El papá de la radio que regaña con la cornetica

El papá de la radio que regaña con la cornetica

Tras 53 años de oficio, Marco Antonio Franco sigue sonando y dando la pelea.

07 de junio 2013 , 06:21 p.m.

Su gusto por la radio no ha tenido límites. Cuando tenía 12 años vibraba oyendo la Vuelta a Colombia, y emulaba a Carlos Arturo Rueda C. y a Alberto Piedrahíta Pacheco en las transmisiones.

Por eso cuando entró al bachillerato, en 1954, en el colegio Caldas de Villavicencio, el ‘bichito’ de la radiodifusión galopaba en sus venas y le ‘ronroneaba’ la locución a toda hora.

Así inició la pasión que Marco Antonio Franco Rodríguez convirtió en su oficio, en el que lleva más de 50 años, con carácter y resolución a la hora de reclamar por la comunidad y que le significó ganar, hace 20 años, un Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar.

Ese ímpetu y esa entrega hoy se ven un poco mermados por algunos quebrantos de salud, pero el apego a la radio y esa fascinación por estar frente a un micrófono siguen en su interior como un potro brioso que le rehúye a las talanqueras.

Varias décadas atrás ese niño que llegó a Villavicencio proveniente de San José de Suáita (Santander), terminó su bachillerato en 1960 y el destino y las benditas ganas de hacerse oír lo condujeron al tercer lugar de un concurso nacional de locución y el premio fue un contrato para trabajar como locutor en la emisora Radio Villavicencio.

“Conocí a Arnulfo Sánchez López que era un periodista que trajo Jaime Pava Navarro de Ibagué para que dirigiera La Voz del Llano y él tenía un estilo muy popular y una capacidad enorme de improvisar y generar debates”, recuerda Marco Antonio.

Con ese espejo resolvió hacerse periodista y se asoció junto a Libardo Hernández, con quien alquiló un espacio en la Voz del Llano para montar en 1969 un noticiero el cual originaban desde sus oficinas del Banco Ganadero.

Todos conocían a Marco Antonio y se hacía notar por su humor negro, su locuacidad y su gran habilidad mental para sacar frases e inventar cuñas y discursos. En 1974 el presidente Alfonso López y el ministro de Gobierno Cornelio Reyes le ofrecieron ser comisario del Guainía. No lo dudó un instante, aceptó y duró tres años como comisario.

Pero no todo fue color rosa. Al buen tiempo de haber regresado al periodismo y haber fundado el noticiero Radio Periódico al Minuto (RPM) le tocó irse obligado para Bogotá porque tuvo un accidente de tránsito y la pierna derecha se le destrozó.

Para esa época Henry Pava le ofreció que fuera el director del Noticiero Súper de Colombia en 1991 y al año y medio de estar como director, cuando estaba en pleno el fenómeno del niño y el apagón del presidente Gaviria ensombrecía al país por la crisis energética, llegó la 'hora Gaviria' que obligó a adelantar la hora en el país y le abrió a Marco Antonio el broche para ganarse el Premio Simón Bolívar.

Tras recibir múltiples quejas de la comunidad que se lamentaba porque estaban quebrando y luego de enterarse de que el presidente quería dejar el cambio de hora como algo permanente, presentó, bajo el amparo de la nueva constitución, un proyecto de ley para volver a la hora normal acompañado de 1,2 millones de firmas, convocando a recuperar 'La Hora de Dios' hasta que lo logró.

Por ese trabajo se ganó el Premio Simón Bolívar en 1993 y el presidente Gaviria se lo entregó.

"Luego del premio tuve algunos acercamiento con Juan Gossaín para irme a trabajar a RCN, pero no hubo un acuerdo económico. Yo le pedí una suma y él me dijo que lo iba a consultar con las directivas y se quedó consultándola", cuenta.

Guardando su originalidad y su estilo y después de hacer televisión por Señal Colombia, Marco Antonio regresó a Villavicencio en el 2000 y montó el noticiero 'Marco Antonio Franco Informando', con el cual volvió a romper con todos los esquemas de la radio.

“Puse un noticiero con dos emisiones de dos horas: dos en la mañana y dos al medio día, y eso era algo nuevo porque en Villavicencio los que había eran de una hora”.

Su objetivo era adentrarse de lleno en el periodismo y por eso no aceptó algunas ofertas que le hicieron para participar en política, como la que le lanzó Alan Jara para ser candidato a la alcaldía en la campaña en la que ganó Juan de Dios Bermúdez.

“Los que me conocen dicen que soy muy agresivo, pero lo que ocurre es que yo soy muy punzante y tengo que criticar. Yo no hablo mal de nadie ni agredo injustamente. Critico y procuro no calumniar a nadie”, dice Marco Antonio.

Ya con 71 años a cuestas, se siente como un papá regañón al que le hacen caso y eso lo pone tranquilo, pues piensa que está haciendo bien las cosas porque, según él, “cuando Dios repartió los talentos me escogió a mí”.

“Regaño porque no hacen una alcantarilla o no tapan un hueco y si no lo hacen les pongo la famosa cornetica”.

Ahora las corneticas las graba y busca la forma de hacer que las cuñas con su voz queden listas para ser emitidas al comienzo y al final del noticiero. Ahora se levanta a las 5 de la mañana -antes lo hacía a las 3- y llega a las 8:00 de la mañana cuando está terminando el noticiero.

Sabe que tiene su audicencia y por eso no aquieta esa pasión.

REDACCIÓN LLANO 7 DÍAS

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