'Parecía un bombardeo': damnificada por vendaval en Dosquebradas

'Parecía un bombardeo': damnificada por vendaval en Dosquebradas

Director de Gestión del Riesgo, Carlos Iván Márquez, visita hoy algunas de las zonas afectadas.

19 de febrero 2013 , 07:28 a.m.

Las casas de la cuadra más afectada en el barrio Country III por el vendaval que durante 15 largos minutos azotó a Dosquebradas (Risaralda), en el atardecer del sábado, parecían el escenario de un intenso bombardeo aéreo (Imágenes de la emergencia en Dosquebradas).

Lo que alguna vez fue el techo de las viviendas quedó en el piso de las mismas, y en el mejor de los casos, las tejas no se desprendieron pero sí quedaron pendiendo del aire y llenas de huecos, como si hubiesen sido el blanco de ráfagas de proyectiles disparados desde el cielo.

“Eso parecía un bombardeo. El ventarrón no solo desprendió las tejas de la casa, sino que nos cayeron encima los pedazos de tejas de otras casas. Todos (en la vivienda viven diez personas) nos metimos a esta pieza porque nos dio miedo salir”, relató María Luznelia Loaiza, quien perdió colchones, muebles, electrodomésticos y ropa.

Según la Dirección de Gestión del Riesgo, el balance de la emergencia es de 1.140 viviendas afectadas y averiadas y 4.650 personas afectadas. En el municipio se decretó el estado de calamidad pública y la alerta amarilla.

María Luznelia aprovechó el sol resplandeciente de ayer para sacar al frente de su casa la ropa de sus cuatro nietos, sus dos hijas menores de edad y los otros tres adultos que habitan la vivienda, así como los colchones, los electrodomésticos y los muebles para secarlos y mirar si se pueden salvar.

"Lo único que le rogamos a Dios es que no llueva fuerte porque los plásticos que la Alcaldía nos entregó (desde el sábado) no van a aguantar. También me dieron esas tejas, pero no tengo quien las ponga porque mi esposo está hospitalizado", afirmó la mujer.

Funcionarios de la Alcaldía continuaron recorriendo los sectores afectados para establecer las necesidades de los damnificados.

El alcalde, Diego Ramos, explicó que se necesitan colchones, cobijas, ropa nueva, zapatos, utensilios de cocina, alimentos no perecederos.

Ramos agregó que se están visitando las zonas rurales del municipio porque en los días siguientes después de la emergencia solo se han establecido las afectaciones en el área urbana.

Además de las viviendas, tres escuelas, dos templos católicos y un asilo de ancianos fueron afectados. "Necesitamos 48 colchones, sabanas, cobijas, almohadas para los ancianitos que duermen en las habitaciones a las que les cayó el techo encima", comentó Edgar Ríos, director del Centro de Bienestar Paraíso Otoñal, quien explicó que no hubo un tragedia porque los 58 adultos mayores que viven en el lugar estaban en el comedor orando.

FERNANDO UMAÑA MEJÍA
CORRESPONSAL DE EL TIEMPO
PEREIRA

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