La bomba del POT

La bomba del POT

notitle
02 de junio 2013 , 08:14 p.m.

Los planes de ordenamiento territorial (POT) son para una ciudad como el sistema operativo para los computadores: un conjunto de instrucciones que le permiten a un sistema funcionar y que les entrega normas claras a los técnicos para subir sus programas. Un buen POT –al igual que un buen sistema operativo– cumple con su función si les permite a los usuarios utilizar el equipo sin tener que encomendarse cada vez al experto que lo concibió o al genio del sobrino que se las sabe todas.

El nuevo POT que discute el Concejo de Bogotá desmonta completamente el incipiente sistema operativo de nuestra capital y se convierte en un manifiesto. ¿Cuál es la diferencia? La diferencia es que los artículos de un manifiesto no están diseñados para funcionar, sino para difundir una filosofía; buscan partir en dos una historia y generar polémica. Desde ese punto de vista, el nuevo POT ha sido todo un éxito, pues, como se ha visto, todo es discutible.

Así ha pasado con lo de los usos mixtos, de los prostíbulos, de los estacionamientos, y seguirá sucediendo en los próximos dos meses. Otro ejemplo de este esfuerzo polarizador está en el artículo 338 sobre la edificabilidad. Dice así: “En proyectos que superen 10.000 metros cuadrados de área construida para uso comercial y de servicios, por lo menos el 30 por ciento de la cesión pública para el uso dotacional debe destinarse a la localización de actividades para la economía popular y estarán a cargo del Instituto para la Economía Social (Ipes)”(!).

Así como está pensada esta norma, lo que hace es establecer un criterio ideológico y no funcional. ¿Quién en su sano juicio va a solicitar licencia de construcción para un proyecto comercial de más de 10.000 metros cuadrados a sabiendas de que el 30 por ciento del área dotacional quedará bajo control de una entidad pública que asignará esos espacios para el ejercicio de aleatorias actividades económicas populares?

Otra norma estilo manifiesto es la que obliga a ceder un 30 por ciento del suelo edificable para vivienda de interés prioritario (VIP). Se contempla compensar la sanción (porque de eso se trata) pagando en dinero el valor del terreno que se va a ceder o construyendo la vivienda prioritaria en otro sector de la ciudad, pero solo cuando el área del terreno es inferior a 3.000 metros cuadrados. En los demás casos se tendrá que aportar la VIP en el mismo lote donde se prospecta la edificación original.

Nadie niega que el déficit de vivienda popular en Bogotá es dramático, pero confiar la solución de este drama a una simple fórmula de álgebra social que obliga a vivir bajo un mismo techo a una mayoría de ciudadanos “emisores” de impuestos con unas minorías de ciudadanos “receptores” del mismo es por lo menos injusto para los unos y humillante para los otros. Aquí, como en el ejemplo anterior, lo que se busca no es poner a funcionar la ciudad, sino lanzar una consigna política disfrazándola de norma urbanística.

Que esas sanciones las vayan a pagar solo los constructores y que esto causará una reducción del precio del suelo es otro sofisma que nos quiere vender esta Administración. En todas las economías de mercado, el mayor costo de la materia prima siempre se traslada al usuario final, en este caso, al comprador de vivienda.

El nuevo POT que discute el Concejo Distrital es en realidad un manifiesto. Apasionante si se quiere, pero, más allá de la perorata sobre el cambio climático, lo único cierto es que pocos operadores usarán ese manual de intenciones. La mayoría aplazará sine die la decisión de realizar inversiones en la ciudad, y, como el ícono fatal de la bomba en los equipos Mac, se paralizará el sistema operativo de nuestra capital.

No tendremos más remedio que apagarlo y volver a comenzar de cero. ¿Se lo puede permitir el país?

Camilo Ayerbe Posada

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.