Ciberespías chinos serían responsables de 141 ataques informáticos

Ciberespías chinos serían responsables de 141 ataques informáticos

Según una empresa de seguridad en Internet, el Ejército chino dirige una sofisticada red de hackers.

19 de febrero 2013 , 03:26 p.m.

Como tantas otras cosas, el espionaje está pasando velozmente del mundo real al virtual. Un contundente informe de 60 páginas presentado esta semana por una empresa especializada en seguridad en Internet (Mandiant) acusa al Ejército chino de dirigir una sofisticada red de ciberespías y hackers que estarían obteniendo información de empresas e instituciones de Estados Unidos, Gran Bretaña y Canadá.

El documento, totalmente verosímil según decenas de expertos del sector, aporta nuevas pruebas a la teoría, cada vez más extendida, de que Pekín está reuniendo grandes recursos financieros, humanos y tecnológicos para lo que muchos consideran que será el campo de batalla de los próximos años: el ciberespacio.

Que China busca infiltrar a sus hackers en los sistemas informáticos de países y multinacionales es algo de lo que hace tiempo se viene hablando. La principal novedad del informe de Mandiant es que describe el modus operandi y localiza exactamente el lugar donde el Ejército chino tiene trabajando a sus ciberespías de élite, algunos presuntamente en nómina y otros subcontratados.

Se trata de un gigantesco edificio de 12 plantas a las afueras de Shanghai, de cuyas oficinas han salido el 90 por ciento de los ataques detectados por Mandiant desde 2006. La dirección del inmueble coincidiría, además, con el cuartel general de la misteriosa Unidad 61398 del Ejército Popular de Liberación (EPL), un departamento dedicado a la inteligencia cibernética, cuyas actividades son secreto de estado pero que recluta estudiantes de informática en las universidades más prestigiosas del país.

Es imposible, argumenta Mandiant, que cientos de hackers de tan alto nivel trabajen juntos durante tantos años en un lugar tan concreto sin que se entere la 'policía cibernética' del país con el sistema de censura en Internet más avanzado del planeta.

Por proteger la privacidad de sus clientes, el informe no revela los nombres de las empresas y corporaciones cuyos sistemas fueron violados, pero sí da algunos detalles al respecto para entender la gravedad de los hechos: son 141 en total, de una veintena de sectores, desde contratistas militares a gestores de plantas químicas, pasando por compañías mineras, fabricantes de satélites, telecomunicaciones...

Si se confirman las acusaciones, China no sólo estaría haciendo espionaje industrial, sino que también habría buscado acceder a los sistemas que controlan la red eléctrica, el agua, la distribución de petróleo y gas, así como a los programas y bases de datos con los que se gestiona la actividad del gobierno, incluidos millones de megas de datos confidenciales.

La mayoría de los ciberataques, detalla el informe, comenzaron con un discreto e-mail enviado a alguno de los empleados de alto rango de las empresas saboteadas. Tras meterse en sus ordenadores a través de un sofisticado troyano, los hackers chinos robaron información y accedieron a cuentas de correo electrónico privadas.

Entre las empresas que han declarado públicamente que han sido víctimas de ataques procedentes de China en los últimos años se encuentran Coca Cola y Google.

El caso de Coca Cola se produjo en 2009 y coincidió con el intento de la famosa marca de bebidas de comprar por unos 2000 millones de euros una compañía china, la Huiyuan Juice Group. Sobre los riesgos militares se ha hablado menos, pero la prensa estadounidense ha citado en los últimos meses diferentes fuentes de los servicios de inteligencia y el gobierno de Barack Obama que aseguran que la preocupación en Washington es creciente y que se está estudiando tomar medidas “más agresivas” para contrarrestar esta oleada de ciberataques que proceden mayoritariamente de China.

“Sabemos que países y empresas extranjeras roban nuestros secretos. Ahora nuestros enemigos están también intentando sabotear nuestra red eléctrica, nuestras instituciones financieras y nuestro sistema de control del tráfico aéreo. Sería terrible que dentro de unos años mirásemos para atrás y nos preguntásemos por qué no hicimos nada para evitarlo”, dijo el propio presidente Obama, sin apuntar directamente a Pekín, durante el reciente discurso sobre el estado de la Unión y tras pedir que el Congreso impulse un decreto con el que “dar a nuestro gobierno mayor capacidad para asegurar nuestras redes y detener los ataques”.

China lo niega todo

El Gobierno chino ha respondido airadamente a las acusaciones, negando cualquier implicación con los ciberataques contra empresas y organizaciones estadounidenses.

“(Éstos) son trasnacionales y anónimos. Determinar su origen es extremadamente difícil. Nosotros no sabemos como las así llamadas pruebas que aporta ese informe pueden ser sostenidas”, dijo un portavoz del Ministerio de Exteriores, añadiendo que China también recibe muchos ciberataques desde el extranjero. “De todos ellos, los que provienen de Estados Unidos son los más numerosos”, dijo el portavoz.

Washington también emplea ciberespías y ha protagonizado algunos ataques, como el que coordinó con Israel (el llamado virus Stuxnet) para sabotear el programa iraní de enriquecimiento de uranio.

Ángel Villarino
Para EL TIEMPO
Pekín

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