Secciones
Síguenos en:
Cartagena se abre cada vez más al turismo de mochila

Cartagena se abre cada vez más al turismo de mochila

Ya no se necesita una fortuna para disfrutar de la Heroica. La ciudad le apuesta al turismo barato.

notitle
Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
23 de marzo 2013 , 04:58 p. m.

Desde que el sol despierta a Cartagena por la mañana, las coloridas calles del barrio Getsemaní se llenan de jóvenes extranjeros que cargan pocas pertenencias y   kilómetros de viaje en un morral sobre sus espaldas. Cada día se ven más, incluso en las temporadas bajas. Derriban la idea de que se necesita una fortuna para pasarla bien en Cartagena.

La aparición de hostales y bares especialmente dirigidos a este tipo de viajeros hace crecer a pasos de gigante el llamado ‘turismo de mochila’ en la Heroica. En el viejo barrio de Getsemaní, uno de los más populares y cargados de historia, a pocas cuadras de la ciudad amurallada, palpita el corazón de este nuevo sector del turismo. Los mochileros se convirtieron en parte del paisaje.

Es común verlos bailando con alegría y algo de torpeza champeta en los bares, y pasando el tiempo junto a los vecinos del barrio en la tradicional plaza de la Trinidad, noche tras noche.

Son estudiantes europeos o latinoamericanos, trabajadores jóvenes que empezaron a incluir a Cartagena en sus largos itinerarios de viajes por el continente. Evitan planes tradicionales, como los paseos en coche por el centro o caminar por las playas de Bocagrande. Se la pasan, más bien, tratando de mezclarse tanto como puedan en la cultural local.

Maritza Bechara, presidenta de la Asociación de Hoteles de Getsemaní, explica que en la zona hay unos 60 sitios donde hospedarse. Y en los hostales, que son mayoría, manejan tarifas que oscilan entre 25.000 y 35.000 pesos por noche.

En la misma ciudad amurallada, donde están los hoteles de lujo más costosos, también crecen hostales en sectores aledaños al parque Fernández Madrid, con tarifas similares a las de Getsemaní.

Para Bechara, el crecimiento del sector se debe a un cambio de mentalidad de los empresarios del turismo, que antes veían a los mochileros como viajeros aventureros sin mayor poder adquisitivo.

“Pero ahí estábamos equivocados, porque en realidad se trata de personas que viajan de manera distinta. Prefieren ahorrar en el hospedaje para conocer más”, aseguró.

El incremento de la oferta para este tipo de viajeros coincide con el aumento de viajeros extranjeros que reportan a Cartagena como su principal destino en el país. Cifras del Sistema de Información Turística (Situr) indican que el año pasado llegaron a la ciudad 206.000 extranjeros, frente a 177.000 en el 2011. El incremento fue del 15,9 por ciento. “Mientras que la llegada de viajeros extranjeros en Colombia creció un 7 por ciento, en la ciudad se multiplicó por dos”, indica un informe del Situr.

Un negocio al alza

Es cierto que los mochileros son medidos por sus gastos, pero, aun así, prestarles servicios resulta rentable. Tanto, que los hostales ya compiten con los hoteles en la temporada alta. El año pasado, Cotelco registraba una ocupación de sus establecimientos del 85 por ciento, mientras que los hostales tenían un lleno total que se extendía hasta Semana Santa. Este fenómeno se da porque además de que la ciudad está a reventar a final de año, los mochileros suelen aventurarse en épocas distintas.

Margarita Giraldo, gerente del hostal El Viajero, cuenta que en enero llegan los argentinos y en febrero, los chilenos y brasileños. Luego arriban los europeos. Y no solo son los hospedajes los que van en aumento. El ‘boom’ mochilero también da para crear nuevos negocios, como el de la empresaria María Prado, dueña del bar Tasca María, en Getsemaní.

“Solo en Latinoamérica se venden las botellas de licor, pero en Estados Unidos o Europa los bares ofrecen ‘shots’ o cocteles”, dice Prado, que se acomodó a esa premisa.

“A ellos, Cartagena se la han vendido como una ciudad de fiesta y salen todas las noches. No se van a meter a sitios donde les cobren por una botella 100 mil pesos, pero sí a uno como este, donde cada coctel les vale 15 mil”.

Zully Salazar, presidenta de la Corporación de Turismo de Cartagena, destaca el hecho de que el turismo de mochila se mueve en épocas distintas a las tradicionales en Colombia, lo que aporta buen tráfico de visitantes a la ciudad incluso en temporadas bajas. Y como sus trayectos suelen ser duraderos y por muchos países, la ciudad se hace popular como destino cada vez que les hablan de ella a otros aventureros.

Aprendiendo a bailar champeta

Los dos hostales más populares actualmente en la Heroica son el Media Luna (una noche en habitación compartida cuesta entre 27 mil y 35 mil pesos), en la calle del mismo nombre en Getsemaní, y El Viajero (entre 29 mil y 34 mil pesos), que está en la Calle Siete Infantes del barrio San Diego, en la ciudad amurallada, cerca al parque Fernández Madrid.

Cada hostal se ha convertido en un destino en sí mismo para los viajeros. “Competimos más por el ambiente que por las tarifas. Nos esmeramos muchísimo para que los huéspedes la pasen bien”, explica Margarita Giraldo, gerente operativa de El Viajero, donde organizan clases gratuitas para aprender a bailar champeta, salsa o reguetón varios días a la semana.

Y en el Media Luna, una imponente casona blanca con capacidad para 130 huéspedes, los miércoles se lleva a cabo la fiesta más popular para los extranjeros.

La rumba se enciende en el bar y el techo del hostal cuando cae la noche; una banda toca en vivo ritmos del Caribe o de las barriadas de Cartagena.

La fiesta ha tomado tanta fuerza, que hasta universitarios cartageneros acuden aunque no sean huéspedes. Bares aledaños también se llenan ese día y en ellos se consiguen cervezas desde 2.500 o 3.000 pesos, y cocteles dos por uno de 12 a 14 mil pesos. Sumado al buen ambiente de los hostales, la ciudad se destaca como un destino de playas paradisíacas en la costa Caribe.

Una de las paradas obligadas es Playa Blanca, en la isla de Barú, a 20 minutos en lancha desde Cartagena. En esa isla los extranjeros suelen quedarse en cabañas que se arriendan desde los 40 mil pesos. También hay espacios para acampar a orillas del mar, o alquiler de hamacas por 10 mil pesos.

‘La gente es adorable y buena onda’

La alemana Julia Bieber, la chilena Cecilia Hevia y el argentino Jorge Albajari tienen algo en común. Ninguno llegó a la ciudad a través de una agencia de viaje, sino por las historias que les contaron amigos en común. Hevia dice que en Chile cada año los jóvenes viajeros llegan contando sus experiencias sobre los sitios que han conocido. Y ahora le ha tocado el turno a Cartagena. “Todos te dicen ‘hay que volver’.

En Argentina, cuenta Jorge Albajari, los estudiantes colombianos (que abundan en ese país) son los mejores embajadores de Cartagena y siempre tienen alguna recomendación imperdible. Julia Bieber, que hizo una travesía por Colombia, Ecuador y Perú, explica que llegó a la ciudad animada por una amiga, Iva Hartman, quien le habló sobre su bonita arquitectura. En cuanto a los precios Hevia dice que “en general es mucho más barato movilizarse, comer y alojarse aquí que en Chile”.

Bieber, por otro lado, cree que si bien valió la pena darse una vuelta por Cartagena, también es cierto que los precios de los hostales fueron los más caros de su camino, en comparación con los de Ecuador y Perú.

Y Albajari añade que al llegar a la ciudad su presupuesto se estrelló contra la realidad. “Los precios por Internet son totalmente irreales, mucho más baratos a lo que después nos toca acá. Aunque bueno, es divino, la gente es adorable y dulce y buena onda. Las mujeres son hermosas. Al final nos sentimos bien”.

ALBERTO MARIO SUÁREZ D.
CORRESPONSAL DE EL TIEMPO

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.