Con la muerte de Joselito terminó el Carnaval de Barranquilla

Con la muerte de Joselito terminó el Carnaval de Barranquilla

La partida del simbólico personaje hace que la fiesta más popular y cultural de Colombia finalice.

12 de febrero 2013 , 08:41 p. m.

Joselito, ese personaje que se hace visible únicamente los martes de carnaval cuando muere, fue sepultado ayer en Barranquilla y con ello la fiesta cultural y popular más representativa del país llegó a su final.

Desde temprano, centenares de Joselito Carnaval -algunos hombres y otros muñecos de trapo- desfilaron por la ciudad, seguidos de millares de viudas alegres que lloraban la partida de ese ser querido, que no es otro que el mismo Carnaval de Barranquilla.

Pero entre esos centenares de Joselito sobresalió el de la Fundación Cultural Joselito Carnaval de la calle 54, una procesión ruidosa que por cerca de dos horas recorrió los barrios Recreo y Lucero y algunos sectores cercanos.

Una carroza fúnebre abría el desfile y detrás venía el ataúd, llevado en un carruaje a la altura de 1,80 metros. El personaje, Joselito, llevaba afuera la cabeza, aprovechando para tomar cervezas o protegiéndose del sol con la pancarta que invitaba a su sepelio, entre quienes aparecían el senador Merlano y sus 50 mil votos, el cuerpo de seguridad del presidente estadounidense Obama y la Cámara de Comercio de Barranquilla.

Cerca de 200 personas acompañaban el cotejo fúnebre a la salida, y cada vez aumentaba el número a medida que avanzaba. Eran disfraces como Elvis Presley, Mario Barakus o niños en pañales. Pero predominaban las viudas.

"¡Jose te fuiste y me dejaste preñada y sin plata!", gritaba una viuda con escote de blusa pronunciado y minifalda que poco tapaba.
Ramiro Chancí Rodríguez, el Joselito -un mecánico de profesión-, saludaba a conocidos y cuando le preguntaban la razón de la muerte, respondía: 'de tanto mamar ron'.

Los vecinos aplaudían a Joselito, a los disfraces y en especial a las viudas. Ellas se sentaban en las piernas de los hombres y daban el muñeco que llevaban para que le dieran algunas monedas para la leche.

Uno de los acompañantes era 'Drogadicto XVI' (representante del Papa Benedicto XVI), que exclamaba que no había renunciado, sino que "me vine a Barranquilla a disfrutar del carnaval, pero el miércoles regreso a poner orden en El Vaticano'.

Por la tarde, en la carrera 54, en el barrio El Prado, comenzó el último desfile, el del concurso oficial, y con este apareció Daniela Cepeda Tarud, la reina del carnaval, que, vestida de negro, lloró como nadie la partida de su gozón esposo.

Estewil Quesada Fernández
Redactor de EL TIEMPO
Barranquilla

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.