Papa nombra a un alemán como nuevo presidente del Banco Vaticano

Papa nombra a un alemán como nuevo presidente del Banco Vaticano

El abogado Ernst von Freyber será la cabeza de una institución acusada de falta de transparencia.

15 de febrero 2013 , 01:04 p. m.

El papa Benedicto XVI, que renunciará el próximo 28 de febrero a su cargo como ministro del Vaticano, aprobó este viernes la designación del alemán Ernst von Freyber como nuevo presidente del Banco Vaticano, cuyo nombre oficial es Instituto de Obras de Religión (IOR), en su último nombramiento para un puesto clave a menos de dos semanas del fin de su pontificado.

"El Papa manifestó su pleno consentimiento" a la designación de Von Freyber, precisó el portavoz del Papa, el jesuita Federico Lombardi.

La comisión cardenalicia que supervisa las actividades del IOR seleccionó a la persona que administrará las finanzas de la Santa Sede. Los purpurados entrevistaron a "más de 40" ejecutivos "con un alto perfil profesional y moral", con la ayuda de una agencia internacional independiente. El nuevo presidente del Banco Vaticano, es un abogado nacido en 1958, miembro de la Orden de Malta.

En los últimos meses el Banco Vaticano ha estado en el centro de las tensiones dentro de la Santa Sede, que desembocaron en el llamado 'Vatileaks', la filtración de cartas y documentos internos del Papa a la prensa.

Según la prensa italiana, el nombramiento de Von Freyber, licenciado en derecho en las universidades de Berlín y Múnich, no agrada a toda la jerarquía de la Iglesia.

"El Papa no lo conoce personalmente y no intervino en la elección", aseguró el portavoz del Papa para zanjar la polémica. "En toda Institución hay opiniones diferentes (...) pero eso no quiere decir que se trate de conspiraciones", dijo Lombardi, minimizando lo que la prensa ha calificado "de batalla interna" dentro del Vaticano.

En una nota divulgada sucesivamente por la oficina de prensa de la Santa Sede, el vocero del Papa precisó que Von Freyberg trabajará en forma "exclusiva" para el IOR, aunque mantendrá la presidencia del grupo Blohm Voss, cuya mayor actividad es "la reparación de embarcaciones para cruceros".

La firma alemana forma parte del consorcio que construye cuatro "fragatas para la marina alemana", recalca el comunicado, respondiendo indirectamente a las polémicas suscitadas por su actividad como productor de naves de guerra. 

En el ojo del huracán

El (IOR) es el templo financiero de la Santa Sede, una institución opaca que se ha visto implicada a lo largo de su historia en varios escándalos, incluyendo sospechas de blanqueo y conexiones con los servicios secretos, la mafia e incluso las logias masónicas.

Fundado en 1942 por el papa Pío XII, el IOR maneja las cuentas de órdenes religiosas y otras asociaciones católicas. En los años 1980 fue dirigido por el controvertido arzobispo estadounidense Paul Marcinkus, muy cercano a Juan Pablo II. Durante su presidencia estalló uno de los mayores escándalos de la historia de Italia y del Vaticano.

El director del Banco Ambrosiano, cuyo principal accionista era el IOR, apareció misteriosamente ahorcado en 1982 en un puente de Londres llamado Blackfriars ('Frailes Negros'). El caso destapó las relaciones ocultas entre el
Vaticano, la logia masónica P2 de Licio Gelli y la mafia siciliana.

El año pasado el IOR volvió al ojo del huracán cuando las autoridades italianas pusieron el punto de mira en su gestión. Su presidente, el italiano Ettore Gotti Tedeschi, simpatizante del Opus Dei y que durante años fue el máximo responsable del banco español Santander en Italia, fue destituido en forma fulminante en mayo de 2012 por mala gestión.

"No es correcto atribuirle a Benedicto XVI el escándalo del banco, como ocurrió en la época de Juan Pablo II, porque éste Papa comenzó a cambiar las reglas de las gestión financiera de la Santa Sede", explicó entonces el vaticanista Iacopo Scaramuzzi.

En el 2010 Benedicto XVI creó una Autoridad Financiera para luchar contra el blanqueo de dinero y la financiación del terrorismo a través de las cuentas del
Vaticano. En julio del año pasado el informe Moneyval, un grupo de expertos del Consejo de Europa, subrayó "los pasos positivos en poco tiempo" pero que "aún hay mucho trabajo".

Poco después, cuando estalló el caso 'Vatileaks' de filtración a la prensa de documentos confidenciales del Papa, el IOR abrió sus puertas a la prensa para intentar convencerla de que sólo financia obras de caridad.

El Banco anunció entonces nuevas normas de transparencia, entre ellas la desaparición de cuentas numeradas, condiciones más estrictas para abrir una cuenta individual y la obligación de señalar las operaciones sospechosas a la Autoridad de Información Financiera creada en 2010.

El IOR tiene 112 empleados y dispone de fondos por valor de 5.000 millones de euros repartidos en 34.000 cuentas de unas 25.000 entidades diferentes. Un 77% de sus clientes vienen de Europa y un 7% del Vaticano. El IOR está bajo la supervisión de una comisión de cardenales y solo contrata a católicos practicantes.

Ciudad del Vaticano
AFP

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