Al POT le llueven críticas desde todos los sectores

Al POT le llueven críticas desde todos los sectores

A medida que avanza el debate del Plan de Ordenamiento Territorial, son más los que se oponen.

notitle
30 de mayo 2013 , 09:09 p.m.

Luego de un mes de intensos debates, prácticamente no hay sector que no se esté oponiendo de manera radical a la revisión del Plan de Ordenamiento Territorial (POT) que presentó la Alcaldía al Concejo. Desde los constructores y comerciantes hasta las iglesias cristianas vienen haciendo duros reparos a la iniciativa que enmarca el modelo de ciudad del alcalde Gustavo Petro.

En algunos casos los cuestionamientos son de fondo, serios y bien argumentados; en otros, simplemente existe una oposición per se, pues se tocan intereses muy particulares. Más que una mirada general del futuro de la ciudad, se mira al POT como una amenaza incómoda.

En particular, dos asuntos tienen molestos a distintos sectores de la ciudad en cuanto al contenido del POT: las medidas de mitigación para los usos de comercio y servicios restringidos y las cargas urbanísticas para los constructores.

El tema de las medidas de mitigación surge de la decisión de la Administración de eliminar del POT la categoría de usos de alto impacto, para reemplazarla por la de comercio y servicios restringidos, que son aquellos que requieren acciones para “evitar o mitigar” impactos ambientales, sociales, de salud o físicos.

En la práctica, la norma implica que toda aquella actividad, negocio comercial o no, que por su naturaleza genere impacto, debe ejecutar esas acciones de mitigación. No hay un listado de quiénes deben asumir esas acciones. De ahí que diversos sectores ya se sienten afectados por las medidas que ordena ejecutar el POT.

Las que más molestia han generado son las relacionadas con la obligación de adecuar espacios de transición para las aglomeraciones de público y vías peatonales y vehiculares para la movilidad en el entorno.

El POT dice que “la responsabilidad de la ejecución de esas acciones de mitigación es del propietario del predio”. Y es con eso con lo que los particulares no están de acuerdo. Tanto los comerciantes como las iglesias (a través de la concejal Clara Lucía Sandoval) han dicho que esas son responsabilidades públicas, que ahora se quieren entregar a los particulares.

Para Fenalco, se trata de un “exceso de cargas” que van en contra de los postulados constitucionales de “reparto equitativo de cargas”.

El segundo asunto complejo es el de las cargas urbanísticas, que incluso ha llevado al ministro de Vivienda, Luis Felipe Henao Cardona, a decir que se pueden generar grandes problemas de competitividad y encarecimiento de la vivienda. El Ministro anunció un documento de observaciones que llevará al Concejo.

Un grupo de constructores, en particular, radicó un documento en el que habla de aumentos hasta del 50 por ciento en el precio de venta del metro cuadrado, como consecuencia de asumir cargas en materia de redes, estudios y diseños de redes de acueducto y alcantarillado.

En una discusión tan compleja como la del ordenamiento territorial, ni la Administración ni el Concejo se pueden dar el lujo de dejar contento a todo el mundo, pues el POT es un asunto de interés general que debe pensar en la ciudad del futuro. Los dos meses que quedan de discusión serán un pulso para saber si gana el interés general o el particular y si desde el POT se fijan las reglas del juego para consolidar un modelo de ciudad que garantice calidad de vida para sus habitantes.

Lo que no les gusta del POT

Fenalco y comercio

Dicen que las medidas de mitigación que ordena el POT para evitar impacto de los usos se convierten en cargas excesivas que encarecerán los proyectos empresariales.

No les parece que en esas medidas se trate con el mismo rasero a bares, talleres de mecánica, lavaderos, montallantas, sitios de juego y casas de lenocinio, entre otros.

Bares y similares

Con la mezcla de usos es menos viable el control urbanístico. Pueden proliferar negocios piratas que no cumplan las normas y lleven a competencia desleal. El POT debería permitir aglomeraciones de sitios de expendio de licor, que respondan a dinámica del sector, exigiendo mitigación de impactos y ejerciendo control.

Las iglesias

Consideran que el POT las equipara a negocios cuando les exige medidas de mitigación, como la construcción y el mantenimiento de cruces semaforizados peatonales adyacentes al predio, instalación y operación de cámaras de video sobre la estructura vial colindante o crear áreas de transición para aglomeración de personas.

Constructores

Rechazan las cargas urbanísticas, porque dicen que impactan el precio de venta del metro cuadrado en 50 por ciento. Se quejan de tener que asumir cargas que en su concepto deben estar a cargo del Acueducto, en mantenimiento de redes, estudios técnicos y diseño y renovación de redes de acueducto y alcantarillado.

Lo que responde el Distrito

Sobre fenalco y servicios

Los críticos no pueden desconocer que la propuesta está otorgando mayores aprovechamientos del suelo, que se traducen en mayor oferta de metros cuadrados vendibles y, por tanto, en mayor rentabilidad, en contraprestación de las obligaciones necesarias para equilibrar las nuevas edificaciones con los soportes urbanos.

Bares y similares

Hoy ya existe mucha informalidad en el sector de los bares. Con la no aglomeración de estos negocios el impacto en el entorno es menor y en cambio se les abren posibilidades de acción a estos negocios en otras zonas donde no están hoy. Además, las entidades tendrán suficiente información para ejercer el control.

Las iglesias

El POT actual no permite el servicio de culto en algunos sectores. El nuevo lo permitirá en toda la ciudad, pero con acciones de mitigación para los casos en que se requiera. Medidas como la señalización solo se exigirá para áreas superiores a 5.000 metros cuadrados, que representan el 2 por ciento de los 1.153 sitios de culto que hay en la ciudad.

Constructores

Esta afirmación no ha sido demostrada en el debate público. Quienes lo afirman han evadido mostrar sus datos; en cambio, la Administración entregó los suyos hace varios días y no han sido controvertidos.
En cualquier caso, el incremento mencionado carece de toda proporción, en función de los índices de construcción y las cargas propuestas.

REDACCIÓN BOGOTÁ

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.