Santágueda (Caldas) fue la primera pista que llevó a la Policía a sospechar que el capo Jhon Freddy Manco Torres, el ‘Indio’, se refugiaba en Europa.

Siguiendo los datos entregados por un informante, se allanó el predio. Con ese documento, la Policía permitió establecer que el ‘Indio’ había salido del país aproximadamente en el 2010, un año después de conseguir su libertad.

Así comenzó una milimétrica persecución que llevó a un grupo élite del Gaula de la Policía a capturar, el pasado viernes 31 de mayo en Río de Janeiro, al narco cuyo poder de corrupción tiene pagando quince años de prisión al exjefe de Fiscalías de Medellín Guillermo León Valencia Cossio. Cayó junto con una modelo, Sara Builes, cuyo nombre empezó a sonar en la tristemente célebre lista de las ‘muñecas de la mafia’.

El rastro de Manco Torres, un ‘expara’ de 39 años, había desaparecido desde el 2009, cuando el juez Luis Eduardo Beltrán Farías le dio la libertad en un polémico fallo que también sacó de la cárcel a otro narco famoso: Camilo Torres, ‘Fritanga’, recién extraditado a los Estados Unidos.

Por años, las autoridades creyeron que el ‘Indio’ se había refugiado en Panamá o en Ecuador, desde donde seguía manteniendo contacto con familiares y varias de sus fichas criminales en un triángulo entre Antioquia, Chocó y el Eje Cafetero, su antigua zona de influencia.

La factura hallada en la finca y la caída de su primo ‘Fritanga’ en plena fiesta de matrimonio el año pasado, así como un renovado interés de la mafia italiana en el triángulo ya mencionado (donde han sido capturados varios narcos de ese país) movieron la brújula hacia Europa. ‘Fritanga’ tenía un pasaporte legítimo expedido a otro nombre. Por eso la Policía empezó a seguir la red de corrupción que realizó ese trabajo ilegal.

Con la certeza de que Manco Torres, nacido en Chigorodó y de apariencia indígena, no hablaba más que español, la búsqueda se concentró en el país ibérico.

Lo vieron en el Bernabéu

Hace dos meses, mientras el Gaula buscaba el apoyo de policías de Italia y España, la red del ‘Indio’ comenzó a planear un viaje. “Pensábamos que iban a mover a un pez gordo de la banda porque le prepararon visa y tiquetes (...). La sorpresa fue grande cuando las vueltas se hicieron a nombre de una muchacha”, contó uno de los oficiales que dieron el más reciente golpe a la mafia.

A comienzos de mayo, las gestiones en España empezaron a dar resultados. La policía de ese país envió fotos de un colombiano de la misma contextura del ‘Indio’ (1,73 metros) y que se había hecho notar en las mejores sillas de los estadios de Madrid. La afición del capo por el buen fútbol estaba clara para las autoridades.

Las fotos enviadas desde España eran, sin embargo, desconcertantes. Las pocas imágenes que tenían en Colombia no correspondían con la del sujeto de aire estilizado seguido hasta el estadio Santiago Bernabéu el 30 de abril pasado, cuando el Real Madrid resignó su paso a la Champions League frente al Borussia Dortmund.

Tiquetes en efectivo

La pista del viaje llevó al Gaula a concentrarse en los pasajeros de primera clase de vuelos internacionales que saldrían desde Medellín en los últimos días de mayo. Entre europeos, empresarios y pasajeros que harían escala en Madrid para continuar a Bruselas, ubicaron a Sara Builes, que voló de Medellín a Madrid el 22 de mayo. La llamativa modelo iba sola y, además, su tiquete había sido comprado en efectivo en un local de Envigado.

La mujer llegó a la lujosa residencia que el mismo hombre que habían detectado las autoridades españolas tenía en el sector de Pozuelos de Alarcón, uno de los más exclusivos de la ciudad. Los seguimientos permitieron establecer que la pareja compró un paquete de viaje de lujo que la llevaría a Italia y a Francia, y debía terminar en Brasil el 31 de mayo. Ese fin de semana jugaron las selecciones de Brasil y de Inglaterra y el ‘Indio’ no quería perderse el partido.

Las cámaras del aeropuerto por el que salieron de Madrid registraron que llegaron juntos, pero se chequearon en puntos diferentes y escogieron sillas aparte en el avión.

El nombre –Iván Darío Gallego González– y el número de cédula que el ‘Indio’ usó para comprar el tiquete fueron rastreados por la Policía en la Registraduría, el sistema de salud y en la Fiscalía. No existían, a pesar de que el pasaporte expedido a ese supuesto colombiano que logró la ciudadanía española decía que había nacido en Envigado (Antioquia). El pasaporte fue expedido el 14 de noviembre del 2012 y tenía vigencia hasta el 2022.

Con él, Jhon Manco Torres se dio en estos últimos meses la gran vida. Tenía hombres a su servicio en Madrid, viajaba con frecuencia a otras capitales europeas y pasaba su tiempo entre el gimnasio y los estadios, en los que pagaba entradas de hasta 500 euros.

Ahora, los oficiales colombianos que coordinaron con sus pares brasileños el gran golpe esperan que el ‘Indio’ sea enviado al país cuanto antes. Acá lo espera un amplio dosier criminal que incluye el asesinato de miembros de la Unión Patriótica (de sus épocas en las Auc), corrupción de altos funcionarios judiciales y policiales y, sobre todo, la consolidación de su banda, ‘los Urabeños’, como el nuevo gran cartel del narcotráfico en el país.

REDACCIÓN JUSTICIA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.