El 'sonajero' del cónclave

El 'sonajero' del cónclave

Prensa destaca a estos cinco papables como los que tienen más opciones de ser elegidos.

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02 de marzo 2013 , 08:50 p. m.

Dice un viejo refrán vaticano que “quien entra papa a un cónclave, sale cardenal”. Las elecciones de los últimos pontífices demuestran que la cita no está desencaminada. De hecho, en el cónclave del 2005, tras la muerte de Juan Pablo II, pocos apostaron por que el cardenal Joseph Ratzinger iba a convertirse en papa. (Lea: Los nuevos caminos de la Iglesia católica).

La formación, el carácter, la salud, la edad y, por supuesto, la trayectoria pastoral de los candidatos serán los factores para elegir al sucesor de Benedicto XVI.

También entrarán en juego principios geopolíticos. Tras dos papas “extranjeros”, la Iglesia italiana, que está sobredimensionada en el Colegio Cardenalicio, empuja para tener un sumo pontífice. La universalidad de la Iglesia podría, sin embargo, inspirar esta vez al Espíritu Santo para que el elegido no sea europeo.

“Los tiempos ya están maduros para que llegue un papa no nacido en Europa, aunque lo importante es que encontremos los desafíos más significativos de la Iglesia”, comentaba esta semana en Roma un purpurado que prefería mantener el anonimato.

Mañana se llevarán a cabo las primeras reuniones cardenalicias para preparar el cónclave. Mientras tanto, los vaticanistas y la prensa destacan estos cinco papables como los que tienen más opciones de convertirse en el pontífice número 266.

Angelo Scola

El arzobispo de Milán es el italiano mejor posicionado en las quinielas para el cónclave. De 72 años, demostró tener el respaldo de Benedicto XVI cuando fue el elegido para hacerse con el control de la diócesis lombarda, una de las más grandes y potentes del orbe católico. Cercano a la espiritualidad del movimiento Comunión y Liberación, Scola tiene una visión teológica poco dada a excesivas aperturas. Ha sido profesor en varias universidades y fue el encargado de organizar el exitoso Encuentro Mundial de las Familias de mayo, en Milán.

Luis Antonio Tagle

Si el Colegio Cardenalicio opta por un candidato de Asia, el arzobispo de Manila podría ser elegido. Tagle aúna juventud (56 años) y amplia experiencia pastoral en una diócesis complicada de un país en desarrollo, como es Filipinas. En una reciente entrevista con la revista ‘Vida Nueva’, apostaba por que la Iglesia recuperase su calidez y aspecto social, pues “cuando la fe se hace demasiado conceptual, hay algo que muere”.

Gianfranco Ravasi

El presidente del Pontificio Consejo de la Cultura es probablemente el personaje más elocuente de la curia romana. A este italiano de 70 años Benedicto XVI le confió una de las iniciativas más interesantes y ambiciosas de su pontificado: el Atrio de los Gentiles, un espacio de diálogo con los no creyentes, que ha tenido ediciones en diversas ciudades del mundo. El punto débil del currículo de Ravasi es su falta de experiencia pastoral, pues nunca ha tenido una diócesis a su cargo. Fue el predicador de los últimos ejercicios espirituales de la curia romana.

Marc Ouellet

Este canadiense de 68 años reúne muchas características apreciadas por los cardenales para convertirse en el nuevo Papa. Tiene experiencia pastoral, pues fue durante ocho años arzobispo de Quebec, y curial, ya que desde el 2010 es prefecto de la Congregación para los Obispos. Está muy ligado a Hispanoamérica, concretamente a Colombia, donde fue durante varios años rector de un seminario. Habla inglés, francés, español, alemán e italiano y luce un humor poco común en la curia. El hecho de ser canadiense y no de Estados Unidos le permitiría evitar la regla no escrita de que no puede haber un papa de la primera potencia mundial.

Peter Turkson

El presidente del Pontificio Consejo Justicia y Paz es uno de los candidatos africanos de peso. Este ghanés de 65 años fue arzobispo de Costa del Cabo y presidente del episcopado de su país. Hombre enérgico y con una buena formación en Roma, ha denunciado en numerosas ocasiones las culpas de Occidente en los problemas africanos. Desde su cargo ha ofrecido su receta para la pobreza: justicia social más que caridad y límites éticos al capitalismo. Fue el relator del Sínodo sobre África, en el que pidió a la Iglesia de su tierra que se centre en la oración y en la Evangelización.

Anécdotas cardenalicias

Papa a la fuerza

Celestino V era un ermitaño que nunca quiso ser papa. Ni siquiera participó en el cónclave. Renunció tan solo un año después de ser elegido (1295) y por eso fue encerrado hasta su muerte, por orden del papa Bonifacio VIII.

Espera eterna

El cónclave para elegir a Gregorio X fue tan largo (1268-1271) que la gente, cansada de esperar, bloqueó la entrada de víveres y hasta llegó a quitar las tejas del techo.

Fumata de cigarrillo

Cuando el cardenal Enrique y Tarancón le pidió permiso para fumar al recién elegido Juan Pablo I, en 1978, el pontífice le respondió: ‘Eminencia, puede usted fumar con una condición: el humo tiene que ser blanco’.

Y el papa soy yo

En 1846, cuando el cardenal Mastai Ferreti (Pío IX) leía la papeleta 18, se dio cuenta de que ganaría. Aunque pidió que alguien más las siguiera leyendo, le tocó anunciar su propio triunfo.

El coñac de Siri

El cardenal italiano Giuseppe Siri solía llevar algo muy especial a la clausura de los cónclaves: media botella de coñac para darle al elegido. La llevó al de Juan XXIII, Pablo VI y Juan Pablo I.

DARÍO MENOR TORRES
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