'Colombia no tiene un rumbo claro': Sergio Fajardo

'Colombia no tiene un rumbo claro': Sergio Fajardo

El gobernador de Antioquia lanza fuertes críticas a la gestión del presidente Santos.

notitle
23 de febrero 2013 , 06:33 p. m.

El gobernador de Antioquia, Sergio Fajardo, comenzó a asumir una posición abiertamente crítica a la gestión del presidente Santos.

El viernes, su despacho emitió un comunicado en el que dice que hay “un ambiente de incertidumbre en el país, principalmente porque no se sabe qué pasará con los diálogos de paz con las Farc”. Según el mandatario, “el Presidente tiene que demostrar, en medio de la dificultad grande por la que está pasando Colombia, el carácter de su liderazgo”.

En esta entrevista, Fajardo precisa sus críticas y afirma que “el barco que comanda el Presidente navega en mar abierto con tormenta”. No vacila en afirmar que la reelección presidencial dependerá de la forma como Santos responda a la crisis. Fajardo afirma que “aun si se firma el proceso, la violencia continuará”, pero simultáneamente sostiene que “si el proceso fracasa, será un fracaso del Presidente”.

Fajardo fue candidato presidencial en el 2008 por el movimiento Compromiso Ciudadano con Colombia y luego, en el 2010, fue fórmula vicepresidencial del Partido Verde con Antanas Mockus enfrentando la fórmula Santos-Garzón.

¿Qué pasó con Pido la Palabra, el movimiento que trató de crear?

Ni es mi movimiento político ni organicé ese grupo. Son personas con su propio criterio. No tengo ninguna relación política con ellos ni estoy organizando grupos, ni me interesa hacerlo. Entiendo que están buscando ubicarse dentro de este enredo político en que está el país, pero nada que ver conmigo.

¿En qué enredo político está el país?

Hay una confrontación entre lo que significa el expresidente Uribe y lo que representa el presidente Santos. Atravesamos un momento de gran incertidumbre. No hay un rumbo claro. Estamos en una época de confusión.

¿“No hay un rumbo claro” qué quiere decir?

Varias cosas. Se está negociando con las Farc, y no hay claridad sobre qué puede ocurrir. Hay incertidumbre sobre cómo participarían las Farc en política.

¿La “falta de rumbo” está relacionada con las negociaciones de paz?

Esas negociaciones introducen un componente en el mundo de la política. Colombia no tiene claridad sobre el proceso. El panorama es complejo y la incertidumbre, muy grande. No es claro qué puede pasar. Se navega sin rumbo.

¿Acaso cree que está fallando el comandante del barco?

El presidente Santos comanda el barco en mar abierto, hay tormentas y el rumbo no está claro. Este es un momento muy importante para que el presidente Santos trace el rumbo. Tiene que mostrar cuáles son las alternativas, practicar una buena pedagogía. El Presidente tiene que volver a tomar el timón, señalar, orientar, dirigir, dar pasos claros que le permitan a la gente empezar a visualizar hacia qué dirección está moviendo el barco.

No me respondió si cree que está fallando el capitán…

El capitán está en una tormenta en pleno mar abierto y tiene que concentrarse para tomar ese mando, ver y señalar cuál es el puerto al que nos dirigimos.

¿Cree que es un buen capitán?

En este momento está por verse la calidad del capitán. Tiene que probar su condición de líder. Al presidente Santos no le había tocado, en su vida política, una circunstancia tan compleja como la que atraviesa hoy, que lo obliga a dirigir. Este es su momento clave. Pasa la prueba más difícil y de la forma como lo haga dependerá su eventual reelección. Enfrenta el examen más grande de su vida.

¿Si supera la tormenta que usted ve, asegura su reelección?

No hay una persona con un liderazgo claro que pueda enfrentarlo en una eventual elección, pero la forma como pase este examen determinará su eventual reelección y su lugar en la historia. Tiene que recuperar la confianza ciudadana.

¿Y qué cree usted que debería hacer?

Sobre el proceso, al Presidente le ha faltado una pedagogía muy grande. ¿Qué pasa si se logra un acuerdo? La violencia no se va a acabar. Están las bandas criminales y el narcotráfico, que siempre será expresión de violencia y destrucción. Hay delitos nuevos que no van a desaparecer: microtráfico, extorsión y minería ilegal. Las Farc han interactuado en muchos de estos espacios. Puede ser –ojalá que no sea así– que algunos de quienes integran las Farc, en el caso de un proceso de paz, no se acojan a él y se articulen con bandas. Entonces, la violencia en Colombia no desaparecerá. Hay que descubrir las posibilidades que se tendrían que abrir en un país que ya se acostumbró a la violencia.

¿Si el proceso fracasa, fracasa el presidente Santos?

Sí. Es un gran fracaso del señor Presidente. De eso no tengo la menor duda No es cierto que si fracasa no habrá problema porque seguimos como estábamos. No. Iremos a una etapa mayor de violencia. Los costos de un eventual fracaso son altísimos y tendríamos violencia por muchos años más. El Presidente apostó por la paz. Un fracaso es un fracaso de la sociedad colombiana, pero en cabeza de él.

¿Para usted entonces es malo el proceso si culmina bien, porque no termina la violencia, y también es malo si termina mal, porque aumenta la violencia?

Lo que quiero decir es que, con la firma de la paz, la violencia puede disminuir de manera sustancial, y el papel del Presidente será quitarle espacios a la violencia, cerrar lugares donde la presencia del Estado ha sido precaria. Si se firma el acuerdo, sería un avance muy grande para Colombia. Sin embargo, al país hay que advertirle: no va a acabar la violencia. ¿Y cómo será un posconflicto? Las Farc tienen una presencia territorial grande, y nos tenemos que preparar para ese posconflicto. ¿Cómo serían las nuevas relaciones en el campo? Hay que pensarlo ya porque las urgencias son grandes, y el Presidente nos tiene que señalar el horizonte.

Lo percibo muy antisantista…

No. No estoy ni contra Santos ni contra el proceso. Nos interesa porque consideramos que tendrá beneficios. Pero hay que tener una dosis de realismo y saber que hay una violencia asociada con narcotráfico y bandas que seguirá.

Hoy hay dos posiciones frente al proceso de paz: la de presidente Santos, que cree, y la del expresidente Uribe, que no cree. ¿Usted está más cerca de cuál?

Queremos y creemos en las bondades de un proceso de paz, pero eso requiere pedagogía, porque hay factores de violencia que seguirán.

¿En este momento está más cerca de Santos o de Uribe?

Nunca he caído en ese cuento. No soy ni uribista ni antiuribista, ni santista ni antisantista. El Presidente tiene la responsabilidad de liderar ese proceso de paz, y eso no significa estar cerca ni lejos de Uribe. Las sucesivas críticas del expresidente Uribe hacen parte, sin duda, de esa confusión en que está el país.

¿Usted no es ni uribista ni santista?

Recuerde que estuve con la Ola Verde de Antanas Mockus y estábamos enfrentados precisamente a lo que significaban Uribe y Santos.

¿Antioquia es antisantista?

No creo eso. Hay unas esferas políticas donde esa confrontación tiene vida. La mayoría de la ciudadanía está por encima de eso. Solo espera respuestas a sus necesidades. No voy a quedar atrapado en una confrontación Uribe-Santos.

¿Santos no está dando las respuestas que espera Antioquia?

No diría eso. No sería correcto ni justo. Diría que el Presidente le ha cumplido a Antioquia tímidamente, en forma incipiente. Tiene que hundir el acelerador y confío en que lo hará. Converso con gobernadores y alcanzo a percibir que el Gobierno ha tenido una dificultad grande en pasar del Capitolio al territorio.

¿Eso qué significa?

Que el Gobierno ha tenido un gran despliegue sobre el Capitolio para obtener la aprobación de leyes, pero enfrenta muchas dificultades en la ejecución y aplicación de esas leyes en el territorio. El gobierno de Santos ha logrado leyes valiosas: la de regalías, la de víctimas, restitución de tierras, primer empleo, etc. Pero de ahí a que esas leyes adoptadas se conviertan en una presencia en el territorio para que el ciudadano sienta sus beneficios, hay un gran trecho. Y ese camino no lo ha podido recorrer el presidente Santos. Ese es uno de sus retos. Vamos a ver si este año es capaz, como él mismo lo ha anunciado, de volcarse a ejecutar sus programas.

¿Aspira a convertirse en el gran crítico de Santos como alternativa?

No. Lo que siempre he hecho es dedicarme a construir. A mí no me interesa entrar en una confrontación política con el Presidente. Pero le digo una crítica: la educación. Santos utilizó el lenguaje de las locomotoras. No aparece la educación. Y resulta que la educación es la herramienta de la transformación. La familia más humilde tiene que tener capacidad de educarse y de educar a sus hijos. El desarrollo de un país pasa obligatoriamente por la puerta de la educación. Le hago otra crítica: la locomotora de la minería. El país no tiene una propuesta que articule minería con el tema ambiental y no hay una política eficaz contra la minería ilegal. Hay incertidumbre y ausencia de gobierno.

¿Todas estas críticas al Gobierno tienen que ver con su futuro político?

Para nada. No crecí en el poder. Todo lo he construido luchando voto por voto. Yo estoy aquí y es aquí donde están mis principios y convicciones. Cuando estoy haciendo una tarea o resolviendo un problema, jamás pienso en el futuro. Pienso en hoy. Eso me libera de la ambición que hace parte del mundo de la política y me permite concentrarme en lo que hago. El día en que piense qué voy a hacer después de que sea gobernador pierdo el rumbo.

¿Con su posición crítica y su gestión como gobernador, está labrando una nueva candidatura presidencial?

No considero la pregunta. Lo único que quiero en este momento es que al 31 de diciembre del 2015 todos reconozcan lo extraordinario que hicimos en la gobernación, en el sentido de que logramos educar para transformar mi departamento. Esa es mi responsabilidad hoy.

Cuando Mao terminó la Gran Marcha y conquisto Pekín, un periodista le pregunto: ¿Y ahora qué? El líder chino respondió: “Detrás de las montañas hay más montañas”. ¿Diría lo mismo sobre usted?

Yo vengo de la Capital de la Montaña, y tenemos muchas montañas pero también tenemos mar y tenemos ríos. Entonces, la única convicción que tengo es que lo que estamos haciendo lo tenemos que hacer bien. La cordillera Occidental y la cordillera Central terminan en Antioquia. Pero al mimo tiempo Antioquia es el segundo departamento con más costas sobre el Caribe. Yo diría: “Detrás de las montañas está el mar”.

El gran fracaso de los verdes

¿Usted dejó el Partido Verde?

Hace dos años no cruzo una palabra con quienes dirigen el Partido Verde.

Pero usted llegó a la Gobernación de Antioquia por el Partido Verde…

Sí. Pero con propuestas que se identificaron con el Partido Verde. Hoy, el gran problema del partido es que suscitamos una gran movilización pero no la convertimos en un proyecto político juicioso que diera respuesta a quienes tenían esperanza en nosotros . Ese es el gran fracaso del partido hasta el día de hoy. ¿Conoce alguna propuesta del Partido Verde para el medio ambiente en Colombia? No. ¿Conoce propuestas del Partido Verde para la educación o para la lucha contra la corrupción? No.

¿Cree que el Partido Verde alcanzará el umbral electoral?

Puede ocurrir que no, y los responsables serán quienes lo lideran. No han estado a la altura de los retos. Vamos a ver si lo entienden y se transforman.

¿Mockus, Lucho y Peñalosa no hicieron nada?

En el Partido Verde, no…

Pero usted tampoco…

Porque me salí apenas vi todo lo que le digo sobre falta de políticas.

YAMID AMAT
Especial para EL TIEMPO

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.